Viernes 11 de abril de 2014,
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“Para que paguen por leerte tienes que ser riguroso: la credibilidad es mi trabajo”

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Jordi Pérez Colomé

Jordi Pérez Colomé

Jordi Pérez Colomé (1979) es un periodista de la nueva era. Autor del blog ‘Obamaworld‘, para el que ha conseguido recaudar miles de euros donados por sus seguidores vía crowfunding, se define a sí mismo como ‘autofreelance‘: ”Soy freelance, con lo cual hago cosas para un medio sin estar contratado, la diferencia es que el medio es mío“, resume él. En su particular periplo por el mundo, que le ha llevado de EE.UU. a Asia, allí a donde los gigantes mediáticos olvidaban ir (a lo ‘pequeño’), ha desarrollado un instinto nato para comprender los nuevos caminos del periodismo. Fruto de esos conocimientos ha publicado dos libros junto a la profesora Eva Domínguez: Microperiodismos I y II. Maestro del cuidado de la ‘marca personal’, ha enamorado a su público y ganado donde los grandes medios de masas han perdido la partida. Nos encontramos en la XIV edición del Congreso de Periodismo Digital de Huesca donde intento robarle algún secreto sobre su éxito y un par de opiniones sobre el futuro de la profesión periodística.

 

He encontrado con un grupo de gente al que le gusta leerme y que está dispuesto a apoyarme para poder seguir haciéndolo

Susana López-Urrutia: Te defines a ti mismo como ‘autofreelance’, ¿qué quieres decir exactamente?

Jordi Pérez Colomé: Me refiero a que soy freelance, con lo cual hago cosas para un medio sin estar contratado para ese medio, la diferencia es que el medio es mío. Eso quiere decir que en lugar de ir a un sitio, ver lo que pasa y contarlo (a cambio de dos cifras) en un periódico o en un medio tradicional prefiero invertirlo en un poso que se llama Obamaworld, un blog que creé hace varios años.

S.L.U.: Eres un medio hecho persona, una persona hecha medio… ¿Cómo has logrado conquistar la credibilidad necesaria para que tus lectores paguen hasta 4.500 euros para financiar uno de tus viajes?

J.P.C.: No tiene ningún secreto: trabajo y muchas horas de dedicación. En eso consiste, desde siempre, el trabajo del periodista. Lo que puede sorprender no es mucho más de lo que ya sorprendía, con ciertas variantes. En mi caso me he encontrado con un grupo de gente [tiene más de 10.000 seguidores en Twitter] al que le gusta leerme y que está dispuesto a apoyarme para poder seguir haciéndolo. He visto un hueco de mercado, como una pequeña empresa, y lo he llenado con mi trabajo. La clave está en hacer un pequeño cálculo: si en España puede haber 10.000 personas a las que les interese lo que haces, tienes que conseguir que al menos 1.000 paguen en algún momento del año. Para hacerlo tienes que ser riguroso: la credibilidad es mi trabajo, por eso, cada texto va con lupa. Pero no basta con eso, además hay que ofrecer algo diferente.

S.L.U.: ¿En qué te diferencias tú? ¿Cuál es el valor añadido de Obamaworld?

J.P.C.: Cuando voy de viaje intento diferenciarme de lo que hacen los medios tradicionales. Ellos se ocupan de lo que hace el presidente, de los acuerdos del Gobierno, o de cualquier gran conflicto (por ejemplo). No tiene sentido seguir a Obama en Israel cuando habrá 50.000 tíos más haciéndolo. Para ampliar el valor añadido hay que buscar en otra parte. En el extranjero hay miles de historias que contar que nadie está contando y que son interesantísimas. Hay un hueco enorme, también hay un hueco en género. Un género que creo que en España no se cultiva y que tiene una cierta salida es el formato ebook, con el que se podrían diseñar unas siete páginas de periódico para leer en dos o tres horas.

Siempre hay gente que sabe más de los temas que tú. Por eso tengo que ir con mucho cuidado a la hora de decir cualquier cosa

S.L.U.: Y además eres transparente: has publicado tus cuentas…

J.P.C.: Pues claro. La gente me está pagando por lo que hago.

S.L.U.: ¿Cómo es tu relación con la comunidad que te rodea y cómo crees que se ha generado esa comunidad en torno a tu persona?

J.P.C.: Tengo varias vías de relación con mis lectores: Twitter (@Jordipc), el blog y Facebook. Respondo a cualquier cosa que me digan o pregunta que me hagan, siempre que sea honesta. Creo que, en parte, la comunidad nace de esa relación: la gente sabe que detrás de todo esto hay un tío que contesta y explica las cosas de una forma que les parece coherente, sensata y prudente. Por otro lado, tu trabajo y los valores que transmites con él también contribuyen a construirla.

S.L.U.: ¿Sueles acatar las sugerencias / correcciones de los lectores?

J.P.C.: Claro. Siempre hay gente que sabe más de los temas que tú. Si quiero hablar de los judíos ultra ortodoxos tengo que ser consciente de que habrá quienes dominen el tema mucho mejor que yo. Por eso, tengo que ir con mucho cuidado a la hora de decir que una cosa es X, Y o Z porque, si me equivoco, seguro que hay gente que me va a crujir. Si alguien me quiere crujir con un argumento razonable y hay margen para el debate, yo le contesto y si hay que corregirlo pues lo corrijo en los comentarios o pongo en un comentario que lo he corregido arriba.

S.L.U.: Por cierto, ¿qué licencia utilizas para tus contenidos?

J.P.C.: Pues ninguna, y esto me lo ha dicho ya alguien. Me envió un mail y me dijo “tienes que ponerte esta licencia”, yo le dije “sí”, y no me he vuelto a acordar más.

El microperidismo es un ‘modelo’ que engloba a empresas, cooperativas como la Marea, autónomos como yo, que tiene de característico que son los periodistas quienes han dado un paso al frente

S.L.U.: Entonces estás con copyright… 

J.P.C.: No sé, si no pones nada ¿qué es?

S.L.U.: Copyright.

J.P.C.: ¿Sí?, ¿en WordPress? No lo sabía. Me han dicho que hay un tipo de licencias que es cojonudo [Creative Commons]. Me lo pensaré.

S.L.U.: Cambiando de tercio, tengo en mis estantería un libro tuyo, ‘Microperiodismos’, ¿qué es el microperiodismo?

J.P.C.: Eva Domínguez y yo vimos que había cada vez más medios en Internet formados por menos de diez periodistas que tenían las mismas pretensiones, aunque fueran de nicho, que los grandes medios. Estos medios, a los que llamamos ‘microperiodismos’, se caracterizan por su tamaño pequeño, por ser productores de información (y no de opinión) y por su independencia de los grandes grupos. El microperidismo es un ‘modelo’ que engloba a empresas, cooperativas como la Marea, autónomos como yo, que tiene de característico que son los periodistas quienes han dado un paso al frente.

S.L.U.: ¿Asociarías este concepto a una paulatina ‘desmasificación’ de los medios?

J.P.C.: Yo creo que la tele y la radio tienen años aún tal y como son. Competir con ellos seguirá siendo muy duro. En el papel ese proceso ya está ocurriendo: cada vez se ofrecen cosas más específicas. Y en Internet creo que hay y habrá de todo. Creo que habrá medios grandes, como El Confidencial, con docenas de periodistas, aunque, en general los medios generalistas lo tendrán más difícil para financiarse. Por eso, se buscará la diferenciación en temas y narrativas, como ya está ocurriendo.

Imagen: Susana López-Urrutia

Editado por la Redacción: subtítulo y destacados

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