Viernes 26 de mayo de 2017,
Bottup.com

Rastreando pederastas

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Image
(Global Humanitaria)

La ONG Global Humanitaria realiza seguimientos de turistas sospechosos por las calles de la capital camboyana

Una exposición en el aeropuerto madrileño de Barajas presenta información e imágenes de su actividad

En un país donde casi la mitad de la población vive con poco más que un
euro al día, miles de niños y niñas tienen que trabajar donde pueden,
exponiéndose a todo tipo de abusos

LLegan a Camboya con la cartera llena de billetes con los que pagar sus enfermizas apetencias sexuales. La extrema pobreza del país y la permisividad de las autoridades les han permitido cometer toda clase de atrocidades con los más pequeños, muchas veces con el consentimiento de sus familias.

En un país donde casi la mitad de la población vive con poco más que un euro al día, miles de niños y niñas tienen que trabajar donde pueden, exponiéndose a todo tipo de abusos. En esta situación, los turistas se convierten en la principal fuente para completar sus escasos ingresos. Y el sexo es uno de los recursos más habituales para conseguir un dinero extra.

Desde hace unos años, los pederastas tienen más difícil llevar a cabo sus fechorías. La ONG Global Humanitaria emprendió en 2003 una tarea de vigilancia en la calle, el ‘Proyecto Protect ‘, para sorprender y denunciar a estos sujetos.

Un equipo de 29 investigadores camboyanos se infiltran entre los niños de la calle y realizan un seguimiento de los turistas sospechosos. Cuando se detecta un caso, los trabajadores sociales de la organización entran en contacto con el niño y le ofrecen asistencia social y legal, además de la posibilidad de integrarse en la red de hogares de acogida de la ONG. Esta labor ha propiciado la investigación de 180 posibles pederastas, la detención de 70 y la condena de 37 de ellos.

Esta presión ha llevado a los agresores sexuales a establecer relaciones de confianza más largas con las familias para seguir teniendo relaciones sexuales con los niños a cambio de apoyo económico, una situación de dependencia económica que lleva a los padres a encubrir los abusos.

Con su exposición ‘Había una vez un niño ‘, en el aeropuerto de Barajas, Global Humanitaria presenta información e imágenes “sobre el contexto que propicia que un número creciente de extranjeros hayan escogido Camboya, durante los últimos años, para abusar sexualmente de los menores más vulnerables del país, los niños que viven y trabajan en la calle”, explica la ONG.

La exposición ofrece un total de 51 fotografías tomadas por el fotógrafo Juan Díaz en la capital camboyana, Phnom Peng, a lo largo de 2007, y permanecerá abierta hasta el próximo 18 de octubre.

{mos_sb_discuss:2}

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario