Domingo 04 de diciembre de 2016,
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Obscenidad de guante blanco

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OPINIÓN / La socialización de las pérdidas y la privatización de las ganancias son impuestas como el único camino a seguir

La deshumanización de las personas casi siempre suele tener el mismo origen, que no es otro que esa desmedida obsesión por acumular dinero y poder.

Como después de todos los injustos ajustes económicos que realizó el gobierno de Rajoy al hacer pagar tan sólo las consecuencias de la crisis a los más débiles, es decir, al pueblo, el presidente del Bundesbank (uno de los máximos exponentes del liberalismo económico mundial) dijo que España debería pedir el rescate económico para todo el país y no sólo para su banca (supongo que con el objetivo de que toda la ciudadanía nos responsabilicemos de la deuda privada que otros crearon y alentaron), observé de nuevo cómo y de qué forma la avaricia del ser humano cuando se encuentra en lo más alto de la escala de poder no tiene límites (de vez en cuando a alguno de estos tipos se les despierta la conciencia, como a ese alto cargo que no hace mucho abandonó el FMI al sentirse avergonzado por el tipo de política que promueven).

Sólo por el hecho de nacer en un país intervenido, por lo que parece nos convertiremos en una especie de esclavos de la deuda privada de otros, de la deuda ‘de nuestros amos’

Pero el individuo al que antes me refería, es decir, el presidente del Bundesbank, que al igual que otros muchos apoyan este tipo de economía ultraliberal que impera hoy en el mundo (digo ‘individuo’ porque para mí no es merecedor del apelativo de ser humano), parece que simplemente insiste en seguir beneficiando a los más ricos para así hundir aún más en la miseria al resto de la ciudadanía, sólo para que unos cuantos sigan engordando de forma repugnante sus ya atiborradas cuentas bancarias en esos lugares de depravación llamados paraísos fiscales.

Porque verán, esta crisis que ellos originaron al prestar dinero a todo el mundo sin unas mínimas garantías de devolución en su momento (de ahí el estallido de la crisis inmobiliaria y como consecuencia de ello de la crisis financiera mundial), pretenden ahora que sea toda la ciudadanía la que acabe pagando sus excesos para así no perder el dinero de su mala gestión. Más aún, no es que no quieran perder dinero, sino que lo que ahora quieren es incluso hacer más negocio cobrando los intereses al resto de la ciudadanía.

Porque aunque usted haya sido un ciudadano ejemplar que hasta la fecha ha pagado todos sus impuestos y las cuotas de su hipoteca particular (hay que matizar que también existen muchos ciudadanos ejemplares que por desgracia no han podido hacer frente a sus pagos debido a este tipo de economía neoliberal que asfixia a los más débiles), ahora resulta que deberá pagar, sólo por el hecho de pertenecer a un país como España, Italia, Portugal, Grecia o Irlanda, una elevada cuota suplementaria para que, al menos por lo que parece, principalmente los bancos alemanes y otros que están en su línea puedan recuperar el dinero que prestaron debido a su mala gestión, pero además con el agravante de seguir cobrando unos intereses desorbitados día a día, de ahí que quieran por todos los medios un rescate total a la economía de los países, para que así su población (aún habiendo cumplido con sus obligaciones como indicaba hace un momento) les vaya pagando dichos intereses hasta el resto de sus días (es decir, los españolitos, portugueses, griegos, irlandeses, y supongo que pronto los italianos, e incluso con el tiempo hasta los propios franceses, belgas, etc.) y de esa forma los milmillonarios que dominan la banca mundial y europea se sigan haciendo más ricos a pesar de, paradójicamente, ser los causantes en cierto modo de esta crisis.

‘Pensar’, palabra tabú para el neoliberalismo, de ahí que quieran cargarse la educación pública y el acceso a la cultura para la mayor parte de la ciudadanía

Sí, sólo por el hecho de nacer en un país intervenido, por lo que parece nos convertiremos en una especie de esclavos de la deuda privada de otros, de la deuda ‘de nuestros amos’, podríamos decir, algo que el pueblo de Islandia evitó, de ahí que apenas tengamos información de lo que allí sucedió. Porque verán, exceptuando a esa élite de menos de un 2% de la población que siguen viviendo cada vez más a cuerpo de rey, el resto (ya sean trabajadores no cualificados, médicos, ingenieros, administrativos, bomberos, policías, pequeños y medianos empresarios, autónomos, pensionistas, y todo el resto de estamentos que conforman la sociedad en general) nos hemos convertido de la noche a la mañana en los lacayos de los más ricos.

Porque alguien en su sano juicio y que se detenga a pensar (‘pensar’, palabra tabú para el neoliberalismo, de ahí que quieran cargarse la educación pública y el acceso a la cultura para la mayor parte de la ciudadanía), ¿puede llegar a entender que las multinacionales y los que las manejan se libren de pagar impuestos por medio de las SICAV, de los paraísos fiscales o a través de todas las rebajas fiscales que siguen teniendo los que más tienen? ¿Alguien ‘moralmente sano’ puede llegar a entender que mientras el resto de la ciudadanía, es decir, los que menos tienen, pagan sin ningún tipo de rebaja fiscal todos sus impuestos, paradójicamente los que más tienen pagan proporcionalmente muchísimos menos impuestos?

No, esto no es una deuda adquirida, como muchos a través de sus grandes medios de manipulación y ‘desinformación’ nos quieren hacer creer, sino que esto es una estafa a gran escala realizada contra la ciudadanía en general y que, de no remediarlo ya, las consecuencias serán más que terribles para seguir manteniendo un clima de convivencia a todos los niveles. Porque tal y como nos demuestra la historia, el esclavo es capaz de aguantar lo inimaginable, pero cuando sus propios hijos ya no tienen nada que comer, estalla de una manera impredecible por más perros, porras, tanques y amenazas que se le pongan enfrente.

No, esto no es una deuda adquirida, como muchos a través de sus grandes medios de manipulación y ‘desinformación’ nos quieren hacer creer, es una estafa a gran escala

Por cierto, hace unos años me dijo una persona que él, pese a ser un humilde mileurista, daba su voto a los partidos que representan a los ricos porque éstos, llegados al poder, como tienen tanto dinero ya no tendrán la tentación de robar y por lo tanto convertirse en corruptos. En fin, como ustedes supondrán, imagino que a los más ricos les interesa que existan ciudadanos que razonen de esta forma, es decir, sin pensar profundamente en lo que están diciendo y evitando preguntarse el verdadero porqué de las cosas. Sí, así es, una ciudadanía sin educación es lo que a ellos les interesa, sin educación y sin valores morales, de ahí los recortes precisamente en educación, el auge de la telebasura y esa cada vez más asfixiante manipulación informativa a la que nos tienen sometidos.

Y hablar de verdadera moralidad… bueno, pues según ellos, esto debe ser una cosa de blandengues sentimentales o, como poco, sinónimo de ser una especie de anti-sistema.

Víctor J. Maicas es escritor


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Sobre el autor

Viajero incansable y escritor, mis novelas publicadas son “La playa de Rebeca”, “La República dependiente de Mavisaj”,“Año 2112. El mundo de Godal” y "Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad". Son, principalmente, novelas comprometidas y de crítica social. Además, he escrito artículos para la prensa escrita así como también para diferentes publicaciones digitales. En la actualidad soy miembro del Consell de Cultura de la ugt-pv y socio o colaborador de diferentes ONG’s

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