Viernes 11 de abril de 2014,
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La humillación de un trabajador cuyo delito es ser empleado del Estado

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OPINIÓN / El derroche acumulado por la gestión irresponsable de aquellos que nos han administrado nos afecta a todos

Ya hace tiempo hice un artículo sobre el estado de indefensión al que estamos sometidos todos los ciudadanos y ciudadanas de este país. Lo que hoy por ley es blanco, mañana por otra ley es negro. Pero hay sectores, aún en tiempos de democracia, que no tenemos derecho a la huelga. Por ello, cuando llegan políticos del tres al cuarto, tapan sus vergüenzas arremetiendo contra sus subordinados. Tapar sus vergüenzas es ahorrar gasto a costa de mermar sueldos hasta límites insostenibles de sus empleados, mientras ellos nadan en la abundancia, a pesar de que muchos de estos personajes son analfabetos, o mediocres. En absoluto brillantes.

No sé como actuarían los trabajadores de una empresa privada si les redujesen el sueldo sin previo aviso porque la compañía va mal y su jefe está derrochando

Los únicos que cobran sueldos inflados y que no se corresponden con su cualificación profesional, o nivel académico, son esta gentecilla. Sin embargo, al parecer, por mera envidia, humillan a personas que están bajo su influencia. Aquellos que por méritos y esfuerzo se ganaron un puesto de trabajo de cierto nivel.

La situación actual es que han ido equiparando a los que pertenecemos al antiguo grupo A (licenciados), con aquellos que están en grupos muy inferiores.

Del grupo C al grupo A, a igualdad de antigüedad, hay unos 350 euros mensuales. Cuando en el 2008 la diferencia era de 525 euros aproximadamente. Este sistema de rebajar progresivamente el salario de los que están profesionalmente más arriba, y no subir el mismo de los que están más abajo, es la táctica para ahorrar vista al electorado. Y ellos a seguir como van.

Es cierto que nosotros, los empleados del Estado, estamos con un empleo seguro, de momento. Pero esto no es óbice para que mermen tu salario acordado de la noche a la mañana y sin derecho a protestar. Por otro lado, todo el que desee se puede presentar para opositar por una plaza. Si de joven se molestó en estudiar y luego preparar unas oposiciones, es fácil criticarlo, por los que hoy firmarían por un puesto igual.

No sé como actuarían los trabajadores de una empresa privada si les redujesen el sueldo sin previo aviso porque la compañía va mal y su jefe, o dueño de la misma, está comprando pisos, coches de lujo y derrochando. Pues esto mismo es lo que pasa en nuestra empresa, el Estado.

Sería insolidario si no me acordase de los que están en paro, sobre todo los de larga duración y jóvenes. Como padre, tengo familiares allegados en paro, y otros cobrando una miseria.

En las autonomías es donde han proliferado y disfrazado de empleados públicos, siendo en un alto porcentaje, a los amiguetes, a los de carné

Por lo tanto, el derroche acumulado por la gestión irresponsable de aquellos que nos han administrado nos afecta a todos, a unos más, a otros menos, y desde luego no todos los empleados del Estado son recomendados, flojos…, como se dice con mucha frivolidad. Más bien en las autonomías es donde han proliferado y disfrazado de empleados públicos, siendo en un alto porcentaje, a los amiguetes, a los de carné. A los que hay que tener contentos porque saben demasiado dónde se han creado organismos para meterlos. Y como consecuencia de tanto despilfarro la teta de la vaca desfalleció, y dejó de dar leche. Así que, como solución, ‘ordeñamos’ a los que no pueden protestar para seguir viviendo como parásitos.

Realmente el Estado de bienestar existe en nuestro país, pero para alcanzarlo hay que pertenecer al club de los políticos. Cuando gobierne el PP, a ver qué hace.


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Sobre el autor

Funcionario del Estado Hobbys: Componer música, fotografía,escribir, navegar...., maestro de nada y aprendiz de mucho.

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