Sábado 10 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Más cerca del entierro de las bombas de racimo

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Image
Una niña junto a las protesis su hermano, el kurdo-iraquí Fanar Zekri (G. Sánchez)

La llamada ‘Declaración de Wellington’ establece la prohibición de este tipo de armamento

El documento, firmado por 82 países, España entre ellos, será debatido en Dublín el próximo mes de mayo

Las ONG que luchan por erradicar este armamento han mostrado su satisfacción porque el texto final “no fue rebajado”
Son armas diseñadas contra columnas blindadas del Pacto de Varsovia en las llanuras centroeuropeas durante la Guerra Fría
Las voces de las víctimas y de los Estados más afectados se han impuesto en la cumbre celebrada en Wellington la pasada semana sobre el futuro de las bombas de racimo. Tras unas duras negociaciones, 82 países, entre ellos España, han firmado la llamada ‘Declaración de Wellington’, que establece la prohibición de este tipo de artefactos, la asistencia a las víctimas y la limpieza de los territorios afectados.

Más de 500 representantes de 122 Gobiernos, así como organizaciones de la sociedad civil y supervivientes de las bombas de racimo procedentes de 38 países, se reunieron del 18 al 22 de febrero en Nueva Zelanda para participar en el penúltimo encuentro del Proceso de Oslo .

El documento, que será debatido el próximo mes de mayo en Dublín, no recoge las propuestas de algunos países europeos que pretendían diluir los compromisos con excepciones para algún tipo de bomas de racimo o con la ampliación de los períodos de transición hasta su prohibición definitiva.

Estrategia de la Guerra Fría

Greenpeace y las entidades del Cluster Munition Coalition (CMC), Comisió Catalana d’Ajuda al Refugiat, la Fundació per la Pau, Justícia i Pau, y el Moviment per la Pau, han mostrado su satisfacción porque el texto final “no fue rebajado”.

Estas organizaciones entienden que las bombas de racimo “ya no tienen sentido”. Son armas diseñadas pensando en emplearlas contra hipotéticas columnas blindadas del Pacto de Varsovia avanzando por las llanuras centroeuropeas durante la Guerra Fría. “Pero cuando se usan en los campos de olivos del sur de Líbano o en los abarrotados suburbios de Basora, de manera inevitable matan civiles, además de no suponer una ventaja militar”, aseguran los antimilitaristas.

Tras felicitar al Gobierno español por la firma del acuerdo, las ONG critican “la insistencia de la delegación española en la necesidad de un consenso y en que se tengan en cuenta las preocupaciones de alguos países en relación a excepciones”, postura que califican como “un retroceso respecto a su postura en la última cumbre de Viena”.

Las entidades de la CMC española siguen recabando firmas a favor de la prohibición de este tipo de armas.

Relacionadas:

{mos_sb_discuss:2}

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario