Viernes 30 de septiembre de 2016,
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Melilla desbloqueada

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Tras el bloqueo a Melilla, vuelve la normalidad a la Ciudad autónoma y el abastecimiento es ‘casi normal’

Barcelona.Fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla han informado a Efe de que a las 09.00 horas había entrado en la ciudad autónoma el 60 por ciento del pescado y ‘casi el 100%’ de la fruta y verdura que estaban listos para pasar desde el otro lado de la frontera“. Mi compañero de celda francomagreví en 2003 diría ante esta noticia:

– Ya te lo dije, Rafael, ese bloqueo no durará mucho. Marruecos es una dictadura, ríete del Franco que conocimos nosotros, allí no se vende un tomate que el Rey no sepa y cobre su impuesto. Y ten en cuenta que el Marruecos ex colonia española vive del hachís, y, como tú dices, la balanza de pagos cuadra por ese tráfico.

– Pero ha durado siete días… Mohamed VI no ha hecho mucho caso al Rey…

– El Sultán tiene que hacer que escucha a todo el mundo. Estos líos forman parte del precio y mercado del hachís. Si observas la situación de Melilla te das cuenta que es el punto clave para el gran tráfico. Desde las playas cercanas a la ciudad salen barcas y planeadoras que, a mar abierto, cargan los barcos que después descargan en neumáticas frente a Cataluña. Para grandes cargamentos, mil o dos mil kilos, es más barato y menos arriesgado que el Estrecho, el sur de España y el transporte por carretera. Y en pleno agosto, con las discotecas a tope de porros, no se puede apretar demasiado.

El Sultán tiene que hacer que escucha a todo el mundo. Estos líos forman parte del precio y mercado del hachís. Si observas la situación de Melilla te das cuenta que es el punto clave para el gran tráfico

Comentaríamos sobre la cueva en la costa de Lloret, 1992, con raíles para la descarga, y ante la tele oiríamos que el Comité Nacional para la Liberación de Ceuta y Melilla… y que: “Estas asociaciones marroquíes están formadas por entidades civiles y partidos políticos de Nador, provincia limítrofe de Melilla, y sus militantes actúan especialmente en los puestos fronterizos entre la ciudad autónoma y Marruecos, sobre todo en el de Beni-Enzar, que es el más importante”.

– Utilizan esas asociaciones como aquí a los independentistas, para calentar el ambiente, pero tú mismo con esos números que haces sobre millones de kilos o los que estamos en prisión, que si somos el diez por ciento de los que vivimos del tráfico puede que en Barcelona la plantilla sea de más de cincuenta mil personas. Por el momento, a Marruecos le interesa que Melilla y Ceuta sean españolas, como no le interesa la legalización del hachís, pues el kilo valdría lo de uno de tomates.

Después me contaría de los años 60, cuando Ketama era un pueblo atravesado por un camino-carretera con unas casetas con guardias en las entradas cobrando por los carros y burros con fardos de cannabis. Que cuarenta años después existen industrias con avanzada maquinaria para la molturación, prensado y empaquetado, que hasta imprimen su marca, como la de la estrella de la Mitsubishi, y que todo sucede a la vista y sin problemas.

– Pero por lo que cuentas, en las cárceles marroquíes también hay marroquíes y camioneros españoles por hachís.

– Es parte del juego, de eso que llaman la lucha contra la droga, y si tú vas allí y compras un kilo para ganarte cien mil pesetas, lo más seguro es que caigas en cualquiera de las dos fronteras.

Yo ya le habría contado lo de mis tíos que se quedaron a vivir en Larache tras la guerra del 21, o lo de que a las tropas españolas les repartían grifa para aliviar el hambre y los piojos. Conversaciones de celda. Recordando no solo las historias familiares, sino el miedo de mi quinta de mili, 1961, tras los ataques marroquíes a Sidi Ifni, con fábulas urbanas sobre el fusilamiento de un barcelonés por dormirse en una guardia, decían el hijo de los dueños del colmado Simó en la calle Mayor de Gracia.

Utilizan esas asociaciones como aquí a los independentistas, para calentar el ambiente. A Marruecos le interesa que Melilla y Ceuta sean españolas, como no le interesa la legalización del hachís

Y ahora leo: “¿Ensayando, quizás, el modelo de la exitosa Marcha Verde en el Sahara en 1975? Es decir, y ésta sería la primera lectura: el peculiar conflicto que estamos viviendo está perfectamente orquestado y estudiado, habiéndose lanzado incluso un sondeo el pasado miércoles 21 de julio con tres frentes: la concentración ante el Consulado General de España en Nador dirigida por Abdelmonaim Chaouki (sobrino nieto del mítico caíd Abdelkader, salvador de Melilla en 1921), el desvergonzado «mitin» de Talilit (Annual, 89.º aniversario de la derrota del Ejército del general Fernández Silvestre) organizado por el Ministerio del Interior, con la estelar actuación de Mustafá Laktiti”.

Él me contestaría que en el norte de Marruecos, al igual que en cualquier lugar del mundo, la mayoría solo pretende sobrevivir, y los que se enriquecen allí o por Europa traficando, también van a las mezquitas, son de asociaciones patrióticas, y lavan el dinero porque para el viaje a La Meca no se puede utilizar el sucio del hachís. Igual que aquí, donde todos los grandes corruptos son ciudadanos modélicos, y, como allí, apenas se mueve una hoja sin que el Poder lo sepa.


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