Martes 22 de abril de 2014,
Bottup.com

“Me fastidia la inclemencia y falta de humanidad de algunos psiquiatras”

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Última entrevista de las tres dedicadas a salud mental: Hoy, Iván, esquizofrénico paranoide

“Decir que eres esquizofrénico es tan malo o peor que decir que tienes sida o que eres ex-toxicómano o ex-recluso”

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La esquizofrenia es una enfermedad mal tratada en los medios

Termina este lunes 23 de junio la serie de tres entrevistas relacionadas con la enfermedad mental. Una vez más nuestro entrevistado ha pedido no ser identificado. Enfermo diagnosticado de esquizofrenia paranoide es ingeniero y tiene un negocio. Agradecerle que nos haya concedido la entrevista porque es el mejor testimonio de esa enfermedad mental cuyo solo nombre ya despierta temor: la esquizofrenia.

Tratada por lo general con sensacionalismo en casos puntuales, hoy escucharemos el testimonio de un auténtico guerrero: Iván.


Hoy la entrevista tiene lugar en el campo de batalla donde la cordura y la locura se enfrentan descarnada, encarnizada y mortalmente, la mente humana…


Iván, ¿cuál es tu diagnóstico y desde que edad?

En la actualidad tengo casi 39 años, llevo en tratamiento desde los 17, en que creo que tuve una depresión. Mi primer brote psicótico fue con 19 años, después de darme unas cuantas vueltas y tal, me dijeron en dos palabras y sin paños calientes que mi I.D. (impresión diagnóstica), era de esquizofrenia paranoide.

“Las paranoias -en el sentido literal de la palabra- hacen que veas a
gente que se decían amigos o compañeros como gente que se aprovechó de
ti o que se ha burlado de ti”
“(…) me gustaría decir que al que legalizó y fiscalizó semejantes fármacos
habría que aplicarle su misma ‘puta medicina’ para el resto de sus días”
Hace dos semanas, cuando entrevisté a María, madre de enfermo mental, decía que en su caso no sabía si era primero el brote o la adicción, aunque el tuyo no es un caso de “patología dual”, ¿tuvieron que ver con tus primeros brotes el consumo de sustancias o sencillamente surgió la enfermedad?
Quiero pensar que no, bien es cierto que antes de cumplir los 18 años fumé unos cuantos porros (no muchos). Aquel curso académico, COU en 1987, me quedaron cuatro asignaturas para septiembre, las recuperé y empecé la carrera de ingeniero técnico industrial en la escuela de una universidad laboral. Durante ese curso estuve completamente limpio (de porros) y quería por encima de todo hacer carrrera, cosa que estaba consiguiendo. Durante aquel verano (1988) empecé a notar unas sensaciones bastante raras, un exceso de energía que no tenía claro de donde procedía. La cagué después de fumar un porro y beber bastante alcohol durante las fiestas de mi pueblo en agosto. A partir de ahí sí que tuve que empezar un tratamiento psiquiátrico en serio, sin saber cómo se llamaba lo que tenía y con el único acicate psiquiátrico de “te tragas estos fármacos” y “te escucho”…

Eras un joven cuando tuviste el brote. ¿Cómo cambió tu vida, que supongo que hasta ese momento preciso era ‘normal’?

Radicalmente. He de decir que desde entonces mi estado de ánimo subió y bajó como una montaña rusa, pasando sucesivamente de la cresta -estado que duraba aproximadamente 6 meses, en el que me encontraba con mucha energía y agresividad- al valle, de forma paulatina, otro estado de astenia vital, de desinterés por todo lo que me rodeaba, desmotivación e incluso ganas de perder la vida. Ni en la cima ni en el abismo era capaz de encontrar el tono para estudiar ni concentrarme, así que el curso de segundo y el primero y segundo año que estuve en 3º de carrera lo fui sacando literalmente a trancas y a barrancas.

¿La esquizofrenia es soledad o, por el contrario, hay ese glamour y genialidad que tantas veces se oye?

En mi caso particular es bastante aislamiento y vivir en un mundo particular propio, que a veces no tiene nada que ver en absoluto con el mundo y la situación que tienes “aquí y ahora”. Las paranoias -en el sentido literal de la palabra- hacen que veas a gente que se decían amigos o compañeros como gente que se aprovechó de ti o que se ha burlado de ti, aunque a toro pasado te des cuenta de que no es así, pero en el momento que estás con el brote no te das cuenta, no eres consciente de ello. Quizá tenga una sensibilidad para la música, el cine o el dibujo más acusada que el resto de personas, pero yo creo que esto no tiene mucho que ver con la esquizofrenia, creo que es puramente casual y coincidencia.

Hablemos de un tema desconocido para el gran público: la medicación, ¿cuál es tu experiencia en este apartado?

Durante los primeros 10 años, mi experiencia fue bastante o incluso muy negativa. Los fármacos que me recetaron en un primer momento tenían para mí unos cuantos efectos secundarios muy molestos, indeseables y… en fin, me gustaría decir que al que legalizó y fiscalizó semejantes fármacos habría que aplicarle su misma puta medicina para el resto de sus días. Tengo unos recuerdos sobre el tema pésimos. Tan sólo a partir de 1999, y con los fármacos de segunda generación, me siento bastante satisfecho y se llevan bastante bien, la combinación que llevo ahora me permite hacer una vida relativamente normal.

Imagino que, al igual que todos quienes hemos catado tal néctar, la palabra ‘Haloperidol’ te pone el vello como escarpias…

Has dado en el clavo, Skizo’s… Yo lo tomaba en gotas, en mis “buenos tiempos” hasta 105 gotas diarias. Si te digo la verdad, hubiera preferido que el médico me hubiera prescrito heroína de la que venden en la calle cortada con matarratas, creo que no me hubiera sentado tan mal. Gracias a Dios, ya no tomo semejante bazofia desde hace unos doce años, y estoy muy contento de ello.

¿Tomas la medicación por consciencia de que es ‘bueno’ para atajar los brotes o por temor ante la duda de recaer al dejar de tomarlo?, pregunto esto porque, como bien sabes, se discute aprobar la obligatoriedad de tener tratamiento para los esquizofrénicos cuando hay un alto número de enfermos que deciden no tomar tratamiento. ¿Cuál es tu visión sobre este tema de ‘obligar’ a medicarse?

Yo lo tomo porque considero que es mi obligación como enfermo el hacerlo, y porque después de dar unos cuantos palos de ciego, he llegado a la conclusión de que los que más saben de enfermedades mentales son los psiquiatras. Prefiero que la medicación sea obligatoria, pero junto con la psicoterapia. A los que deciden de forma unilateral y voluntaria dejar la medicación, lo único que puedo decirles es que se van a hacer responsables de su próximo estado y que se atengan a las consecuencias. Prefiero una adicción de neurolépticos controlada por un galeno que cualquier bajada en barrena hacia un brote psicótico.

¿Tienes miedo?

Hoy por hoy y después de siete años bastante estable, debo decirte que sí, porque el brote empieza de forma insidiosa, indetectable, sin que te des cuenta, pero de todos modos hay un punto que te das cuenta que es de no retorno, y padecerás todo el proceso de principio a fin. Ahora que pasé del mundo académico al laboral, en el que hay mucho más estrés y tensión, todavía es el día de hoy en que me pregunto como logré y logro resistir, y trato de resolver el día a día, sin hacer muchas conjeturas sobre el futuro, del que de alguna forma me siento dueño.

¿Los profesionales de la psiquiatría, por tu experiencia vital como enfermo mental, saben lo que se traen entre manos o desconocen casi todo sobre la esquizofrenia aparte de los síntomas y como atajarlos? De su génesis y mecanismos de tomar el control de la mente, me refiero, Iván.

Los psiquiatras que me han tratado me da la impresión de que no saben muy bien lo que se traen entre manos. Yo hasta ahora he tenido tres distintos. Cuando estás en la fase de brote pleno te observan como si fueras un objeto de estudio científico, cuando estás en la fase negativa o de bajada se muestran impasibles, y lo que más me revienta es que no te den pautas o consejos para mejorar: se limitan a escuchar y no te dicen nada. Me fastidia su inclemencia y su falta de humanidad.

Comentabas que te sientes dueño de tu futuro. Tienes una carrera de ingeniería, regentas un negocio. ¿Se pueder vivir siendo esquizofrénico en el sistema y no volverse loco en el intento?

Lo que ocurre es que te da la sensación de estar continuamente caminando por el filo de la navaja y no sabe uno cuando vas a bascular hacia el estado maldito o qué se debe evitar. En lo del negocio he de decirte que he cogido una fobia bastante grande hacia el público y la gente en general porque no sabe uno lo que quieren o lo que te van a pedir. Desde que tomo el Seroxat he logrado controlar un poco esta situación. En cuanto a lo de tener el título de ingeniero técnico, te diré que tengo serias dudas de que pueda emplearlo en alguna ocupación que requiera dedicación total o casi total. De hecho fue lo que me dijeron cuando me concedieron la minusvalía en el Imserso.

“Hubiera preferido que el médico me hubiera prescrito heroína de la que venden en la calle cortada con matarratas que ‘Haloperidol’”

“Prefiero que la medicación sea obligatoria, pero junto con la psicoterapia (…) Prefiero una adicción de neurolépticos controlada por un galeno que cualquier bajada en barrena hacia un brote psicótico”


Ese es un aspecto también desconocido para el gran público: el hecho de tener que ocultar la enfermedad y la condición de esquizofrénico, a veces por consejo del propio médico, ¿un clavo más en el ataúd de la incomprensión y la marginación?¿Los nuevos parias del Sistema?

No me considero parte del Sistema en el sentido más fuerte de la palabra. Ir a ocupar cualquier puesto con esta lacra encima es como intentar acabar la maratón con unas pesas de 20 kg en cada tobillo. En una entrevista de trabajo que tuve, y sin yo decir nada, me preguntaron a cara de perro si me pasaba algo. Yo me hice el sueco y pregunté “algo, ¿de qué?”. Le expliqué, bueno, pues sí, pasó esto y esto otro. Pero en cualquier ámbito de la sociedad, decir que uno tiene algo de esto, decir que eres esquizofrénico es tan malo o peor que decir que tienes Sida o que eres ex-toxicómano o ex-recluso. Creo que hay un rechazo muy grande y sobre todo una ignorancia e incomprensión total en el ciudadano medio.

¿Qué te parece la forma en que los medios de comunicación tratan los casos de violencia con enfermos de esquizofrenia de protagonistas?

Que son sensacionalistas, que están ávidos de ofrecer carroña fresca al público que los escucha o que los lee y que dan una desinformación total sobre casos puntuales, de gente enferma que no se trata, y generan la mayor parte del rechazo y la ignorancia que hay en la opinión pública sobre esta enfermedad. Si después de todo resulta que somos personas dóciles, que vamos a donde nos lleven, y que si en un primer momento te muestras agresivo, a la larga y con la experiencia y el tratamiento nos volvemos muy pacíficos.

Para finalizar, ¿qué le dirías a ese chico o chica de 18 años que se mira en el espejo y ve que su cuerpo empieza el engorde propio del tratamiento con neurolépticos y se siente confuso tras salir de su primer brote e intuye que su vida ha cambiado pero no sabe qué hacer?

Que no se acompleje, que no hable del tema con gente que no deba, y que siga adelante haciendo lo que le diga el médico especialista, no lo que le digan cuatro vecinos o amigos que no tienen ni puta idea de lo que le está pasando. Y que aunque le cueste un trabajo inmenso, que se motive para hacer algo positivo en su vida, algo que les llene y les haga sentirse bien, y que sigan adelante con la ayuda del médico y de su familia. Es lo que creo que deben hacer.

Muchas gracias, Iván, por  tener la misma valentía para responder a nuestras preguntas que para librar esa batalla diaria y solitaria contra la esquizofrenia, gracias.

A vosotros por escuchar.

 

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2 Comentarios

  1. Anónimo 24/06/2008 en 17:04

    Se puede encontrar alguna información rescatable en esta web. No se queden con lo superficial, profundicen. Hay mucho que rescatar.

  2. Anónimo 24/06/2008 en 9:03

    me ha gustado mucho poder leer este articulo pues yo tengo un hijo de 28 años y lleva 8 años diagnosticado de esquizofrenia y la verdad es que no tengo mucha información , me da mucha esperanza respecto al futuro de mi hijo. gracias por. hacer este tipo de reportajes.

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