Sábado 01 de octubre de 2016,
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La Barcelona del futuro: Plaza de las Glorias contra Pueblo Nuevo

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Si nuestros políticos dejan sus planes, quizá los barceloneses tengan suerte y puedan decidir cómo ha de ser el futuro centro de Barcelona

Barcelona. Como continuación al escrito de ayer sobre los barrios de los dos extremos de la Avda. Diagonal cabe incluir en el blog La gran corrupción unos escritos y estudios de las asociaciones de vecinos. Ni entro ni salgo en valoraciones, únicamente adjunto.

Uno de los escritos se inicia:

Reflexiones sobre el Fracaso
El fracaso es un resultado adverso, inesperado, ante unas determinadas expectativas.
Este concepto también se puede entender a partir de su contrario: el éxito, el triunfo, la
gloria. De hecho, del fracaso al éxito, hay un solo paso. Como bien sabía Henry Ford “el
fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito”.

Quizá los barceloneses tengamos suerte de que ya no haya dinero para más aberraciones, especulaciones e hipotecas

Pero me temo que la frase esté inspirada por los responsables de Urbanismo del Ayuntamiento ya dimitidos por el caso Palau. No se trata de un fracaso, más bien de un atraco a la Ciudadanía. Quizá los barceloneses tengamos suerte de que ya no haya dinero para más aberraciones, especulaciones e hipotecas, y la Plaza de las Glorias, a la que ya le están añadiendo otro pegote ‘tecnológico’, quede para que una verdadera Democracia decida cómo ha de ser el futuro centro de Barcelona.

Que construir pisos para multimillonarios que no existían, o edificios para parques tecnológicos o imaginarias empresas de tecnologías punta, no conducía a ningún lugar, se ha demostrado cuando vaciadas las caixas y agotada toda posibilidad de crédito exterior se muestra a medias o el esqueleto de lo que debía ser según nuestros alcaldes socialistas la Barcelona del futuro.

En mis escritos llego a la conclusión de que esta locura es el fruto de un Sistema dominando suelo y caixas, es decir, recalificaciones, instituciones financieras e inmobiliarias, e infinita corrupción, la ‘Gran corrupción‘. Tras cada proyecto, sin estudio de mercado que le otorgara credibilidad ni lógica (o de pura fantasía), existe una hipoteca o varias (con valoración de una tasadora propia) y por tanto ‘negocio redondo’. También se da la gran empresa, por ejemplo Telefónica, que de hecho le sobra espacio en sus antiguos edificios porque su tecnología se reduce, pero por extraños pactos entre el Consorcio de la Zona Franca y el banquero-inmobiliario-político-consejero Narcís Serra construye un megaedificio que no le sirve para nada, a menos que dupliquen o tripliquen el espacio de los despachos para ejecutivos. Comentarios de su propia plantilla. Con o sin compradores de tanta construcción, las caixas pagan o pagaban. Sentado por enésima vez el principio de la locura del ladrillo, sigo:

Esta locura es el fruto de un Sistema dominando suelo y caixas, es decir, recalificaciones, instituciones financieras e inmobiliarias, e infinita corrupción

Ni yo ni nadie puede imaginar esa Barcelona del futuro, que no tenía posibilidad; una clase media-alta firmando hipotecas de 400.000 o 700.000 euros, y un barrio, más bien ciudad entera, a rebosar de yuppis de elevadísimos ingresos. Y digo una nueva ciudad porque entre la Barcelona, a donde los antiguos de Pueblo Nuevo dicen “anem a Barcelona”, y la que se ha construido o pretendían construir, hay grandes espacios frontera o delimitando la Ciudad y sus antiguas y desmanteladas fábricas; entre ellos, la Plaza de las Glorias, que más que Plaza es un nudo de comunicación enlazando barrios y centro, además de espacio abierto para trapichear con lo robado la noche anterior.

Continuará…


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