Martes 19 de septiembre de 2017,
Bottup.com

PRD y CND, como Jekyll y Mr. Hide

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

El PRD tomará las riendas del llamado Movimiento Nacional por la Defensa del Petróleo en México ¿qué opinarán de ello quienes siendo parte de la CND aseguraron que la sociedad civil lopezobradorista no se plegaría ante el partido?

Opinión

Image
Jektyll y Mr. Hide

Tras el fraude electoral de
2006 en México, suceso que nuestros improbables lectores de España
quizás recuerden porque Rodríguez Zapatero se apuró a felicitar a
Felipe Calderón como candidato electo, cuando ni siquiera el IFE ni aún
el TEPJF habían declarado tal cosa (el único que lo había hecho fue Mister
Bush; pero bueno, de él se puede esperar lo que sea); tras aquello,
decíamos, Andrés Manuel López Obrador, el entonces candidato a ser el
“candidato perdedor”, convocó a la realización de una su Convención Nacional Democrática en el corazón simbólico de las movilizaciones de las izquierdas mexicanas: el zócalo de la Ciudad de México.

“¡Mienten!”, dijeron. “La mayoría de quienes
asistimos al zócalo éramos gente sin partido y así seguiremos”. De
nuestra parte sólo dijimos: al tiempo.

Quienes asistieron a aquella CND
se dedicaron a partir de entonces, entre muchas otras cosas, a
acusarnos de traidores a quienes caminamos junto con el zapatismo
porque no habíamos avalado su campaña electoral (como tampoco la de
ningún otro partido político); sólo nos hacía sombra Vicente Fox,
rebautizado como “traidor de la democracia”. Junto con el de
“traidores”, el sambenito más repetido fue también el de “mentirosos”
y, entre nuestras “mentiras”, figuraba una por sobre todas: que las y
los convencionistas, por vía de su elección a mano
alzada y en mitad de la euforia de la masa, ni cuenta se habían dado
que lo que estaban haciendo era plegarse a los deseos e intereses de la
clase política que durante años se ha estado enriqueciendo de su acceso
al Poder; incluyendo el PRD
(el partido de AMLO). “¡Mienten!”, dijeron. “La mayoría de quienes
asistimos al zócalo éramos gente sin partido y así seguiremos”. De
nuestra parte sólo dijimos: al tiempo.

No creo que las diferencias al interior del PRD
sean más graves que las existentes dentro del PRI o del PAN; de
cualquier modo, es a los propios perredistas a quienes debería
preocupar y ocupar

Hoy, hoy, hoy, como dijera el único lector de José Luis Borges, el plazo se ha cumplido. La historia, aunque no tan larga en el tiempo, sí tiene demasiados capítulos por contar; así que partamos del momento en que el PRD celebró su X Congreso Nacional Extraordinario. Las expectativas al interior del mismo PRD y de algunos comentólogos
en los medios de comunicación, sobre todo impresos, eran que AMLO
renunciaría al partido para poder convocar a una fuerza política nueva,
sin las incongruencias que caracterizan al actual Partido de la Revolución Democrática;
otros aseguraban que eso sería una especie de suicidio político tanto
para el lopezobradorismo como para el partido mismo y pensaban que
seguiría la esquizofrenia política de ser el Dr. Jeckyll en el Congreso
y Mr. Hyde en las calles.

Las
apuestas, como todo mundo sabe (por “todo mundo”, léase aquellas y
aquellos a quienes el tema les interesa), fueron ganadas por los
seguidores de la novela de Robert Louis Stevenson: ”Una vez más –dijo
AMLO– nuestros adversarios volverán a fracasar en su cálculo de que el
partido saldrá de este congreso dividido y perderá el rumbo que se
trazó desde su fundación”. Y agregó: “Se habla mucho de las diferencias
en el partido, en buena medida se trata de una nueva embestida en la
interminable campaña de odio en contra nuestra […] Tengamos presente
que no hay partido democrático en el mundo sin grupos y discrepancias
internas; la unanimidad es sólo un sueño del autoritarismo, sin
embargo, no podemos dejar que esas diferencias sean las que guíen
nuestro comportamiento”.

Siete meses después, aquello de no dejar que las diferencias guiaran su comportamiento se puso a prueba: el PRD
tendría la elección interna para renovar su dirigencia. Han pasado casi
tres meses más y todavía no terminan por ponerse de acuerdo quien le
ganó a quien. Las mismas triquiñuelas del panismo y el priismo siendo
Poder fueron repetidas por los mapaches perredistas,
inclusive de manera más grave de como lo habían hecho en 1999 cuando
resultó presidenta del partido la hoy gobernadora en Zacatecas, Amalia
García.

En lo personal no creo que las diferencias al interior del PRD
sean más graves que las existentes dentro del PRI o del PAN; de
cualquier modo, es a los propios perredistas a quienes debería
preocupar y ocupar. Sin embargo, la interminable secuela de crisis del
partido más fuerte de la izquierda mexicana, reflejo de la también
eterna crisis del sistema de partidos, está arrastrando a quienes nos
tacharon de “mentirosos” porque dijimos que eso sería lo que sucedería.

Primero,
en un gesto de incongruencia que no terminan de explicar
convincentemente, aceptan que la coalición entre el PT, Convergencia y
el PRDla CND
(las comillas responden a que, en realidad, ya la dirigían desde antes
de ser creada). Después, se plegaron a la decisión de su presidente legítimosaltamontes que el PRD tuviera en sus filas (lo que ya es mucho qué decir en un partido que lo mismo acepta a tipos de la calaña de José Guadarrama que a personajes con la trayectoria de Arturo Núñez).

Cuando el EZLN adelantó en La ¿geometría? del Poder en México
que no veía en la candidatura de AMLO, sino la continuación del
“liberalismo social” del salinismo, el intento de convertirse en el
“paradigma del operador del reordenamiento neoliberal”

Ahora, el PRD consolida el control que desde siempre ha tenido de la CND
lopezobradorista sin que parezca molestarse por guardar las apariencias
y asume la dirección del llamado “Movimiento Nacional en Defensa del
Petróleo” que la misma CND protagonizaba. que candidateó a
AMLO para ser presidente, se convirtiera en un Frente Amplio
Progresista cuyos líderes “terminaron” dirigiendo a
cuando éste ordenó que Porfirio Muñoz Ledo fuera coordinador del FAP;
no tenía suficiente con mantener la alianza electoral con un partido
fundado por el salinismo justamente para mermar la votación a favor del
perredismo en sus primeros años de vida, como el PT, y con otro, como Convergencia, cuyo fundador y ahora coordinador de su bancada en el
Senado, el señor Dante Delgado, es tristemente célebre por su gestión
como ex gobernador priista de Veracruz; ahora había que sumar al hombre
más oportunista y ¿Qué
harán ahora los “sin partido”?

Lo dicho: las ovejas blancas o negroamarellas, es igual, siguen haciendo estatuas de las ovejas negras con pasamontañas que linchan mediática y paramilitarmente

No preguntamos por el qué dirán porque
eso ya lo suponemos: harán toda suerte de malabarismos discursivos para
justificar lo injustificable o, aprovechando que la nota no salió en la
de ocho en La Jornada
guardarán un prudente silencio, como hicieron luego de que el 3 de mayo
de 2006 su presidente municipal en Texcoco iniciara la represión que al
día siguiente se mudaría a Atenco.
Lo curioso es que ahora la que quizás sea una de las peleas más
importantes por librar en México, como lo es la defensa del petróleo
nacional, estará por obra y gracia del presidente legítimo y sus juegos partidistas en manos de quienes por décadas han saqueado a PEMEX desde el Poder.


Cuando el EZLN adelantó en La (imposible) ¿geometría? del Poder en México
que no veía en la candidatura de AMLO, sino la continuación del
“liberalismo social” del salinismo, el intento de convertirse en el
“paradigma del operador del reordenamiento neoliberal”, desde casi
todos los frentes que en la izquierda existen, y que son tantos que
parecen infinitos, se atacó al zapatismo representado por el Ejército
Zapatista de Liberación Nacional y al zapatismo que más o menos tibio,
más o menos decidido, apostó por marchar a su lado en la construcción
de un México y un mundo nuevos y mejores, léase: sin capitalismo.

A lo largo de los últimos tres años, la Otra Campaña y la Zezta Internacional
se convirtieron en centro del ataque de los muy sesudos comentarios de
la intelectualidad de izquierdas, en particular de sus personajes
mediáticamente más conocidos; sólo nos la ganaban el panismo, con su
afán de vestir de verde olivo todo el territorio nacional, y el
acentuado cretinismo de quien aún despacha en la Casa Blanca.

Hoy, hoy, hoy,
el supuestamente más importante proyecto de la izquierda mexicana y sus
luchas, llamadas por algunos “movimiento de esto” o “movimiento de
aquesto” están en mano de aquellos por quienes esas y esos mismos
intelectuales llamaron a votar inclusive a favor del PAN, con tal de
que terminaran expulsados de Los Pinos… ¿cómo le llamaban?.. ”voto
útil”, creo.

Lo dicho: las ovejas blancas o negroamarellas, es igual, siguen haciendo estatuas de las ovejas negras con pasamontañas que linchan mediática y paramilitarmente; pero cuando despierten se darán cuenta de que el dinosaurio aún sigue allí. ¿Será por eso que la noticia más importante de hoy en el periódico de izquierdas mexicano, después de la del agandalle perredista publicada ayer en un rincón, es que Peñoles ganó el campeonato de futbol?


Esta noticia concursa en el I Premio  Periodista Ciudadano en la categoría de: Sociedad y Ciudadanía

Image


Image



{mos_sb_discuss:3}

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Egresado del Centro Universitario de Teatro de la U.N.A.M. con estudios superiores en Actuación y diplomado por el Centro Morelense de las Artes en promoción y gestión cultural. Incursioné en las artes escénicas en agosto de 1990. A partir de 1993 alterné mi quehacer teatral con la promoción cultural y la docencia. Paralelamente, también desde 1993, he colaborado para diversos medios de comunicación impresos y electrónicos, y he trabajado con instituciones de defensa y promoción de derechos humanos de segunda generación.

Participa con tu comentario