Domingo 25 de septiembre de 2016,
Bottup.com

Semana grande en el Parlament de Catalunya

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

 

Nuestros políticos son unos genios: transformar el menor de los problemas de los catalanes, la independencia, en omnipresente, total y absoluto, es una genialidad

Barcelona. ¿Alguien se figura al Parlament debatiendo el porqué de la subida de la luz por enésima vez, o que el Banco de Alimentos y Cáritas están desbordados, que los desahucios ya no se ejecutan porque las calles se llenarían de familias, o de ‘mayor enjundia’ tratar sobre la quiebra, desfalcos o preferentes, de Catalunya Caixa y nueve caixas más? ¿O ‘más enjundia’ si cabe, la escalada de rescates-recortes que sufrimos desde hace cuatro años?

A la ‘derecha españolista’, al igual que a la ‘derecha catalanista’, el inútil pero ruidoso debate la va bien: mientras se habla de tonterías de imposible solución no se ahonda sobre su propia incompetencia{/xtypo_quote right}¡Qué vulgaridad! No solo de pan vive el hombre, me contesta algún comentario. Puede, pero amenazado el pan, el primun vivere… no existe otro problema… y para seis millones de muy agobiados catalanes no existe el fondo y razón del inmenso debate, que además llena todos los medios y foros en Catalunya y casi de España.

Lo único sensato, por entendible, que le he oído a  Rajoy esta semana, es que la crisis no se soluciona creando otra crisis. O a Sánchez-Camacho con “de la incompetencia a la independencia”, comparando el gobierno del Tripartito al de CIU. Pero me reafirmo en que a la ‘derecha españolista’, al igual que a la ‘derecha catalanista’, el inútil pero ruidoso debate la va bien: mientras se habla de tonterías de imposible solución no se ahonda sobre su propia incompetencia, además pone nerviosos a los alemanes y se abonan más bonos españoles. En general se puede afirmar, que con la que nos está cayendo a los de a pie, esta ‘distracción’ es agua de mayo para la casta política española.

A quienes nos gusten los telediarios, o atraiga la política en genérico por algún gen desquiciado o masoquismo, e incluso le agrade informarse, nos espera una semana terrible en Barcelona. Un panorama prometedor los cuatro o cinco tópicos independentistas en versión de las llamadas derechas e izquierdas, intercalando al patriarca charlatán Jordi Pujol, que lo mismo le da argumentar que es el momento de la independencia, o que la independencia es imposible.

Calcular en cuánto agrava el déficit la masiva utilización de los medios públicos, o ni discutir si deberían ser públicos y no la ‘voz de su amo’, son tonterías. Entraríamos en otro de los infinitos problemas a debatir en el Parlament, si TV3 debe tener 500 empleados en lugar de 2.000 o… la Generalitat 100.000 y no 230.000… o para qué 10.000 políticos profesionales cobrando por votar exclusivamente lo que se le ocurra al líder, y tantos detalles que surgen de la lectura de ‘Cataluña, Sociedad Ilimitada‘.


Subtítulo y destacado

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario