Jueves 29 de septiembre de 2016,
Bottup.com

Palabras en busca del cambio

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La crisis mundial ha movilizado a una población que cada vez busca más mecanismos de democratización social

Internet se ha convertido en una herramienta indispensable para canalizar las inquietudes de la población a través de la recogida de firmas

La convulsa situación socioeconómica que atraviesa el mundo ha provocado que una parte de la sociedad se alce y ocupe plazas en señal de protesta y en busca de un cambio. Una parte de la sociedad, que se organiza a través de las redes sociales, blogs o plataformas de recogidas de firmas que tratan de consolidar nuevos mecanismos de democratización social. La polémica Ley Sinde, la flexibilización del despido, el retraso en la edad de jubilación, el elevado número de parados, los recortes en sanidad, el fracaso escolar… han ido sumando descontentos entre una población poco acostumbrada al asociacionismo.

Una de las principales plataformas que se ha encargado de canalizar la indignación de parte de la población desde el éxito de la convocatoria de Democracia Real Ya el 15 de mayo ha sido Actuable.es, llegando a convertirse en el instrumento a través del cual más de 200.000 personas pudieron mostrar su rechazo a decisiones como la de la Junta Electoral Central al prohibir las acampadas en las plazas españolas durante el día de reflexión electoral.

Actuable.es recoge firmas para canalizar el descontento ciudadano. Cada uno crea las peticiones, redacta las cartas y proponen en número de firmas que pretenden conseguir

Actuable.es es una empresa ética cuyo mayor objetivo es producir cambios a través de la recogida de firmas a través de Internet. Según Francisco Polo, CEO y fundador de Actuable, la efectividad de la plataforma se basa en el poder de la gente que actúa ante injusticias, facilitando la participación a través del uso de las nuevas tecnologías a todas aquellas personas que tienen ganas de cambiar las cosas y poco tiempo para actuar. “La sociedad quiere participar”, apunta Polo. Son los propios ciudadanos los que crean las peticiones, los que redactan las cartas y los que ponen el número de firmas que pretenden conseguir.

Algo más ambiciosos son los promotores de MiFirma.com, ya que pretenden conseguir que las firmas recogidas tengan validez jurídica, de forma que los receptores de las iniciativas que han conseguido el respaldo necesario deban tomarlas en consideración y tengan que pronunciarse al respecto. Para ello han apostado por el DNI-e, una herramienta que aunque en principio causó muchos recelos por ser percibido como un elemento de control, finalmente puede llegar a convertirse en el elemento indispensable para dinamizar y democratizar la sociedad al facilitar la participación ciudadana en la toma de decisiones, como bien apunta Julián Valero, Profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Murcia. Julián Valero participó en el primer intento de de recogida de firmas online con validez jurídica a nivel europeo a través del proyecto ‘Rio de Firmas’, iniciado para conseguir llevar al Congreso una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) a favor del trasvase Tajo-Segura. Y aunque el índice de recogida de firmas a través del DNI-e fue bajo, el verdadero logro fue conseguir que la Junta Electoral Central reconociera y validara el ‘back-end’ desarrollado por el Área de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones Aplicadas de la Universidad de Murcia (ATICA).

En este punto se encuentra la plataforma MiFirma, liderada por Javier Fernández de Bobadilla, el cual reconoce que se están iniciando las gestiones para validar los usos de ILP nacional, autonómica, y la variante reglamentaria a nivel local, así como la validación de partidos políticos de cara a las elecciones. Una vez la Junta Electoral Central apruebe el sistema de recogida y

MiFirma.com, aprovechando el DNIe, pretende que la recogida de firmas en la Web tenga validez jurídica y simplificar y abaratar el proceso de recogidas de firmas para ILP

autenticación de las firmas electrónicas desarrollado por Tractis, solo queda seleccionar las mejores propuestas para poder empezar a recoger firmas con validez jurídica para cualquier proyecto.

David Blanco, cofundador de Tractis, empresa líder en la firma de contratos online, destaca que “la verdadera victoria no es conseguir firmas, es conseguir provocar el cambio en la gente, que sepan que la posibilidad está ahí”. Para ello Tractis ha facilitado un ‘back-end’ a MiFirma.com que se pone a disposición de cualquier proyecto social, ONG o plataforma que pretenda lanzar una recogida de firmas. “Tractis ofrece unos servicios de certificación digital por los que las empresas pagan según uso, y ofrece gratuitamente sus servicios de firma electrónica a iniciativas políticas, cualquiera que sea su ideología o fines”, concreta David Blanco.

Hasta la llegada de la firma digital, las Iniciativas Legislativas Populares conllevaban un gran esfuerzo frente a un resultado bastante incierto, ya que se requerían 500.000 firmas, recogidas durante nueve meses, sin garantías de que la propuesta presentada fuera aprobada. Según explica David Blanco, Mifirma.com pretende hackear el sistema de captación de los llamados fedatarios especiales: “No se trata de recoger solo firmas a través de la Web, sino de conseguir que parte de los firmantes se consignen como fedatarios y se encarguen de recoger otras tantas firmas a mano. Esa es la revolución”.

[blockquote]Hackear una ILP

La Comisión Promotora lanza la ILP a través de MiFirma.com.
Cada firmante online se compromete a recoger 50 firmas de forma tradicional entre amigos, conocidos y familia, para lo cual la Comisión Promotora le remite los dos pliegos de firmas de la Junta Electoral al nuevo fedatario, que dará fe de que toda firma que él o ella recojan será auténtica.[/blockquote]

Más allá de la firma

La rúbrica no es el único elemento de presión del que dispone el ciudadano. A pesar de que el envío de cartas a través del servicio postal se ha convertido en un elemento para románticos, la redacción de misivas de presión sigue siendo una de las formas más directas a través de la cual la ciudadanía puede hacer llegar su malestar o inconformismo a las instituciones, aunque el envío finalmente se consigne a través del e-mail.

Amnistía Internacional lleva apostando por la palabra escrita desde 1973, año en el que se llevó a cabo la primera Acción Urgente con el objetivo de conseguir la liberación del profesor brasileño Luiz Rossi. Manuel Sobrino Fernández, del área de medios de comunicación de Amnistía Internacional, reconoce que si en un principio el envío de cartas de presión a Gobiernos y Administraciones era un proceso prácticamente artesano, “hoy día la tecnología facilita la gestión y distribución de las acciones urgentes”.

Además de la firma, el ciudadano puede enviar misivas de presión, escribir cartas al director en los periódicos o expresar su punto de vista en infinidad de blogs

Cada Acción Urgente es única. Cada colaborador redacta su propia carta. Son los voluntarios los que ponen su corazón y su tiempo al servicio del la lucha por los derechos humanos. Amnistía Internacional lanza la solicitud de acción urgente a toda aquella persona que se haya inscrito para ello a través de la plataforma Web de Amnistía Internacional, sea miembro abonado o no de la ONG. En cada mail se indica la razón que justifica la acción, así como los antecedentes de la situación. Así mismo se incluyen los receptores de la misiva y se apuntan una serie de recomendaciones a tener en cuenta a la hora de la redacción. “A lo largo de los años Amnistía Internacional ha conseguido muchos éxitos, son muchas las personas que se han liberado o salvado de torturas, amenazas, muerte, desaparición forzada, etc. gracias a la labor de presión y denuncia”, apunta Manuel Sobrino. Gracias a la acción de muchas personas a través de las firmas y el envío de cartas, se consiguen cambios legislativos que tienen impactos positivos en muchas personas en todo el mundo.

Sin embargo, la herramienta más cercana la encontramos en la prensa diaria, a través de la cual los ciudadanos expresan su conformidad o disconformidad con la realidad que les rodea o con la visión que los medios de comunicación proyectan de su entorno. Para Mariola Sabuco, Redactora Jefe de Local del Diario Información, la sección de ‘Lectores’ representa un elemento de prestigio y contacto con la calle. “Es el termómetro con el que conocemos lo que le interesa a la gente”, destaca Mariola Sabuco. A través de las cartas enviadas por los lectores al medio, los profesionales de la información pueden evaluar la reacción hacia su trabajo, pueden conocer hechos que no habían llegado a su conocimiento y aprenden sobre qué motiva a sus lectores, qué les interesa, qué les mueve. “La sección de ‘Lectores’ si no es el corazón del periódico es el estómago, ya que son nuestros lectores los que hacen funcionar el medio”, reconoce Mariola Sabuco.

Y la extensión de la carta remitida a un medio como elemento de presión e invitación a la reflexión son los blogs. Son numerosas las personas que han encontrado en las bitácoras la forma de volcar conocimientos, generar debate e impulsar el cambio a través de la palabra escrita. Desde destacados miembros de la comunidad intelectual hasta ciudadanos de a pie colaboran en la creación de millones de pequeños rincones en los que cada cual aporta una visión distinta del mundo y con ello contribuye a la pluralidad en un mundo en el que cada vez más la Web se convierte en el eje del movimiento democratizador que la esfera política se empeña en obviar.

La sociedad audiovisual en la que vivimos parece querer desplazar la palabra escrita. Sin embargo, existen numerosas herramientas que permiten al ciudadano intervenir en mayor o menor grado en el devenir de los acontecimientos que configuran la historia, su historia. Son las ideas, las inquietudes, las propuestas, las denuncias… las que se convierten en palabras con el objetivo último de causar un efecto, un cambio, una reacción. Ese es el poder de la palabra.

Fotografía de Javier Luna


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