Lunes 29 de mayo de 2017,
Bottup.com

Los retos domésticos de Obama

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Guantánamo, la crisis económica, el aumento del paro y la agudización de la fractura social, son algunos de los asuntos a los que el presidente tendrá que enfrentarse

Image
A pesar de haber perdido casi 20 puntos de fama es uno de los más populares.
“Sus asesores buscan ahora los mecanismos legales para finiquitar el ‘limbo jurídico’ de Guantánamo”

Tras los cien días de rigor, el Presidente Obama habría firmado 12
órdenes ejecutivas,13 decretos-ley, realizado trece viajes oficiales, tres de los cuales fueron al extranjero, y enviado diez mensajes a la nación ,
tres de ellos en horario prime time, en un ritmo frenético que sólo
tendría parangón con el hiperactivo Roosevelt.
A pesar de haber perdido casi 20 puntos de popularidad desde su
investidura, sería no obstante uno de los presidentes más populares
desde la época Kennedy, rondando el 62%.

Firma de una órden ejecutiva para cerrar Guantánamo en un año: Sus asesores buscan ahora los mecanismos legales para finiquitar el ‘limbo jurídico’ de Guantánamo, un espacio virtual fruto de la ingeniería jurídica del llamado ‘Comité de Guerra’ (nombre en clave del selecto grupo de juristas y asesores que trabajaron a las órdenes de la Troika formada por Rumsfeld, Hayden y Cheney), verdaderos detentores del Poder durante el nefasto mandato de George W. Bush.

Posible consecución de la supermayoría en el Senado (60 escaños): Joe Biden, buen conocedor de las veleidades políticas y debilidades de sus señorías, habría logrado el pase del senador republicano de Pennsylvania Arlen Specter a las filas demócratas, dejando al partido de Obama con la posibilidad de alcanzar la mayoría absoluta de esa cámara; si se confirmase la victoria en Minnesota de Al Franken. Este hecho
evitaría que la minoría republicana pudiera utilizar la práctica
política de torpedear proyectos de ley mediante tácticas dilatorias
(filibustering).

Agudización de la inestabilidad del sistema financiero: Las sucesivas bajadas de tipos de interés de la FED hasta el 0% aliviará los problemas de liquidez de las entidades financieras. Pero no impedirán que los bancos se sigan descapitalizando y necesiten más inyecciones de capital, debido a los activos tóxicos (hipotecas subprime) que deberán ser comprados por los ‘bad banks’ (bancos malos), o continuar con el goteo de nacionalizaciones bancarias. Todo esto, aunado con la adopción de medidas extraordinarias como implementar medidas cuantitativas (Quantitative Easing) para incrementar la base monetaria, y la posible devaluación del dólar para estimular las exportaciones, podría agudizar el riesgo evidente de estancamiento de la crisis económica en EEUU.

Incrementos de la tasa de paro hasta niveles desconocidos desde la época de la II Guerra Mundial: La tasa de paro de la primera potencia económica del mundo subió hasta el 8,5% en marzo del 2009 con un total de 13,2 millones de parados, y podría alcanzar el 10% a final del 2009, rondando los 15 millones de parados. Un incremento que tendría su continuidad en el próximo trienio debido a factores como la brutal reestructuración del sector de la automoción.

“La brutal reestructuración de la industria automotriz en los dos próximos años, podría elevar el paro hasta
los 20 millones de personas”

Asistiríamos así a la declaración en cascada de bancarrotas guiadas, o quiebras quirúrgicas, empezando por Chrysler y siguiendo con General Motors y Ford. Eufemismos para encubrir la brutal reestructuración que espera a la industria automotriz de EEUU en los dos próximos años, y que podría elevar las tasas de paro hasta los 20 millones de personas.

Otro de los factores sería la creación de 3 millones de empleos. Para ello, Obama implementará medidas calcadas del ‘New Deal’ de
Roosevelt, como la devaluación del dólar para incrementar exportaciones
(debido a la caída del 40% del volumen de exportaciones en el primer
trimestre del 2009), así como el incremento faraónico de las
inversiones en infraestructuras de transporte y de energía (tren de
alta velocidad y extraordinario impulso de las energías renovables). A
esto se le aunaría la subida del salario mínimo y la reducción de
impuestos por un monto de más de 300.000 millones de dólares para
favorecer el consumo interno, uno de los tradicionales motores de la
economía de EEUU, ya que representa más de la mitad del PIB del país;
la ampliación de la cobertura del desempleo a 8 millones de nuevos
parados; y las ayudas a la producción agrícola en forma de
proteccionismo encubierto.

La continuación de la recesión económica hasta el segundo semestre del 2012, sería otro factor influyente. Tras la entrada en recesión económica en el 2008 de la mayoría de los
países desarrollados, asistiríamos a escenarios de crecimientos
negativos del PIB hasta el segundo semestre del 2011 (con estimaciones
del -2,6% en 2009, del -0,5% en 2010, y crecimiento positivo del 1% en
2011), e incrementos espectaculares del déficit público (del 12% para
el 2009 y del 10% para el 2010) y de la deuda externa (13,5 billones de
dólares para 2009). Finalmente, como consecuencia del seguro descenso
de los ingresos de los Estados y del bestial incremento de las
prestaciones de desempleo (8 millones de parados sin cobertura de
desempleo), asistiríamos a una drástica reducción de los subsidios
sociales, no siendo descartable en varios estados, la aparición de
agujeros financieros y la declaración de bancarrota de los organismos
federales.

“La
dependencia de los susidios de negros e hispanos a causa de la crisis, podría reeditar los violentos disturbios
raciales del verano de 1963”

Por último, el factor que hace referencia a la agudización de la fractura social. El previsible agravamiento de la crisis económica podría conllevar
frecuentes estallidos de conflictividad laboral y la agudización de la
fractura social del país, obligando a amplias capas de la población,
especialmente negros e hispanos, a depender de los subsidios sociales.
Este hecho, unido al renacer de sentimientos xenófobos en los Estados
sureños y a las soflamas incendiarias de líderes religiosos como
Jeremías Wright, podrían terminar por reeditar los violentos disturbios
raciales del verano de 1963.

Ilustración (CC): Barack Obama

Image
subtítulo, imagen, enlaces

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario