Sábado 01 de octubre de 2016,
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Obama y sus relaciones con Oriente

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La administración Obama mantiene numerosos frentes abiertos en sus relaciones con oriente, desde su enfrentamiento con Irán hasta las tensas relaciones con China

Estados Unidos ya no sería el gendarme del mundo y buscaría compartir las decisiones con sus tradicionales aliados, pues verá disputada su hegemonía en áreas puntuales, como el espacio, el ciberespacio o la información, y es evidente la necesidad de articular y reforzar los acuerdos de seguridad cooperativos con objeto de compartir con socios y aliados los costes y responsabilidades que entraña el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional.

EEUU, China y Ruisia podrían formar la ‘troika’ que gobernase internacionalmente, desbancando a la UE, La India o Brasil

Así, EEUU se verá obligado a contar con dos actores fundamentales en el nuevo ‘status’ quo que surgirá tras la actual crisis económica global: Rusia y China. Asistiríamos así a al entronización de la ‘Geopolítica interpares’, basada en la troika EEUU-Rusia-China y quedando la UE, India y Brasil como convidados de piedra, emulando la teoría política de la ‘Coexistencia Pacífica’ de Kennedy. (Fuente: ¿Hacia una geopolítica ‘interpares’?)

Notable distanciamiento en política exterior de Francia
En el escenario europeo, podríamos asistir al final de la luna de miel de Sarkozy y Obama debido al desacuerdo del primero con la Administración Obama en temas puntuales, como tras la constitución en Israel de un Gobierno poco proclive a las tesis palestinas. No sería descartable una tardía reafirmación de la soberanía francesa que se plasmaría en la salida de las tropas francesas de Afganistán antes de las Presidenciales de 2012 y en la posterior salida de las estructuras militares de la NATO (emulando a De Gaulle).

En Turquía podría reeditarse el golpe de Estado de 1960 que acabaría con el mandato democrático del AKP (partido de tendencia islamista conservadora, pero a la usanza de los partidos democristianos europeos) debido a la alta inflación, galopante tasa de paro y una deuda desbocada, surgiendo posteriormente un sistema político fracturado que produciría una serie de coaliciones de Gobierno inestables en el Parlamento turco. (Fuente: El nuevo escenario geopolítico europeo)

Inicio de negociaciones en Oriente Próximo
Dicho acuerdo debería ser global y vinculante para todos los países del área geopolítica de Oriente Próximo y lograr la instauración de un nuevo ‘status quo’ en la zona, previa resolución del contencioso nuclear con Irán y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. Esta operación contará con la inicial oposición del influyente lobby sionista, pero más tarde será aceptada al recibir Israel, como contrapartida, las bendiciones de EEUU a la culminación del Muro de Cisjordania (que incluiría aproximadamente el 10% del territorio de Cisjordania, incluida Jerusalén Este) y el incremento de la ayuda económica (cifrada durante la

Otro punto que Obama debe resolver es su tensa relación con Irán y la instauración de un nuevo ‘status quo’ en Próximo Oriente

Administración Bush en unos 3.000 millones de dólares de ayuda, monto que representa casi el 2% del PIB de Israel).

La paz será inestable y su duración dependerá de las negociaciones de Israel con Siria para la devolución de los Altos del Golán y de la futura actitud de Hizbolah y Hamas, pues si ambas formaciones persisten en sus ataques a territorio israelí, violando la ‘sacrosanta seguridad’ exigida por la población judía, podría incrementarse la tensión en la zona y reeditarse la ‘Operación Plomo Fundido’. (Fuente: El proceso de paz pazlestino-israelí).

Gradual retirada de tropas de Irak, que deberá esperar a 2011 para su culminación, e inicio de un posterior y complejo proceso de reparto de las áreas de influencia entre Turquía, Siria, Arabia Saudí e Irán, hasta desembocar en un Gobierno de Coalición integrado por representantes kurdos, suníes y chiítas, reeditando la Conferencia de Ginebra de 1961 y la posterior salida de tropas y constitución de un Gobierno de Coalición en Laos en 1962.

La decisión de Obama de incrementar sustancialmente el número de soldados en Afganistán augura la escalada de las acciones bélicas a partir de 2010, emulando la decisión de Kennedy de apoyar de forma decisiva la intervención norteamericana en Vietnam. Según señala el último informe del Consejo Internacional de Seguridad y Desarrollo (ICOS) la insurgencia talibán habría conseguido una presencia permanente en el 72% del territorio de Afganistán, lo que representa un aumento del 18% con respecto a noviembre de 2007, y se acercarían a la capital, Kabul, habiendo establecido los talibanes una especie de gobierno ‘de facto’ en algunas ciudades y pueblos afganos.

El actual presidente de Afganistán, Hamid Karzai, sería acusado por EEUU de tibieza en la lucha contra los talibanes, existiendo informes de la CIA que podrían involucrarle en la gestación de un Gobierno de Coalición afgano entre los pastunes y talibanes y que implicarían la salida de las tropas de EEUU. Por ello, no sería descartable la creación de un ambiente propicio al golpe de Estado y el posterior derrocamiento

La situación en Afganistán cada vez es más complicada y corre el riesgo de envolverse en una escalada bélica que conduzca a una ‘vietnamización’ del conflicto

y asesinato de Karzai, reviviendo uno de los aspectos más oscuros de la política exterior de Kennedy, el derrocamiento y asesinato del presidente survietnamita Diem (1963) y el posterior incremento de su apoyo militar a Vietnam, acelerando la escalada que llevaría a los Estados Unidos a un callejón sin salida.

Para evitar una peligrosa ‘vietnamización’ del conflicto, Obama podría firmar en 2011 la retirada progresiva de tropas de Afganistán (rememorando la firma por Kennedy de retirada de efectivos militares de Vietnam en 1963), decisión que no será compartida por su vicepresidente, Biden, y bajo cuyo mandato se prodría producir la intensificación y enquistamiento de dicho conflicto bélico. (Fuente: Nueva hoja de ruta para Afganistán).

Penúltimo Golpe de Estado en Pakistán
A pesar de los intermitentes períodos democráticos, Pakistán posee una larga historia de dictaduras militares, siendo el general Musharraf el penúltimo representante (1999-2008) de esta endémica casta militar paquistaní, siempre supeditada a los dictados de la administración de EEUU, siendo sustituido en las elecciones presidenciales de 2008 por Zardari, viudo de Benazir Bhutto.

Sin embargo, las acusaciones de corrupción, chantaje e inducción al asesinato (por lo que cumplió condena), le invalida para la campaña de la Administración de EEUU de recuperación de la credibilidad democrática en países como Paquistán y Afganistán. Además, unido a las acusaciones de tibieza en la lucha contra Al Qaeda para lograr desbaratar “las redes terroristas en Pakistán y para degradar cualquier habilidad que tengan para planear y lanzar ataques terroristas internacionales” y el escaso entusiasmo de Zardari por “fortalecer las capacidades de contrainsurgencia de Islamabad”, hacen predecir un incierto futuro para él, no siendo descartable un golpe de Estado auspiciado por la CIA.

Asimismo, es previsible el incremento de la tensión en Cachemira, pues el incremento del conflicto militar en Afganistán por parte de EEUU tendrá repercusiones en la vecina Cachemira y, tras la repetición de

Irán ha adquirido la dimensión de potendia regional gracias a la erratica política de EEUU, que ha eliminado a sus más directos competidores

cruentos atentados terroristas como el de Bombay, la tensión entre India y Paquistán podría incrementarse y dar lugar a un nuevo enfrentamiento armado en Cachemira, con el riesgo añadido de la posible utilización de misiles con carga nuclear. (Fuente: El nuevo desorden global)

Pacto con China para sancionar a Irán
La decisión de Obama de vender nuevas partidas de armamento a Taiwán por 6.400 millones de $ (proyecto aprobado por Bush) o la reciente reunión privada con el Dalai Lama intentarían presionar a Pekín para conseguir su apoyo en las sanciones contra Irán. Pekín (con fuertes lazos económicos con Teherán) siempre ha sido, junto con Moscú, el principal baluarte del régimen de los ayatolá frente a Washington, objetivo más factible desde que China accedió esta semana a sentarse a negociar seriamente sobre el texto y el fondo de las sanciones.

Irán ha adquirido una dimensión de potencia regional gracias a la política errática de Estados Unidos en Irak, fruto de la miopía política de la Administración Busch, obsesionada con el Eje del Mal, al elimirar a sus rivales ideológicos, los radicales talibanes suníes y a Sadam Husein, con el subisiguiente vacío de poder en la zona. Irán ha reafirmado su derecho inalienable a la nuclearización y, tras las presiones diplomáticas del sexteto de mediadores internacionales (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia, Alemania y China), “podría alcanzarse un acuerdo para que Teherán enriquezca su uranio hasta el 20% antes de que Turquía y Brasil lo conviertan en combustible para el reactor iraní, siempre bajo control de la OIEA”.

Dicho acuerdo permitiría un mejor control del stock de uranio enriquecido de Irán, fuente de inquietud de Israel, que teme que Teherán lo pueda emplear para fabricar armas atómicas, acusaciones que Irán ha desmentido siempre categóricamente, y lograría la resolución del contencioso nuclear de EEUU con Irán y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, tras lograr que se reconozca su lugar en el concierto regional recuperando el papel de ‘gendarme del Golfo’ que los estadounidenses confiaron al Sha de Persia e incrementando la cooperación con EEUU relativa a la seguridad en Irak y Afganistán. (Fuente: Los contenciosos de Obama con China)

Regreso a escenarios ya olvidados de Guerra Fría en Corea
El ‘empate militar’ en la Guerra de Corea llevó a la apertura de negociaciones que concluirían en julio de 1953 con la firma del Armisticio en Panmunjong, en el que se acordó una nueva línea de demarcación que serpentea en torno al paralelo 38º, pero la pervivencia del régimen comunista norcoreano ha hecho que esta ‘frontera de la guerra fría’ haya sido la única que ha pervivido hasta el siglo XXI. (Fuente: Wikipedia.org)

Tras el enésimo amago de enfrentamiento armado entre las dos Coreas (tras lo que subyacería el pulso de China a EEUU y Rusia en su intento por convertir los países asiáticos vecinos en su particular ‘patio trasero’), no sería descartable un enfriamiento temporal de las relaciones de EEUU y Rusia con China, debido al apoyo de Pekín al régimen del fosilizado Kim-Jong-II. (Fuente: El nuevo desorden global)


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