Sábado 22 de julio de 2017,
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Los microcréditos se expanden en África

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Reportaje

Tras el Premio Nobel de la Paz de 2006 otorgado a Muhamad Yunus por la
creación del Grameen Bank, que concede préstamos y soporte organizativo a los
más pobres en forma de microcréditos en Bangladesh, se ha disparado una nueva
una forma de ayuda que parece más efectiva que la simple limosna.

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Ficha de una angoleña solicitante de microcrédito

Los microcréditos pueden
definirse como pequeños créditos otorgados por bancos no tradicionales a
intereses muy bajos, destinados a personas que por hallarse en una situación de
pobreza no tienen acceso a los préstamos bancarios habituales. A pesar de
funcionar también en Europa, es en Asia y África donde más relevancia tienen, sobre
todo porque es una de las maneras de ayuda al Tercer Mundo más justas y
eficaces. La ONU consagró el año 2005 como Año Internacional del Microcrédito.

África posee más del 32%
de las Instituciones de
MicroCrédito que existen en el mundo, tras Asia, que cubre el 40% mundial
Permiten librarse de los préstamos
de usureros que llegan a cobrar intereses de hasta un 50% semanal; ahora pueden acceder al mismo crédito pero con un interés de un 18% anual

A través de los microcréditos se
permite que personas con una renta muy baja saquen adelante empresas y negocios
que de otra manera resultarían imposibles. Se trata de uno de los instrumentos más decisivos a la hora de
erradicar la pobreza del mundo.

Asia ocupa el puesto dominante en este
mercado, pero el continente africano juega cada vez un papel más importante en
este campo. Según un estudio del CGAP
(Consultative Group to Assist the Poorest), del 2005, África posee más del 32%
de las IMF (Instituciones de
MicroCrédito) que existen en el mundo, tras Asia, que cubre el 40% mundial.

De la mano de las ONG

Las ONG’s son las principales
instituciones que desempeñan esta labor en África, sobre todo enfocado a las mujeres, que representan más del 60% de los
clientes de este producto financiero.

Dentro de las IMF más relevantes en África se encuentran las
siguientes: ACSI (Amhara Credit and
Saving Institution) y DECSI (Debit
Credit and Saving Institution Share Company) en Etiopía, CRG (Crédito Rural de Guinea), Kafo
Jiginew en Mali, la FECECAM
(Federación de Cajas de ahorro y de Crédito Agrícola Mutuo) en Togo, la Sinapi Aba Trust en Ghana y la Teba Bank de Sudáfrica, que por sí misma
representa un 83% de los micropréstamos concedidos en esta zona.

Las IMF africanas presentan el
rendimiento medio más bajo a nivel mundial, llegando a un escaso 2% debido a la
estructura presente en todo el continente que hace que se frene el desarrollo
económico y el ahorro (subdesarrollo tecnológico, baja densidad de población,
corrupción, ambiente rural, etc.). Sin embargo, en los últimos años han
aumentado considerablemente las IMF que presentan un rendimiento positivo.

La mujer es la protagonista

El rol de las mujeres africanas
es esencial en los microcréditos, ya que son la parte más pobre de la sociedad
pero, sin embargo, se les adjudican cualidades más positivas que a los hombres a
la hora de otorgarles un crédito, debido a su alto grado de fiabilidad
adquirida  gracias a su sentido de la
responsabilidad con respecto a la familia y, sobre todo, a los hijos. El Foro
Francés para el desarrollo en Guinea y en Burkina Faso permitió constatar que las mujeres reembolsan hasta el 98% de los
préstamos que se les otorgaban. Esta situación de independencia de las
mujeres que se han beneficiado de un microcrédito consigue que el respeto por
ellas sea mayor, lo que supone también un triunfo a nivel social.

Otra ventaja que supone la
concesión de microcréditos es que permite a la gente librarse de los préstamos
de usureros que llegan a cobrar intereses de hasta un 50% semanal, mientras que
ahora pueden acceder al mismo crédito pero con un interés infinitamente menor,
de un 18% anual; normalmente los plazos de devolución van de 6 meses a un año.

Este sistema de microcréditos a
nivel mundial tiene una cobertura tan amplia que ha llegado ya a 500 millones de personas y la cifra
sigue subiendo. Una de las iniciativas de este año es la campaña publicitaria
de la firma italiana Benetton en la que se promueve el proyecto de microcrédito de Birima en
Senegal, el lema es “África Works”.

Red social para emprendedores

Otra forma de participar de los
microcréditos a nivel individual y desde casa se encuentra en Kiva,
una red social que te permite financiar a emprendedores de todo el mundo por 25
dólares, se trata de una forma cómoda, fácil y segura de saber que estás
ayudando y de que tu dinero sirve para algo.

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2 Comentarios

  1. Anónimo 05/02/2009 en 14:11

    Estratègies de la societat civil
    Muy interesante el artículo. Creo que la autora logra transmitir la importancia de las estrategias que se llevan a cabo al margen del mercado y, en este caso, tambien del Estado. La complejidad de este triángulo (que también incluiría como cuarto elemento el papel de la familia -encabezada por una mujer trabajadora como sugiere la articulista-).
    Sin embargo, me asaltan algunas dudas. Por una aprte, reconozco el papel ético y solidario de estas iniciativas, pero en el afán “subsidiario” me pregunto cuál es la relación entre los microcréditos y la fortaleza/ debilidad de las instituciones en los países en los cuales operan. Parto de la idea de que los microcrocréditos bajo la premisa de que a) el Estado en estos países es ineficiente, inexistente y/o corrupto y el mercado es lo mismo, pero además usurero, entonces: “hagamos micropréstamos que solivianten la necesidad inmediata en condiciones socialmente aceptables”. SIn embargo, creo que lo que necesitan estas personas es acceder a unos derechos de ciudadanía que les permitan por esta razón gozar e incorporarse. Y que el gran trabajo consiste en el fortalecimiento de las estructuras del Estado en el que viven, si no, creo que la mejora en las condiciones de vida se ven poco claras.
    Mi segunda duda es respecto a las ONG’s. Es verdad que realizan un trabajo importante, pero ¿cuál es la fuente de financiación de las ONG’s y cuáles son los criterios de adjudicación para los prestamos?, ¿hay transparencia, a quién rinden cuentas, hay equidad, etc?
    En todo caso, es de agradecer que personas como la autora se involucren de forma activa en estas estrategias sin perder de vista que lo que hay de fondo es un orden económico injusto e inhumano.

  2. Anónimo 06/03/2008 en 1:36

    Realmente interesante esta nueva forma de ayudar a los que más lo necesitan que nos plantea la autora, pero a la vista del artículo, la duda que surge es ¿sirven las instituciones internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional), para lo que fueron creados?¿No sería ya hora de suprimir estas instituciones tan costosas y trabajar a nivel local?

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