Miércoles 28 de septiembre de 2016,
Bottup.com

“Seguidores del Gobierno nos golpearon en la cabeza, intentaron robar la cámara, no quieren que saquemos ninguna fotografía”

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Mubarak silencia la verdad, los periodistas son el objetivo número uno

Nunca me han gustado las noches tranquilas cuando la tensión se respira en el aire, la luna faraónica me visita anunciando rumores y más rumores. Mientras, temo por la integridad de una de mis fuentes, quien con valentía se ha armado con su cámara para mostrar las imágenes que las marionetas de Mubarak intentan silenciar en la plaza Tahrir de El Cairo.

El pasado día mis compañeros han sido el blanco de la violencia de las fuerzas de seguridad egipcias. Varios colegas españoles han sido asaltados mientras realizaban su labor informativa. Solo en las últimas 24 horas se han registrado 30 detenciones, 26 asaltos y 8 confiscaciones de material de trabajo. Si a esto le añadimos que agentes de paisano han entrado en al menos dos hoteles, incluido el famoso Hilton, usando carnets de prensa internacional para confiscar aún más equipos de grabación, está claro que decir la verdad en Egipto es una profesión de alto riesgo. Desde compañeros árabes hasta rusos, pasando por americanos, europeos, africanos y, por supuesto, egipcios han sufrido la represión de este dictador que se niega a abandonar el poder sin un derramamiento de sangre masivo.

Oficiales de Gobierno, periodistas pro-Mubarak y comentaristas de las cadenas del Gobierno comenzaron hace dos días una campaña de difamación hacia la prensa extranjera, catalogándolos como espías y culpabilizándolos directamente de la situación actual del país. Bloggers y periodistas locales se las ven canutas para poder sacar sus escritos fuera de las fronteras egipcias, como es el caso de Dyya Suleiman, uno de los muchos egipcios con los que he hablado en los últimos días y quien ha confiado en mí para que su voz no sea silenciada. En los próximos días podremos leer sus magníficos artículos, los cuales ya están en mi posesión.

Estos son algunos ejemplos de los atentados que los mensajeros de la verdad han sufrido en las últimas horas:

. Leila Fadel y Linda Davidson, del Washington Post. Fueron detenidas en la mañana del 3 de febrero, junto con su conductor y traductor. Ambas fueron liberadas a las pocas horas, pero sus ayudantes siguen en paradero desconocido.

. Corban Costa, de Radio Nacional de Brasil, y Gilvan Rocha de la televisión brasileña. Ambos fueron detenidos, tapándoles los ojos y requisando pasaportes y equipo. Según la prensa brasileña, ambos han pasado toda la noche bajo arresto sin agua en una habitación sin ventanas en una estación de policía de El Cairo. Fueron forzados por las fuerzas de seguridad a firmar una declaración escrita en árabe, donde afirmaban que dejarían de inmediato Egipto y volverían a su país de origen.

. Krzystof Kolosionek, Piotr Bugalski, Michal Jankowski, Piotr Górecki y Pawel Rolak, de la televisión polaca TVP, fueron detenidos en El Cairo, y una de sus cámaras totalmente destruida por las fuerzas de Mubarak, los dos primeros fueron dejados en libertad a las pocas horas, no se sabe todavía la suerte que han corrido los tres últimos.

. Sonia Verma, de Globe and Mail de Canadá, han twiteado hoy que fue detenida y custodiada. Para después confirmar que fue retenida por las fuerzas militares durante tres horas.

. Maurice Sarfatti, a quien mejor se le conoce como Serge Dumont, de Bélgica. Fue arrestado dos veces en tan solo un día, siendo liberado a últimas horas del pasado 3 de febrero. Serge colabora con un amplio grupo de medios de comunicación europeos.

. Adelin Petrisor de TVR, en Rumanía fue detenida el pasado miércoles junto a su cámara, cuyo nombre se desconoce, por la policía de El Cairo. Fueron registrados, interrogados, y puestos en libertad. El jueves, Cristian Zarescu, de TV Realitatea y su cámara, también sin identificar, sufrieron las represalias de las fuerzas de Mubarak, confiscando sus cintas de vídeo antes de ser puestos en libertad. Pocas horas después, Carmen Avram y Cristian Tamas fueron parados por la policía e interrogados en pleno centro de El Cairo.

. Greg Palkot y Olaf Wiig de Fox News fueron hospitalizados tras ser apaleados por protestantes pro-Mubarak en El Cairo.

“Fui emboscado y golpeado por la policía, confiscaron mi teléfono, destrozaron mi coche y se llevaron todo mi equipo”

. Bert Sundström de la SVT sueca, se recupera de la puñalada en el estómago que recibió en las proximidades de la plaza Tahrir, en un hospital de El Cairo. Desde Suecia, afirman que perdieron el contacto con Bert y que cuando lo recuperaron un hombre contesto su teléfono afirmando que los militares se lo habían llevado. Ingrid Thörnvist, periodista de STV, confirma “está seriamente herido pero su condición es estable”.

. Petros Papaconstantino, del periódico griego Kathimerini, fue hospitalizado por una herida de arma blanca en la pierna, después de que fuera atacado por seguidores de Mubarak en Tahrir Square. Como el mismo Petros afirma en su diario, “fui visto por los seguidores de Mubarak. Ellos… me golpearon con palos y bastones en la cabeza y me apuñalaron ligeramente en la pierna. Algunos soldados intervinieron, pero los seguidores de Mubarak se llevaron todas mis posesiones bajo la mirada del ejército”.

. Dima Salem, una reportera de la cadena Al-Arabiya de Dubai, fue atacada por los pro-Mubarak, quienes se llevaron su cámara e intentaron apalearla. Algunos testigos la ayudaron a escapar.

. Alfred Yaghobzadeh, fotógrafo francés de la agencia SIPA Press, fue golpeado mientras que cubría las protestas callejeras, fue ayudado por algunos testigos anti-Mubarak.

. Hombres armados con cuchillos acorralaron a Erol Candabakoglu, un reportero turco de Fox TV, junto con su cámara y su conductor el pasado miércoles, mientras que estaban grabando en el barrio de Boulaq en El Cairo. Fueron liberados posteriormente por la policía egipcia. Meltin Turan, otro reportero turco del canal TRT, fue asaltado el pasado jueves por seguidores de Mubarak, robándole la cámara, el dinero y el teléfono móvil. El periodista escapó buscando refugio en la Embajada Turca, desde donde le llevaron a un hospital para que atendieran sus heridas.

. Mahmoud, más conocido como Sandmonkey, uno de los más populares bloggers de Egipto, y con quien he tenido la suerte de poder hablar, me ha confesado esta noche a través de email: “fui emboscado y golpeado por la policía, confiscaron mi teléfono, destrozaron mi coche y se llevaron todo mi equipo, fui detenido tan solo unas horas”.

. Cuatro compañeros de Demotix, agencia fotográfica con la que yo colaboro, fueron atacados en las últimas horas. Entre ellos Sandmonkey, del que ya hemos hablado, y Nour El Refai, Mohamed Elmaymony y TravelerW (seudónimo con el que publica sus fotos).

. Incluso el archifamoso Anderson Cooper de CNN y su equipo han sufrido ataques por parte de los seguidores de Mubarak, “fuimos golpeados en la cabeza por seguidores del Gobierno, atacaron a mi productora Marianne Fox e intentaron robar la cámara de mi equipo, no quieren que saquemos ninguna fotografía”, afirmaba el propio Cooper en directo.

. Y por supuesto, los periodistas españoles. Samuel Aranda, fotógrafo freelance que trabaja para la agencia Corbis Images, estaba esta tarde ilocalizable. Gemma Saura, del diario La Vanguardia, fue asaltada anoche por un grupo de seguidores de Mubarak que la insultaron y le robaron el bolso y el móvil. Sal Emergí, enviado especial de la radio catalana RAC1 y colaborador de La Sexta y El Mundo, a quien le quitaron el móvil cuando intentaba conectar en directo. Mikel Ayestaran, enviado del diario ABC, fue empujado por manifestantes, al igual que Mayte Carrasco, enviada especial de Antena 3, y que Joan Roura, de TV3 y Rosa Molló de TVE y el fotógrafo Guillermo Cervera, quien afirmaba “era como una pelea medieval, en la que se pasaba de cientos de piedras volando por los aires al enfrentamiento físico. El desorden ha sido total”.

Recordemos que desde 1992, dos periodistas han sido asesinados en Egipto, Farag Fouda el 8 de junio de 1992, cuya muerte a manos del grupo extremista islámico al-Gama’a al-Islamiya sirvió de excusa al Gobierno de Mubarak para escalar la campaña contra los grupos radicales, pero que paradójicamente prohibió la venta de todo material escrito por la periodista de la revista October. El 17 de septiembre de 1994, Abib Ybrahim, un fotógrafo trabajando para UNICEF, era asesinado en el país de los faraones por el mismo grupo radical que mató a Fouda, aunque las causas del suceso todavía no se han esclarecido.

Y después de ver a mis compañeros poner sus vidas en peligro para que la verdad nunca sea silenciada mis pensamientos solo pueden ir para dos de ellos que nunca volverán. Mi amigo Fabio Polenghi, asesinado el 18 de mayo 2010 por el ejército tailandés durante los días en que Bangkok se cubría de rojo. Y, como no, mi referente, mi ídolo, mi maestro, el periodista más grande que mi país, España, nunca ha tenido, el gran Miguel Gil, asesinado en Sierra Leona el 24 de mayo del año 2000.

Quizás muchos de vosotros os estaréis preguntando qué nos lleva a hacer este trabajo, creo que en las palabras de Miguel podréis encontrar la respuesta:

“Hay historias donde lo más peligroso no es arriesgar la vida por contarlas, sino dejar de filmarlas”, Miguel Gil.


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