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Los ‘400 euros’ cuatro años después

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Si se busca en Google mi artículo ‘Los 400 euros’, sorprende que 400 euros siga siendo una cantidad mítica

Barcelona.

Los políticos debieran cambiar el chip, y en su demagogia elevar la cifra a 600, mínimo de los mínimos en Francia

Martes, 27 de mayo de 2008:

Los ‘400 euros’

Ante el poco carisma de los ‘pretendientes’ se pasó a la promesa directa, material, sin embudos. De la ambigüedad de 150 euros de Rajoy, a una en efectivo de 400 euros, cortó la puja al alza. Asegurar que algo tan poco prosaico decantó un millón de votos puede ofender a ese millón de votantes, pero si se tiene en cuenta que para varios millones, varios pueden ser cinco o seis, soñar con esa cantidad tan exigua amortiguará el diario batallar de parada en parada, de tienda en tienda, para encontrar la leche o el pollo más barato, se entiende la oferta, ¡y el voto! Los del poder pasan a gran velocidad del catastrofismo por el precio del petróleo o las hipotecas basura, dirigido a encoger el corazón y el bolsillo de las grandes clases medias, a las promesas que ilusionen a los desilusionados, tan azotados por la vida que o no votan o les convencen por 400 euros.

Un fallo imperdonable los 150 euros. Máxime si a los cuatro meses de la promesa nadie de los que soñaron revolviendo su monedero ante un precio de su vital subsistencia cobrará un euros, y los beneficiados, gran clase media, que pasarán por la gasolinera una vez más, verán absorbida la devolución por toda una cascada de subidas de precios.

Total, los que ‘recibirán’ esos 400 euros ya tenían decidido a quien votar o no votar, y a los que decidió la oferta, no recibirán un duro. Y no entremos en otras promesas… para jóvenes… alquileres, plazos de hipotecas, ayudas… ¡que acudan a las ventanillas, y verán!… y para las nóminas ni ‘mileuristas’, y los viejos, las pensiones, retorno al catastrofismo, la crisis… a esperar el 2012… ¿No da asco la política a ras de suelo?”

Los 400 de entonces, arañados por un 10% de inflación, más los disparatados aumentos en gastos vitales de agua, gas, electricidad, alquileres, ¡medicinas!, se han convertido en 300 o menos

Y 2012 ha llegado en plena ¡alarma social!, sin que ni aquellos ni estos euros condicionen la quiebra total. Metido en la misma demagogia que los trastea, diría que 400 euros son el 8% de sueldos, pluses o dietas, de 5.000 euros al mes cobrados, ¡y me quedo muy corto!, por cientos de miles de políticos y altos funcionarios o cargos y empleos en empresas públicas o parapúblicas, quizá igual o sobrepasando en número a esos parados de larga duración que dicen los cobrarán.

Pero y además, aunque el reparto ante las elecciones abarcara a más electores que los parados que ahora recibirán el subsidio, el valor ha disminuido más que alarmantemente. Los 400 de entonces, no solo encajan en diferente concepto, los votos, sino que arañados por más o menos un 10% de inflación oficial en estos cuatro años, más los disparatados aumentos en los gastos vitales de agua, gas, electricidad, alquileres, ¡medicinas!, se han convertido en 300 o menos. 10 euros al día… para que uno, un individuo, coma ¡solo coma! por debajo de las calorías necesarias, y dos ¡un hijo! se mueran de hambre… poco… a poco. Directos a la economía sumergida o delincuencia.

Los políticos, incluidos esos sindicatos y PSOE (que ganó las elecciones ‘de los 400 euros’) y que ahora se atribuyen por su ‘presión social’ el éxito de la ‘cesión’ de Rajoy y ¡estarán vigilantes, dicen!, debieran cambiar el chip, y en su demagogia elevar la cifra a 600, mínimo de los mínimos en Francia.

No sé yo si el BCE y Bruselas o Merkel le habrán autorizado el descubierto. El añadido a esa deuda pública rozando el billón, más la financiera o bancaria, porque de lo contrario quizá no se pague… como la ayuda de 525 euros al alquiler, que si se pregunta en Servicios Sociales está vigente y aprobada para quienes la cobraron el pasado año, pero…


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