Martes 06 de diciembre de 2016,
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Pascual Maragall y Antoni Castells

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Tras la práctica dimisión de Antoni Castells suena el nombre de Pascual Maragall para encabezar una posible renovación del PSE

Me obligan a repetirme continuamente. Si en la gran manifestación del día 10 de julio Maragall formaba parte de la cabecera, al igual en la campaña a favor de Baltasar Garzón, o cualquier acto donde aparezca su tele, ahora con la práctica dimisión de Antoni Castells, Conseller de Economía y Finanzas de la Generalitat (digan lo que quieran, por culpa del caso Palau de la Música) suena su nombre encabezando una posible renovación del PSE, más catalanista, más independiente, o más de lo que sea. Con memoria o alzeimer, una parte de la oscura Barcelona, sus cloacas, lo coloca de estandarte. Al igual que Jordi Pujol resulta indestructible. Una sociedad hundiéndose en el fango de su corrupción que no renuncia a sus corruptos. ¿Intereses o papanatismo?

Una sociedad hundiéndose en el fango de su corrupción que no renuncia a sus corruptos. ¿Intereses o papanatismo?

Rompió el carné del PSOE. Hace tres años creí que Maragall, personaje nefasto para mí por su intervención en el caso Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, 1980, había terminado su protagonismo social y político. Su eterna sonrisa, un rictus, ya no engañaría más. Me equivocaba, ni la excusa del alzeimer ni sus divergencias en el partido acabarían con él. Al igual que mis otros personajes, su mentor entonces, y supongo que ahora, su amigo Narcís Serra, o el truculento Juan Piqué Vidal, tienen tan profundas y oscuras raíces en el Régimen barcelonés, que con unos hechos y resultados que cualquier país medianamente democrático los hubiera excluido de la política, o de su profesión de abogado, además de decenas de años en la cárcel, aquí aparecen en todas las manifestaciones y exigiendo protagonismo.

Que la política es un vicio, parece evidente, pero que lo sea para los seguidores y votantes, o partidarios suficientes para eternizar o endiosar a ciertos personajes, más allá de sus reprobables actuaciones, no le encuentro explicación. Tampoco la encuentro a que Piqué Vidal, pueda operar a través de su gran bufete, a pesar de su condena, ni que Narcís Serra siga en su Caixa Cataluña tras prácticamente quebrarla.

Me sucedió ya hace 16 años, cuando encarcelaron a Javier de la Rosa por el caso Gran Tibidabo, creí que cual dominó caerían todos los corruptos, y escribí… ¡que equivocado estuve! y las consecuencias para mí fueron terribles.

Y si en el 94 mi error fue total, aquellos estafadores, extorsionadores y gansters de guante blanco, me machacarían y seguirían, ahora en 2007, si nos atenemos a la primera etiqueta clicando mi nombre en Google, en que mi web La gran corrupción aparece como atacante e inutilizada, diría que nada ha cambiado, siguen en el ‘candelabro’. Indestructibles, ni entrados en la vejez y demás procesos degenerativos.

Unos hechos y resultados que cualquier país medianamente democrático los hubiera excluido de la política, o de su profesión de abogado

Pero por suerte Google, el gran robot, no es tan fácil de dominar como la vieja prensa, o editoriales y distribuidores, y me repito tantas veces aparecen. Además de mi derecho al pataleo, más miles de lectores conocen de la desaparición en Barcelona de miles de millones, y ¡quién nos gobierna! Les votarán o no, pero no pararé.

Añado de nuevo mi escrito de octubre de 2007, pues si consiguieron que se leyera poco en www.lagrancorrupcion.com, a través de www.lagrancorrupcion.blogspot.com o quienes me publican, intento mantener la ‘memoria histórica’.

El siguiente artículo lo escribí el 20 de octubre de 2007

[important color=blue title=Maragall ya no es socialista]

Hace tres días escribí sobre el personaje, para mi web y los amigos que me editan en Internet, es decir, de esa forma moderna y pública en la que los viejos podemos soltar las memorias, el poso de la amarga vida, y encima tener algún lector. Y puesto que lectores los hay, y con sorpresa más de los soñados, podríamos recomponer esa vida de Maragall que nos han vendido, pues si sobre las de De la Rosa, Pascual Estevill o Piqué Vidal, por sus condenas, ya más o menos todos se atreven y sé lo que ni siquiera quisiera saber, que se enriquecieron a cuenta de mis tres años de cárcel, sobre Serra, alcalde, y Maragall, su segundo, Delegado del Ayuntamiento en el Consorcio de la Zona Franca, 1980, y Alcalde en el 83 cuando me condenan a los tres años pasados en prisión, por culpa de su obstinada acusación, dirigida ¡nada menos! por Rafael Jiménez de Parga, sé poco. Por desgracia, solo lo publicado en la prensa, o sea, las alabanzas de sus ‘socialistas’, o el griterío estúpido, sin enjundia, de una oposición que en Barcelona estaba en manos de interesados en callar. Y sin pensar que rompería su carné del PSOE, para el artículo 4. La Modelo. 1980, escribí:

“Y se perdía en recurso la libertad con fianza. Pascual Maragall, Delegado del Ayuntamiento en el Consorcio, no soltaría la segunda de sus grandes oportunidades en la vida, la primera, formar parte del equipo de Gobierno del Ayuntamiento con Narcís Serra. De funcionario con Porcioles, a regidor, la política activa. El ‘pastel’, la ilusión de todo burguesillo catalán de San Gervasio. El Consorcio de la Zona Franca, arruinado por el desfalco de Antonio de la Rosa, un limón con mucho jugo. A su primer éxito mediático junto a su amigo Narcís Serra, detener a los autores (la última gran corrupción franquista, ellos limpiarían el país) añadiría dinero a grandes dosis…”.

Se barajaban cifras superiores al presupuesto anual del propio ayuntamiento, no en vano quebró por 100.000 millones el Banco Garriga Nogués

No repetiré lo que se puede leer en ATC Journal, y alguno más, pero necesito para completar mi próximo artículo sobre La Modelo… ¿quién de los ‘socialistas’ negociaba con Javier de la Rosa esos créditos y avales impagados en las Cajas de Ahorro Andaluzas, o esos talones de 60 millones, o ese crédito de 396 millones de un mes antes de juzgarme, pidiendo el Ayuntamiento 12 años, y condenado a los tres? ¿O el negociador era ese Sala condenado por las extorsiones de Filesa? ¡Cuidado!, se barajaban cifras superiores al presupuesto anual del propio ayuntamiento, no en vano quebró por 100.000 millones el Banco Garriga Nogués. En una palabra, que antes de morirme me encantaría saber todos y cada uno de los que se enriquecieron con mis tres años de cárcel. ¡No pido los que prevaricaron!, o el encubrir (delito por el que me condenaron), esos los cometieron casi todos los que directa o indirectamente intervinieron. Después hubo más ‘negociaciones’ de Javier con ‘socialistas’, pero a mí ya no me importan.

Maragall ya no es ‘socialista’, como Dalí diría de Picaso, “yo tampoco soy comunista”… es lo que soñó ser… vivir como un gran acaudalado a cargo del Estado: oficinas, automóviles y chófer, con la secretaria de toda la vida cobrando un extra de 62.424 € anuales, su segunda residencia en lo más selecto del Ampurdán, rodeado de la crema de la alta burguesía catalana, comprada cuando su sueldo oficial no alcanzaba para tanto, y donde ser socialista no es una gran virtud a menos que se tenga mucho dinero, o cargo importante, etc., etc.

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Ver www.lagrancorrupcion.com.


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