Domingo 04 de diciembre de 2016,
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Pienso que el capitalismo no es malo

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OPINIÓN / No lo es siempre y cuando camine en una dirección única: hacia una democracia real y libre en el ambito mundial

Cuando cometemos equivocaciones lo hacemos en virtud del principio de libertad que todos poseemos; respecto a este principio, San Agustín dejó escrito: “Dios que me hizo sin mí, no me podrá salvar sin mí”. Un equipo de psicólogos americanos han desarrollado unas pruebas para predecir por qué cometen fallos los pilotos de aviones, cirujanos, conductores de autobuses… Yo me remito al consabido dicho bíblico: “Quién esté exento de culpa, que tire la primera piedra”.

Pienso que el capitalismo no es malo, siempre y cuando camine en una dirección única: hacia una democracia real y libre en el ámbito mundial. Aunque el capitalismo está dando muestras de estar agotado. Hemos pasado de una época en la que los políticos eran ‘hombres de pura ley’, de principios, diría uno, a otra… en la que muchos de ellos se venden y se compran… por un ‘simple plato de lentejas’. Nuestro mundo político actual, mundialmente hablando, se encuentra ahora finiquitado, y los líderes de los Estados están caminando en distintas direcciones que, inevitablemente, nos están llevando a un verdadero caos económico mundial. Antes, cuando un político ‘metía la pata’, dimitía automáticamente al siguiente día y por propia voluntad: ahora no dimite ni por recomendación.

Comprendo a los universitarios españoles y jóvenes en general, porque ellos han podido comprobar que las máquinas de generar empleo, las multinacionales, han dejado de funcionar al cien por cien

Si es cierto que las democracias liberales han tratado de hacer proliferar nuevos ‘derechos’: protección a la vida, a la libertad y a la propiedad, sin olvidarse también que todos los ciudadanos disfrutan de los derechos a la intimidad, a viajar, al ocio, al trabajo… Mas muchos de ellos los hemos perdido, concretamente: el derecho al trabajo, y sólo Dios sabe cuándo lo vamos a recuperar. Hemos construido una sociedad moderna en la que los ricos se vanaglorian de sus riquezas, y los pobres continúan avergonzándose de sus pobrezas: vanagloriarse y avergonzarse son verbos que se conjugan, pero que en la práctica no se llevan muy bien, que digamos.

Quizá los políticos de turno saben muy bien, y de hecho lo llevan a la práctica, que existe ‘el arma de la guerra’ y lo llevan de la teoría a la práctica de forma y manera maliciosa, consiguiendo que desaparezcan los pobres de la faz de la tierra, y que el trabajo no llegue para todos: si no trabajamos nos moriremos todos de hambre. ¡Tremenda barbaridad!

Aún recuerda uno el Accidente del Yak-42 en Turquía, acaecido el 26 de mayo de 2003, en el que perdieron la vida 62 miembros del Ejército español que volvían de Afganistán. Federico Trillo se negó, por activa y por pasiva, a aceptar cualquier responsabilidad política o penal alguna, lo que marcó finalmente su etapa como Ministro de Defensa. Actualmente éste ejerce sus funciones, digamos políticas, como portavoz de Justicia del Grupo Parlamentario Popular (¡increíble pero cierto!). José Luis González Arribas (ex general de Intendencia, y padre de uno de los militares fallecidos) se expresó en los siguientes términos al dirigirse a señor Trillo: “(…) Señor ministro, mi hijo siempre se caracterizó por su discreción a la hora de desempeñar su labor y por respeto hacia él, pensé que no iba a llegar a este extremo. Pero me veo obligado a hacer público mi descontento hacia la labor del ministerio. No sólo pido que se sepa cuanto antes la verdad, algo que, desde luego, no se sabrá gracias a ustedes. Desde aquí les solicito que, al menos, no obstaculicen cualquier investigación que se inicie y, sobre todo, que asuman públicamente su incompetencia. Sólo de esta forma podremos decir que los responsables políticos están a la altura que el Ejército español se merece”.

Con los líderes políticos mundiales es imposible seguir caminando con paso firme en la UE (Unión Europea), ni tampoco en el mundo entero: Churchill, De Gaulle, Adenauer, Billy Brandt, Margaret Thatcher… fueron políticos capaces y responsables.

Sí creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que siembre de ideales firmes y verdaderos las mentes de nuestra juventud, que es el futuro del mañana

Caminando hacia el cementerio del ‘paro indefinido’, corren que vuelan los actuales jóvenes de esta pléyade de chicos y chicas, que ya forman parte de la llamada ‘Generación perdida‘. El mal funcionamiento de las democracias actuales -sus gobernantes- es el culpable de tanta penuria económica almacenada a lo largo de más de diez años: muchachos y muchachas de entre veinticinco y treinta cinco años. Éstos ya no cogerán ese ‘Tren de la esperanza’ llamado ‘trabajo‘.

“El mundo tiene dos superpotencias: los Estados Unidos y la opinión pública mundial”, escribió el New York Times después del 15F. Mas estos movimientos de protesta tendrán vitalidad propia cuando acudan a las urnas y depositen sus votos partículares: sin votos los políticos de turno nunca podrían hacer nada: votos e ideas pero ante las urnas… Manuel Azaña dejó escrito: “La República no hace felices a los hombres. Los hace, simplemente hombres”. “He tratado de gobernar a mi país con razones y con votos y me han respondido con calumnias y fusiles”. “Dentro de muchos años nadie se acordará de Franco ni de mí. Pero el mundo no habrá olvidado que Velázquez pintó Las Meninas”.

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general, y los comprendo, porque la crisis les ha golpeado en lo más profundo de sus corazones. El mundo que les espera a nuestros jóvenes -se me antoja pensar- viene representado y cargado con oscuros nubarrones de lluvia interminable, y que predicen que sus sueños e ilusiones se esfumaron, antes de que aparezcan las flores anunciantes del fruto de sus esfuerzos: ese trabajo tan ansiado y esperado, que se les viene negando una y mil veces todos los días del año, cuando cualesquiera sabe… que lo necesitan para poder comenzar sus vivencias personales y amorosas.

Triste es reconocer que nuestro mundo da la sensación de haberse convertido en un enfermo crónico, económicamente hablando, y que, al parecer, no existen criterios firmes y ecuánimes que sepan resolver el misterio del por qué existe tanta hambruna en este punto, por qué no se quiere o no se sabe resolver el problema de los refugiados, por qué hay tantas calamidades y desajustes atmosféricos… Piensa uno que los Estados y sus gobernantes no están a la altura de las circunstancias. ¡Qué Dios nos coja confesados!

La teoría política ha de estar en estrecha relación con las democracias, para que éstas no se hundan irremediablemente cuando estamos caminando hacia un mundo globalizado, que ha tenido una relación de causa efecto al estar todos los hombres/mujeres del Globo Terráqueo enfrentados a los mismos problemas: paro obrero, falta de trabajo, hambre por doquier, atracos a mano armada, asesinatos selectivos, guerras programadas para exterminar al género humano -hombres, mujeres y niños-…

Las últimas manifestaciones de los ‘indignados’ nos han demostrado el nacimiento y resurgimiento de una sociedad también global, que sufre toda serie de penalidades económicas y sociales

Las últimas manifestaciones de los ‘indignados’ de los pasados días nos han demostrado, por activa y por pasiva, el nacimiento y resurgimiento de una sociedad también global, que sufre toda serie de penalidades económicas y sociales, y, al mismo tiempo, rompe los límites de las naciones, cualesquiera que sea su ideario político…

Me pregunto, muchas veces, que quiénes les han llevado a esta descorazonadora realidad. Sería muy sencillo para nosotros -los mayores- pretender llegar a esa idea ambigua e intangible que empleamos cuando no deseamos enfrentarnos a una auténtica realidad, a la que siempre denominamos como sociedad: la sociedad en la que vivimos.

Es esto lo mismo como cuando hacemos ‘mutis por el foro’, mirando hacia otro lado, y al comprobar con nuestros propios ojos las muertes de miles de seres humanos por inanición, que no tienen un simple y necesario trozo de pan ni agua de la vida: de ésta última se alimentan las plantas.

Después de terminar de escribir el párrafo anterior, cuando me encontraba sentado en la terraza de un cafetería -tomando un solo de café-, se me acercó un muchacho de unos treinta años de edad, quien me dijo: “Me llamo Raúl. Perdone mi intromisión, pero me parece… que le he escuchado decir -en voz alta, como hablando consigo mismo- ‘quiénes les han llevado a este descorazonadora realidad’-. -Verdaderamente así ha sido, amigo Raúl: me estaba refiriendo a la falta de trabajo para los jóvenes-, -pues mire usted, realmente, los responsable son los políticos y sus respectivos gobiernos, que han venido sucediéndose desde nuestra transición a los momentos actuales”.

Y Raúl siguió hablando: “Porque nuestros políticos sólo se han preocupado de llenarse sus bolsillos hasta más no poder, porque nuestros políticos al alcanzar un alto estatus social -al terminar sus legislaturas- se asientan como consejeros en empresas españolas de importancia universal, porque nuestros políticos nos han hipotecado nuestros futuros, porque nuestros políticos nos han convertido en una nación subdesarrollada y mediocre en comparación con algunas de la Unión Europea. Han sido un tremendo fiasco para el pueblo español, que no se lo merece. En las próximas elecciones generales de 2012, sin convocar aún la fecha, les van a ir a votar su p…. Bueno, realmente, ni su padre ni su madre tienen la culpa de que nuestros ‘políticos de tres al cuarto’ hayan resultado tan ambiciosos la mayoría de ellos, y a mayor inri, desconocían por no haber practicado ‘El Arte de la Política’. Como vera usted, he tenido la valentía de decir lo que pensaba”.

Los líderes de los Estados están caminando en distintas direcciones que, inevitablemente, nos están llevando a un verdadero caos económico mundial

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general, y los comprendo, porque, posiblemente, si continúan ‘en paro’ se tendrán que trasladar a la nación alemana, que ya camina por la senda de la recuperación económica real, con el esfuerzo de los alemanes y los políticos que les gobiernan. Y copio textualmente con mucha tristeza: “La canciller germana, Ángela Merkel, planteó en Madrid la posibilidad de que jóvenes españoles cualificados y en paro se trasladen a Alemania para trabajar, avanzó hoy (por fechas anteriores: 22.01.11, Agencia EFE) la revista -Der Spiegel-“.

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general -ellos y ellas, ellas y ellos-, porque a ningún joven, hoy en día, se le caen los anillos por trabajar en lo que sea. Dicho de otro modo: muchos no podrán comprar sus anillos de compromiso o lucimiento por falta de dinero (por trabajo). “Si me lo dices me olvido. Enséñamelo y puede que me acuerde. Cuenta conmigo y lo entenderé”, así reza un proverbio de sabiduría china. Esto es por lo que claman todos los jóvenes –mujeres y hombres–: ¡cuenta conmigo! Nadie puede vivir, amar y morir… tranquilamente cuando “la espada de Damocles” la sienten sobre sus cabezas: el despido libre. Procedente o no procedente, pero despido al fin y a la postre.

Comprendo a los muchachos universitarios españoles y jóvenes en general, y los comprendo, porque, ellos, han podido comprobar que las tradicionales máquinas de generar empleo del siglo XXI, las multinacionales españolas y extranjeras, han dejado de funcionar al cien por cien, y se han convertido en verdaderas fuentes de despidos y desempleos… No recuerdo en qué libro lo leí, pero lo que redacto a continuación es hermoso: “(…) Para que un negocio funcione hay que generar confianza. Es preciso pagar bien a los empleados, tratarlos como si fueran parientes. De este modo se sentirán como miembros de una gran familia, morirán de cansancio con tal que de que tus ganancias sean óptimas”.

Las escuelas profesionales de aprendices no se han promocionado debidamente, y, en mi recuerdo, afloran a mi memoria aquella maravillosas y estimulantes empresas cuando laboraban al cien por cien de sus presupuestos: Empresa Nacional Bazán de Ferrol, Fábrica de Armas de La Coruña… Ahora tenemos muchos chicos/as de 24 ó 25 años de edad, con lustrosos títulos universitarios –uno o dos–, que no tienen donde desarrollar sus conocimientos adquiridos. ¡Bonito panorama para sus actuales padres! Los aludidos chicos/as han de permanecer en los domicilios paternos, si no se quieren morir de hambre…, y de amor, diría uno: no pueden casarse ni irse a vivir con su pareja, porque sus bolsillos se hallan vacíos de euros…

Todo el mundo lo sabía y poco o nada se hizo al respecto. Es evidente que no sólo los políticos son los responsables del paro obrero en el que estamos inmersos (incluimos también a esas multinacionales –nacionales e internacionales– insatisfechas siempre con sus ganancias, pocas o muchas, muchas o pocas, pero, al final, siempre ganancias…). Y es que la pobreza vuelve a hacer acto de presencia en cualquier ciudad del mundo.

Sí creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que siembre de ideales firmes y verdaderos las mentes de nuestra juventud, que es el futuro del mañana. Sí creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que fomente la actividad económica en todas sus formas. Sí creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que defiende a ‘la familia’ como cota superior de la vida asociativa: matrimonio hombre/ mujer, uniones de contratos sentimentales hombre/ hombre, uniones de contratos sentimentales mujer/ mujer, parejas sentimentales… En todo esto creo y mucho más. El concepto del deber y del amor, han de supervivir en todas las relaciones humanas.

La Coruña, 29 de octubre de 2011
Mariano Cabrero Bárcena es escritor


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Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

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