Jueves 29 de septiembre de 2016,
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Reflexiones de un ciego tozudo sobre la tragedia de los 33 de Chile

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El interés informativo posibilitó que los hechos se desarrollarán en una dirección, ese mismo interés puede cambiar negativamente la vida de los mineros

Héroes de nuestro tiempo

En éstos días últimos, de intensidad informativa en relación con el ‘asunto’ de los 33 mineros enterrados en una mina de Cobre en Chile; y después de que, lógicamente, tengamos la seguridad de que están fuera y a salvo, se me ocurren unas cuantas ideas, que con objeto de que consten voy a exponer a continuación.

En primer lugar se me ocurre llamar la atención de algo que no digo yo, sino que recojo de la opinión de analistas cualificados con los que en este asunto estoy de acuerdo.

Me ha llamado la atención la fuerza que tienen los medios de comunicación, que ‘no se sabe por qué razón’ han abierto su ‘foco’ hacia esta tragedia.

Claro, una vez te ponen el intenso foco, con más de 1.500 periodistas acreditados en todo el proceso, pues sin dudar ‘hay que sacar pecho’

De no haber sido así, con toda probabilidad el resultado final hubiese sido ‘otro’, y la información intermedia del Gobierno chileno también.

Claro, una vez te ponen el intenso foco, con más de 1.500 periodistas acreditados en todo el proceso, pues sin dudar ‘hay que sacar pecho’.

Y digo esto, porque justo al lado de la mina, compañeros de los abajo situados, estaban blandiendo pancartas de reivindicación de sus salarios, porque no cobran ni éstos.

Salarios que, por otra parte, son mínimos, teniendo en cuenta la actividad de riesgo a la que se dedican estos hombres.

Sobre esto no he oído hablar al Presidente y sus diferentes ministros en éstos días.

Tampoco se ha hablado ‘lo que se esperaba’ de la situación en que se encuentra la minería en este país, y de que se han cerrado en éstos días que ‘había muchas cámaras haciendo fotos’ más de 58 pozos similares o peores que el que ha tenido el siniestro.

No obstante lo anterior y criticando a los políticos por intentar apuntarse ‘el tanto’ del que previamente han sido los responsables o, al menos, los ‘consentidores’ del mismo. Me parece realmente obsceno todo el merchandaising que ya se está viendo y que con toda seguridad seguiremos viendo en relación a una tragedia que podía haber sido definitiva para toda una serie de trabajadores y sus familias.

Intentar vender un país de ‘Alicia en el país de las Maravillas’ en un desierto en el que el puesto más cercano u hospital está a más de 30 minutos en helicóptero, simplemente me parece obsceno.

Y me parece del todo criticable y, no hace falta esperar que ocurra para poder hacerlo. A partir de ahora estos trabajadores son sin duda héroes de nuestro tiempo. Ya lo es para mí todo aquel que para mantener a los suyos se mete en una mina sin seguridad y mal pagado en vez de romperle la cabeza a quien le paga por ello.

justo al lado de la mina, compañeros de los abajo situados, estaban blandiendo pancartas de reivindicación de sus salarios, porque no cobran ni éstos

Pues ahora, vamos a ver por capítulos y previo pago cómo cambian estas personas honorables, estos trabajadores básicos. En su paso por los diferentes medios de comunicación, de todo tipo.

Y en unos meses nos volveremos a encontrar con muchos de ellos, con algunos de ellos que simplemente han arruinado definitivamente su vida por ‘culpa’ de nuestra avidez de morbo.

Cuando se plantea la Declaración de los Derechos Humanos, documento básico para el desarrollo como civilización, no se han tenido en cuenta las derivas que nosotros, los propios humanos, podemos cometer en contra de nosotros mismos.

Cuando se permite en nombre de la denominada ‘libertad de prensa’ que vidas que han subido a la superficie después de hablar como decía uno de ellos “con Dios y con el Diablo”, cuando permitimos que –los de siempre, los generadores de mitos- los utilicen para generar recursos para ellos. Es simplemente imperdonable como civilización.

Además de lo anterior, me ha llamado la atención y, aunque por esperado no se le debe quitar importancia, la visita de Evo Morales, el señor del jersey a rayas de Bolivia. Presidente de un Gobierno democrático-populista que quiere hacerse la foto porque entre los 33 hay un boliviano.

Boliviano que allí, en la mina San José es minero de tercera categoría, pero que seguramente gana más que si estuviese en Bolivia. Y sobre todo que no quiere utilizar el avión presidencial ni la oferta de trabajo que le ofrece su Presidente. ¿Por qué?

Y me recuerda este episodio al del niño Elian, al ‘Eliansito cubano’, que sirvió al régimen del dictador Castro para encabezar mítines y manifestaciones ‘a su mejor’ gloria. A la de Fidel, digo.

Me parece realmente obsceno todo el merchandaising que ya se está viendo y que con toda seguridad seguiremos viendo en relación a una tragedia

Y por último, está la figura del capataz del grupo, del último en abandonar el agujero. Del que le dice a su Presidente “a partir de aquí yo ya no pinto nada, pero tú, Presidente, tú tienes la responsabilidad de que esto no vuelva a ocurrir, y tú tienes, también, la responsabilidad de que esto haya ocurrido”.

Pocas veces hay héroes de nuestro tiempo, gente normal y corriente que, como consecuencia de un hecho excepcional en su vida, se convierte en lo que siempre han sido. En personas de bien, en líderes de la Comunidad.

Y para terminar solo un deseo así, con carácter general, no les jodáis la vida a estos tipos, por favor.


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