Viernes 04 de abril de 2014,
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Mujer, política y liberal

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OPINIÓN / Como mujer se le puede considerar como una mujer siglo XXI

Desde el año 2003 Esperanza Aguirre presidía la Comunidad Autónoma de Madrid. Mucho tiempo ha transcurrido desde que fue concejala del Ayuntamiento de Madrid en el año 1983, donde nos dio muestras de poseer buenas maneras para ejercitar ‘el arte de la política’ -con sus luces y sus sombras-, sin duda, y supo transmitir sus ideas liberales con claridad y contundencia.

Como mujer se la puede considerar como una mujer de siglo XXI. Empezando un nuevo milenio, a nivel social, todavía quedan temas pendientes que resolver: uno de ellos es la igualdad entre hombres y mujeres dentro del mundo del trabajo. Nuestras féminas tienen talento, escriben libros, se sientan en las cátedras universitarias… formando parte del organigrama social por méritos propios: son mujeres del siglo XXI. Erik Erikson mantuvo que “las mujeres están destinadas a cuidar niños”. Se equivocó, como seres humanos que somos. Esperanza Aguirre ha conseguido todo esto y mucho más: ha conseguido llegar a ser mujer, política y liberal.

Empezando un nuevo milenio, a nivel social, todavía quedan temas pendientes que resolver: uno de ellos es la igualdad entre hombres y mujeres dentro del mundo del trabajo

“Les he convocado a ustedes para anunciarles mi dimisión”. Lo tenía bien pensado, entiende uno. Así se manifestó Esperanza Aguirre -ex presidenta de la Comunidad de Madrid-, el pasado 17 de septiembre y a las 13.51 horas. Y lo hizo ante la prensa, a quien convocó con urgencia. Su vida estuvo dedicada a la técnica del ‘trabajo por el trabajo’, con dotes propias de una gran política (¿podría haber llegado a presidenta del Gobierno español?) y, al mismo tiempo gran persona: ambas cualidades son difíciles de hallar en una persona de carne y hueso. Siempre estuve convencido, y lo sigo estando, de que, sin ningún género de dudas, las ideas políticas de un hombre/ mujer son sus hechos.

Esperanza Aguirre siempre estuvo pendiente de su atuendo personal, yendo elegantemente vestida según los momentos de su vida. Dialogaba y dialoga con la gente por la calle, y siempre sabía sacar provecho antes las cámaras televisivas o entrevistas periodísticas, siendo ella misma su mejor representante de su imagen y persona: esta arma política fundamental -su imagen ante el pueblo liso y soberano- la hizo triunfar en la política.

Podemos decir -sin temor a equivocarnos- que la señora Aguirre simboliza a una política de convicciones liberales, que siempre luchó contra una izquierda ‘dura y pretenciosa’ (se creían y se creen dueños del bien y del mal): el PSOE (partido socialista obrero español). Hubo de entendérselas también contra la derecha conservadora española, representada por el PP (partido popular): este partido siempre tuvo sus dudas en cuanto al libre mercado y una economía libre, también para saber cuándo y cómo desarrollar ideas políticas para la privatización de las empresas.

No sería malo que surgiera un partido político de matiz liberal, que sirviese para encarrilar nuestra incipiente democracia, dirigida por un bipartidismo que flaco favor está haciendo a la democracia española

Sí creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que siembre de ideales firmes y verdaderos las mentes de nuestra juventud, que es el futuro del mañana. Sí creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que fomente la actividad económica en todas sus formas. Sí creo, y siempre he creído, en el liberalismo político donde todas las personas sean iguales ante la ley (suprimiría los aforados), y donde exista fehaciente una democracia libre con división de poderes (el poder judicial libre, en el amplio sentido de la palabra). Sí creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que defiende a ‘la familia’ como cota superior de la vida asociativa: matrimonio hombre/ mujer, uniones de contratos sentimentales hombre/ hombre, uniones de contratos sentimentales mujer/ mujer, parejas sentimentales… En todo esto creo y mucho más. El concepto de deber y amor debe supervivir en todas las relaciones humanas.

A uno le parece, y hablo de España y con el corazón en la mano, que no sería malo que surgiera –en nuestra querida nación española– un partido político de matiz liberal, que sirviese para encarrilar –de una vez por todas– nuestra incipiente democracia, que se haya dirigida por un bipartidismo –el PSOE y el PP– que flaco favor le están haciendo a la democracia española.

La Coruña, 2 de octubre de 2012
Mariano Cabrero Bárcena es escritor


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Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

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