Domingo 26 de marzo de 2017,
Bottup.com

“El empleado del mes” y el escándalo financiero de la Société Generale en Francia

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)
Image
Jérôme Kerviel, en un acto social con compañeros de trabajo, antes del escándalo (Le Figaro)

A fondo

La reunión de urgencia de un mini G8 en Londres derivó en un mensaje general: una mayor transparencia y la necesidad de supervisar las operaciones financieras internacionales


La Société Generale es la sexta empresa por su capitalización en la bolsa en Francia, su peso en los mercados es de 59.300 millones de euros (hasta finales del 2006); además de ser uno de los primeros grupos de servicios financieros en la zona euro

 

Irónicamente, la SG fue reconocida en el 2006 como “el mejor banco por las ganancias de sus productos derivados y sus controles financieros”, esos productos derivados son ligados a las especulaciones que ejerce en los mercados globales

Image
Sede de SG en La Defense de París

“El grupo (Société General) aumentó el doble su tamaño en seis años apoyándose en tres ejes estratégicos: equilibrio, crecimiento a largo plazo y eficacia operacional…”, Así lo explica un vídeo promocional de la Société Generale (SG) en su sitio de Internet. El último “eje” le ha costado un colapso en sus finanzas y una pérdida de credibilidad en Francia y en el resto del mundo.

El fraude era conocido días antes de la conferencia de prensa del domingo 20 de enero, pero para la opinión pública y los mercados internacionales, Daniel Bouton, presidente y director general de la SG, tenía que justificar la pérdida de 4.900 millones de euros, y para eso arrojó como único culpable al “maléfico” operador financiero de 31 años, Jérôme Kerviel, competente operador informático que logró crear una SG dentro de la real SG, es decir, creó una línea de crédito falsa para sus operaciones.

Los medios de comunicación cayeron en el juego de la SG. Sin detenerse en validar o cuestionar lo dicho por Bouton, en cuestión de horas, todo el mundo comentaba el desfalco que ocasionó Kerviel. Pero la historia no quedó ahí. La clave del escándalo son las cantidades que Kerviel operó durante dos años, ya que las pérdidas pudieron ser mayores.

Días antes de oficializar el escándalo, la SG descubrió que en las líneas de crédito de Kerviel había más dinero de lo que ellos creían: 50.000 millones de euros, un poco menos del capital total del banco. Finalmente la pérdida total fue de 4.900 millones de euros. Visto desde otro ángulo: en tres días la SG vio evaporarse el 10 por ciento de su capital.

en las bolsas germanas y helvéticas. En noviembre 2007 se menciona por Desde el 2005 el joven operador financiero, que inició su trayectoria en el área informática, donde se controla la sala de operaciones -algo que le daba variadas herramientas de intervención-, logró sustituir informáticamente los resultados negativos de sus operaciones con un sistema virtual que le daba cuentas positivas.

En ese mismo año la Eurex y la DAX (índices de bolsa de Suiza y Alemania) señalaron las arriesgadas operaciones hechas por el empleado de SG n las bolsas germanas y helvéticas. En noviembre 2007 se menciona por la Eurex las “posiciones especulativas” de la Société General. Pero las autoridades del banco en cuestión, y es aquí donde nace la controversia, solamente se concentraban en los saldos de las operaciones y no en las cuentas. Es decir, mientras había ganancias poco interesaban los medios empleados para obtenerlas.

La especulación puede crear enormes dividendos para los bancos y fondos de inversión, pero también ofrece pérdidas vertiginosas; el ejemplo del verano 2007 en Estados Unidos: las Sub-Primes, (créditos hipotecarios de alto riesgo) continúa dejando en la calle a millones de personas que no lograron rembolsar los altísimos créditos bancarios.

Esto acarreó millonarias pérdidas en el mundo y en especial para la SG: saldo negativo de 2.000 millones de euros. Al hacer cuentas, desde el verano 2007 hasta inicios de 2008, la SG se separó de un capital de aproximadamente 7.000 millones de euros. Corren rumores de una OPA (oferta pública de compra) de la SG por parte de otros bancos nacionales (BNP Paribas es el más interesado) como extranjeros.

El presidente francés, Nicolás Sarkozy y varios de sus ministros evocaron que la renuncia de Daniel Bouton era inminente. Finalmente la respuesta por parte del comité directivo de la SG optó por guardar Bouton en su puesto, pero se nombró un comité especial para desatorar la situación; Bouton guardó su puesto, pero sin rango de operación en la gestión de la crisis.

Por su parte, Jérôme Kerviel se entregó voluntariamente el 26 de enero a las autoridades donde fue interrogado. Su cooperación fue ejemplar, según las mismas, dando pormenores de todos sus actos y también de la postura de sus superiores. El ‘leitmotiv’ de Kerviel fue imponerse como un operador financiero de excepción frente a sus superiores; algunas de sus acciones brindaron jugosos dividendos a la SG que, repitámoslo, daba infinito interés a los saldos a favor y no a las cuentas de su joven empleado.

En el juzgado especializado de delitos financieros de París fue abierto un proceso contra Kerviel, aunque éste fue puesto en libertad el lunes 28 mientras las pesquisas continúan. La reunión de urgencia de un mini G8 en Londres derivó en un mensaje general: una mayor transparencia y la necesidad de supervisar las operaciones financieras internacionales.

El riesgo de la especulación y las operaciones oscuras recaen ineludiblemente en los sistemas económicos de los gobiernos que operan sus programas y presupuestos con dinero real. La Société General es la sexta empresa (por su capitalización en la bolsa) en Francia, su peso en los mercados es de 59.300 millones de euros (hasta finales del 2006); además de ser uno de los primeros grupos de servicios financieros en la zona euro.

Irónicamente, la SG fue reconocida en el 2006 como “el mejor banco por las ganancias de sus productos derivados y sus controles financieros”, esos productos derivados son ligados a las especulaciones que ejerce en los mercados globales. ¿Hay un riesgo para la sociedad en este escándalo? Las operaciones especulativas representan un 40 por ciento para un banco como la SG, el resto son las transacciones y servicios comunes de un banco de depósito.

Si una institución financiera se ve privada de ganancias, la primera acción es salvaguardar los dividendos de sus accionarios, resta como segunda medida reducir las líneas de crédito para los particulares, comercios y empresas, mermando así toda una dinámica económica de un país.

Regular o controlar los mercados financieros es la antítesis de la economía neoliberal. En este sistema las ganancias son repartidas entre grupos pequeños de accionarios; pero si hay pérdidas, y las hay cada vez más, la repartición no se hace entre pocos sino recae directamente en los gobiernos y millones de personas en el mundo.

Contacto con el autor: ivanovichtorres@yahoo.fr

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario