Lunes 07 de abril de 2014,
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Dios, ni juzga, ni condena

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‘Otras noticias de Dios’ es un libro del profesor Manuel Olasagasti, que reflexiona sobre la fe en términos discordantes con la iglesia

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Guía al creyente hacia una fe constructiva.
En su libro critica a las iglesias dogmáticas como la católica, que crean falsos dioses

A la iglesia católica le sale otro disidente de entre sus filas. El profesor de religión Manuel Olasagasti Gaztelumendi ha publicado a sus 85 años un libro reflexivo sobre la fe cristiana; “vivir religiosamente no es profesar un credo o unas prácticas, sino que es esperar, soportar, gozar, saborear y depurar la vertiente de la vida”.

En su libro ‘Otras noticias de Dios’ guía al creyente hacia una fe constructiva y humana, afirmando que “la religión debe ser razonable, tiene que tomar muy en cuenta la duda, porque la fe no quita la incertidumbre, es una aventura”, desautorizando así a muchos católicos que se amparan en el fanatismo religioso y en la ‘verdad única’ que solo ellos poseen. Critica a las iglesias dogmáticas como la católica, que crean falsos dioses y asevera que “las religiones han querido que Dios sea locuaz, pero él las está desautorizando constantemente con su silencio. Es una lección que a las religiones les cuesta mucho aprender, porque saben que tendrían que cambiar radicalmente, quizá hasta extinguirse como tales”.

Manuel Olasagasti incide en una religión esencial que no es otra cosa que “respeto, miramiento hacia el inferior, reverencia hacia lo superior y adoración de lo máximo y lo divino”, y revindica al Dios verdadero que no se da por ofendido y que no podría vivir sin perdonar; “Hay que desaprobar lo que la iglesia llama pastoral del miedo, hay que quitar de la mente al humano la dogmática cristiana de que Dios no perdona ni olvida al que muere en desgracia”.

‘Otras noticias de Dios’ es una obra dirigida a los cristianos normales y corrientes, los que viven a Dios en el día a día lejos de la intransigencia que se destila desde las altas esferas eclesiásticas. Una fe, que incluso, podía prescindir de la propia iglesia, por que trasciende a ella.

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