Viernes 02 de mayo de 2014,
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Sandalias de neumáticos

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Niños etíopes con sandalias hechas por neumático reciclado

Los niños etíopes recliclan los neumáticos por la necesidad de fabricarse sus propias sandalias

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Los dueños de las sandalias

Sus rostros, sus sonrisas nos
demuestra de una forma explícita que no es más rico el que más tiene,
sino el que menos necesita. Y eso a pesar de que
padecen a diario el drama del hambre, la escasez de agua, de medicinas. Sitios donde muchos subsisten con una economía de trueque y del reciclaje

De ahí que muchos niños de los poblados etíopes realicen sus propias sandalias a partir de los neumáticos viejos.

Hay que seguir apostando por una educación para el consumo que conciencie a la población a cambiar la mentalidad del “usar y tirar”.

También hay que conocer que tenemos que ser coherentes de lo que compramos ya que con nuestra forma de consumir podríamos influir en la marcha de la economía mundial. Y eso sí que sería un gran paso en nuestra sociedad.

Dos referencias sobre la utilización del neumático

  • “Un pequeño esfuerzo para una gran recompensa, en España se consumen más de 20 millones de neumáticos ¿Dónde va a parar todo esto? Usted consume un neumático cada seis años. Cada neumático produce una media de 5 pares de sandalias. Contribuya en la conservación de la naturaleza, utilice cada año un par de sandalias con la suela de neumático reciclado. ‘La moda ecológicamente correcta‘. La ecología está cambiando la moda, utilizar productos naturales y reciclados es una necesidad…” 

  • En España, cada año, se producen 300.000 toneladas de ruedas usadas. Cerca de 100.000 vuelven al mercado después de un recauchutado (cambio de banda de rodadura de la rueda); 50.000 se reciclan como polvo de caucho para hacer carreteras, pistas de pádel, pistas de tenis y parques infantiles. Otras 50.000 toneladas se valorizan energéticamente para la industria cementera que, por las características del material, es la que mejor puede aprovechar este residuo.

 

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Sobre el autor

1 comentario

  1. Anónimo 23/11/2009 en 13:48

    Hola Alicia: ¿Crees que el Homo Consumiensis, estaría en disposición de renunciar a sus comodidades?. Permiteme que te manifieste mis serias dudas al respecto; aún con cierto grado de conciencia por la sostenibilidad, su instinto de “conservación” lo arrastra en el día a día hacia la comodidad; y si a eso le sumas, el arrastre de cadenas que supone tener que llegar a final de mes en condiciones de pagar el recibo de la hipoteca… Permiteme dudar que el raciocinio que tú demuestras en tus escritos pueda generalizarse… Yo sería el primer sorprendido si fuese al contrario, y ademas estaría encantado si así fuese. Un saludo, y encantado de leerte.

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