Viernes 28 de marzo de 2014,
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Miguel Blesa culpa a los jubilados

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Caja Madrid

Caja Madrid

Barcelona 4-03-2014. Más desvergüenza. Miguel Blesa, al igual que Narcís Serra con Adolf Todó, había conseguido pasar el muerto a Rodrigo Rato. Su nombre apenas aparecía hace unos meses. Proceso indispensable en toda gran estafa. Pero el muerto se hallaba tan putrefacto que no sirvieron reanimación ni maquillajes. Rato y Todó sacarían provecho, poco dadas la cifras barajadas, diluyendo la atención sobre los autores principales. Y entrando en la fase judicial para centrar culpabilidades por las desaparición de decenas ¡o centenares! de miles de millones de euros, aunque Gobierno y PP torpedeen a la justicia, o en Cataluña la ‘omertá’ silencie el caso Catalunya Caixa, los presuntos estafadores no solo meten la pata sino que desbarran intentando salvarse.

Bankia suma al tocomocho y la estafa piramidal, el engaño masivo, la falsedad contable, el abuso de confianza, el agravio del fuerte frente el débil al que en ocasiones sin más se le roban los ahorros

Blesa resulta un pajarraco que según el apartado juez Silva debería estar en la jaula, pero ayer tras declarar debiera haber entrado de nuevo en prisión. Si en el tocomocho el estafado es culpable de avaricia, en la estafa piramidal a la víctima no se le puede culpar de intentar más rendimiento a sus ahorros, pero además Bankia suma al tocomocho y la estafa piramidal, el engaño masivo, la falsedad contable, el abuso de confianza, el agravio del fuerte frente el débil al que en ocasiones sin más se le roban los ahorros.

Insisto porque ayer el muy cretino alegó en su defensa que “los jubilados que invirtieron en preferentes ‘no son ignorantes’”.

Indiscutible que eran ignorantes, pero no solamente los jubilados, sino absolutamente todos quienes voluntaria o involuntariamente suscribieron. A nadie se le informó de que Bankia o Catalunya Caixa se hallaban en quiebra total, y que en teoría no solamente no se les podría pagar dividendos, sino que su dinero se convertiría en nada a poco que se obligara a las entidades a regularizar sus falseadas valoraciones contables.

Blesa y Narcís Serra, antes de pasar el muerto, lo maquillaron para cubrir las exigencias de Bruselas en materia de capital, engañando, o simplemente, repito, robando los saldos a los más débiles.

Digno final a su expolio-gestión, ‘capitalizada’ la entidad, firmados los balances por consejos e incluso auditores, se sintieron unos genios. La digna dimisión. El non plus ultra de la estafa, las mayores de la historia en Madrid o Barcelona.

Los preferentistas, llenando las calles, y acudiendo a abogados, han conseguido movilizar la justicia, pero el mayor estafado, el Estado, no está claro que exija justicia

Indiscutible que los miles de millones no acabaron todos en sus cuentas particulares, repartieron a diestro y siniestro. Sin untar hubiera resultado imposible llevarse un euro. En más o menos todos los partidos políticos y sindicatos consiguieron respetables mordidas, y en Cataluña hasta en particular la familia Pujol o íntimos, como ayer se deducía de la portada en El Mundo.

Al igual que las preferentes afectando a centenares de miles de estafados ¡sobra el presunto!, ahora la justicia deberá esclarecer porqué se compra en plena quiebra un quebrado banco en Miami, o un terreno al Ayuntamiento de Lérida por ¡50 millones de euros! transformados en 80 en el Banco Malo.

Y aquí es donde mis dudas, o puro escepticismo, aparecen con total insistencia. Los preferentistas, llenando las calles, y acudiendo a abogados, han conseguido movilizar la justicia, pero el mayor estafado, el Estado, no está claro que exija justicia. Por el momento ha destituido a un juez, y en Barcelona el griterío independentista ahoga la responsabilidad de todos los partidos en la quiebra de Catalunya Caixa.

El futuro dirá…

Imagen: David Sanz

Editado por la Redacción: subtítulo, destacados e imagen

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