Sábado 01 de octubre de 2016,
Bottup.com

Referéndum oficial ‘Sí’, referéndum popular ‘No’ en Francia

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Sarkozy impulsa la aprobación de la entrada de capitales extranjeros en ‘La poste’, mientras ignora el resultado de una consulta popular al respecto

Consultar al pueblo es benigno en el ejercicio democrático de toda nación. Varios son los ejemplos durante 2009: en enero los bolivianos aprobaron por referéndum una nueva constitución que brinda un lugar digno a los indígenas; en febrero el “Sí” a las reformas de Hugo Chávez obtienen victoria; en junio, Manuel Zelaya es derrocado del gobierno hondureño por los militares, el referéndum sobre la reforma constitucional en Honduras fue el motivo del “putsch” militar. El método es irreprochable, lo que puede ser reprochable es la intención, el contenido y la aplicación tendenciosa que se le da; en agosto, en Níger (África) la consulta fue favorable para el presidente Mamadou Tandja (elegido en 1999), quien asegurará así un cambio en la constitución de su país para “preservarse” 3 años más en el poder.

La utilización del referéndum por parte de un gobierno es pues un procedimiento vitoreado por los políticos cuando es bien llevado a cabo, y aún más cuando los resultados son de su lado. Pero si la dinámica se invierte, es decir, es el pueblo quien exige al poder un referéndum, los vítores se transforman en amenazas y descalificaciones. El gobierno francés nos brinda generosos ejemplos.

Un 98’5 por ciento de los más de 2 millones de votantes de una consulta popular votaron ‘No’ a la privatización de ‘La Poste’

El servicio de correo postal (La poste), empresa pública que está en la mira del gobierno francés para ser “modernizada”, que en lenguaje neoliberal significa llanamente privatización (iniciada, cabe decirlo, por los socialistas en los años 90). El presidente galo, Nicolás Sarkozy ha influido significativamente en los diputados de su partido para que sea votado lo antes posible el cambio del estatuto en La Poste y su apertura a capitales privados. El gobierno sarkozysta postuló que, “Este proyecto de ley deberá introducir a La Poste en una situación que relevará los nuevos desafíos que afronta… brindándole los medios para continuar su mejora de las condiciones del ejercicio de la calidad de sus diferentes servicios”, que puede leerse en un resumen emitido por el palacio del Eliseo.

Sí, el servicio público postal francés necesita de nuevos brios para afrontar la inminente competencia mundial (2 directivas europeas, 1997 y 2004, invitan al gobierno francés a abrirse al mercado internacional). Está previsto que el 1 de enero de 2011, La Poste perderá su “monopolio” concerniente al correo de menos de 50 gramos. La competitividad del mercado prima más que la seguridad de un servicio público del Estado: en los últimos años había más de 17 mil establecimientos, un poco más de 6 mil han sido cerrados; 51 mil empleos suprimidos desde 2002.

Un ejemplo de “éxito” en su privatización, Gaz de France, fue fusionada en GDF-Suez, donde el estado posee un 35,7 por ciento, cuando había garantizado mantenerse con el 70 por ciento de las acciones. El resultado para los usuarios son las continuas alzas en las tarifas del gas en los últimos años.

Referéndum popular
De ahí la iniciativa de los sindicatos de La Poste, así como de varios alcaldes, asociaciones, partidos de izquierda, extrema izquierda y el Partido Verde, de organizar una consulta ciudadana. La fecha seleccionada fue el sábado 3 de octubre, las urnas son dispuestas en mercados, alcaldías, oficinas de correos y plazas públicas. En la boleta se lee “El gobierno quiere cambiar el estatuto de La Poste para privatizarla. ¿Está usted de acuerdo con este proyecto?”, la respuesta es un ‘Sí’ o un ‘No’; el lunes 5 de octubre el resultado sobrepasó las expectativas del comité nacional contra la privatización: más de 2 millones de votantes (2, 123,717 exactamente) acudieron al llamado: el Sí obtuvo 1,50 por ciento mientras que el ‘No’ fue generado por 98,5 por ciento.

La utilización del referendum es vitoreada por parte de los políticos cuando los resultados son de su lado

Mientras que los organizadores festejaban los resultados y el mensaje concreto del referéndum popular enviado al gobierno de Sarkozy, los ministros de éste último respondieron panoplias de ridiculeces contra este ejercicio ciudadano. He aquí el lema: “Vasta manipulación”, Frédérique Lefebvre (Portavoz de UMP, partido mayoritario), “Sin ningún valor jurídico”, Christian Estrosi (Ministro de Industria), “Mentiras”, Luc Chatel (Ministro de Educación y Portavoz del Eliseo), que además dijo que esto le recuerda “las grandes horas de la Unión Soviética”. Seguimos con Xavier Darcos (Ministro de Trabajo): “Es falso”. Para no seguir empachando al lector una última voz, Éric Woerth (Ministro de Hacienda) quien declaró que “Es un voto falso, una pregunta falsa y mentirosa”.

No es del agrado del poder encontrarse con la opinión de los ciudadanos, es por eso que los referéndums son benignos si van del poder hacia el pueblo, pero cuando es de la sociedad hacia el gobierno… Por cierto, el 2 de octubre, Irlanda volvió a votar el referéndum concerniente al Tratado de Lisboa: una aplanadora plebiscitaria, 67,13 por ciento por el SÍ contra 32,87 por el NO; recordemos que el 12 de junio de 2008, los mismo irlandeses había hecho lo contrario al rechazarla; en su visita oficial de 21 de julio de 2008 a Dublín, Sarkozy había dicho: “La decisión democrática del pueblo irlandés debe ser respetada, yo fui uno de los primeros en decirlo públicamente (Le Journal du Dimanche 21/07/08)”, pero antes de hacer el viaje a ese país (el 15 de julio de 2008), Sarkozy declaró su descontento desde el Eliseo, indicando que “Los irlandeses deberán volver a votar (Le Figaro 15/07/08)”.

Existe, por último, un proyecto que emana de la revisión constitucional francesa (julio de 2008) en donde se explicita que los franceses podrán organizar referéndums de iniciativa popular (que puede ser lanzada a partir de 4 millones de ciudadanos), pero dicho proyecto estará en el orden del día de los diputados a finales de junio de 2010. Prioridad, como fue dicho en el Eliseo, a los “nuevos desafíos” comerciales del servicio público francés. O lo que aún queda de ello.

ivanovichtorres@yahoo.fr

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

Participa con tu comentario