Lunes 26 de septiembre de 2016,
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Marina Badalona, Espais, Caixa de Cataluña

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Todos conocían la existencia de la burbuja inmobiliaria española, y la fomentaron, aún teniendo conocimiento de lo que se podía avecinar

Quizá no sea la ruleta de la Justicia quien premie una con fianza de 500.000 €, prestada de inmediato, al de Espais, Luis Casamitjana, socio de Caixa de Cataluña, y con promoción parada en Diagonal Mar. En la cárcel se habla demasiado, y resultaría incómodo detener a Narcís Serra, el primer y gran gurú socialista de Cataluña.

El alcalde de Santa Coloma es pieza menor, aunque no sea moco de pavo por vicepresidente de la Diputación de Corbacho, ‘propietaria’ de Caixa de Cataluña. Quien me acusara en 1980, pidiendo reiteradamente y obteniendo mi encarcelamiento (con jueces comprados: ¡tres años preventivo y condenado al tiempo pasado en prisión!), nos debería contar lo de Badalona, copia minúscula de su gran y primer proyecto faraónico, el Plan de la Ribera, donde los grandes propietarios y políticos barceloneses se frotaron las manos lanzados a la especulación y la trampa inmobiliaria. Las anticuadas fábricas se convirtieron, tras despedir a los obreros, en el nuevo El Dorado: el ladrillo.

Las anticuadas fábricas se conviritieron en fábricas de ladrillos, con empresarios se frotaban las manos con la especulación inmobiliaria

Cuando, en 2005, un empresario textil con nave propia en la calle Progreso de Badalona me decía que su mejor negocio era la revalorización del inmueble, porque el mar, puerto deportivo y recalificación convertían el barrio en otro Diagonal Mar-Fórum, yo me callaba. No imaginaba un artificial brazo de mar hasta su nave. Me sonaba a fantasía de estafadores, y si merodeaban los que yo suponía, a buen seguro se trataba de una macro estafa. Me encargó los últimos trabajos de mi vida activa, por lo tanto, no sería yo quien le recordara nuestros viejos fracasos inmobiliarios por creer que el techo es el infinito.

2005 en plena burbuja, y todos lo sabían (leer en imágenes de La Gran Corrupción). Es imprescindible leer las declaraciones de Xavier García Alviol a Es Radio, publicadas hoy en Libertad Digital, y entre más artículos, parte del de Wikipedia sobre la ‘burbuja inmobiliaria española’ de la que deberían deducirse responsabilidades penales. Aquí, un jugoso párrafo:

“En abril se celebra una vez más el Salón inmobiliario en la Comunidad de Madrid. Según estimaciones del mismo, 2005 es el año en el que mayor número de viviendas se visaron y se terminaron: más de 800.000, el mayor número de la Unión Europea. Ese mismo mes La Caixa, en su Informe Mensual nº290 descarta que haya burbuja y vaticina una “desaceleración suave” del sector inmobiliario. También en abril el Fondo Monetario Internacional advierte y el Banco de España alerta de la utilización de hipotecas flexibles que permiten variar la amortización de las cuotas en función de los plazos”.

Reléase La Caixa “descarta que haya burbuja”, y preparando lo de Inmobiliaria Colonial SA, quiebra técnica, donde nadie se atreve a presentar las querellas anunciadas, renovando créditos hasta el infinito. O lo del Banco de España… yo ‘caixer’ concedo una hipoteca ‘flexible’ a una sociedad fantasma sobre un terreno recalificado o por recalificar por el importe que me dé la gana porque La Tasadora soy yo mismo, o en el propio ordenador aparecen exactas valoraciones por metro cuadrado y zona que subirán un mínimo del 10% anual por obra y gracia de algún enanito metido entre los chips… y no se paga nunca…jamás, si al final no se recalifica o no se vende ningún piso y la sociedad fantasma, que soy yo mismo desde las Caimán o las Jersey, desaparece… la fórmula viene de lejos, contemplada en el actual Juicio a la Corrupción en la Hacienda de Barcelona, Kepro en Diagonal Mar. Hombres de más o menos ‘paja’ o polichinelas convencidos de su gran inteligencia para los negocios… pero alguien da la orden de pagar y recalificar.


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