Jueves 29 de septiembre de 2016,
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Reforma laboral, despido libre y barato

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OPINIÓN / ‘Vía objetiva’… y no se contratará aunque regalen como esclavos a los obreros

Barcelona. Práctico despido libre y barato en el mundo laboral privado pero no en el público. Se reforma una de las patas de la podrida mesa sin incidir en profundidad en las restantes.

Como ex empresario diría que se ha alcanzado la más idílica de las situaciones de mercado para contratar empleados o trabajadores. Pero jamás pensé en cuanto me costaría un despido o ni siquiera si podría despedir. Un negocio o empresa es mucho más que la situación o derechos laborales de los obreros, una empresa requiere mercado, crédito, y unas circunstancias que son las antípodas de las actuales.

Un negocio o empresa es mucho más que la situación o derechos laborales de los obreros, una empresa requiere mercado, crédito, y unas circunstancias que son las antípodas de las actuales

Nos hallamos ante el ambiente más desfavorable vivido en España desde los años 60. Desarrollo cero, impuestos en alza, y sistema financiero no solo cerrado sino absorbiendo en su quiebra toda la liquidez que aporta el BCE. Simplemente, la ‘pelota nacional’, la inmensa deuda publica y ‘parapública’ consume cualquier dinero nuevo.

Repito, con el aplastante peso público e impositivo, y el Sistema Financiero aguantando su propia quiebra por el déficit público y su mundo empresarial o burbuja inmobiliaria, es imposible que resucite el empresariado privado, aunque le regalen como esclavos a los obreros.

Es insultante que ante tan preocupante presente y futuro aún se discuta la sentencia a un juez corrupto o los medios se preocupen por cómo declarará Urdangarín en el juzgado de Palma de Mallorca. ¿Entrará en coche o a pie?, ¿se grabará o escribirá su declaración?

La única gracia del día en la prensa barcelonesa es el auto despido de la política de Jordi Hereu, que por desgracia no suprimirá coste presupuestario sino que le reemplazará otro charlatán. La Gran Corrupción tiene una salud de hierro.


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1 comentario

  1. angel ruiz palomares 13/02/2012 en 20:23

    Una empresa es un ente vivo que se ha de “metamorfosear” contínuamente, según las tendencias del Mercado donde se mueve, incluso adelantarse, adivinar. El Estado se empeña en ponerle un “traje o armadura medieval ” y esto evita esa agilidad y libertad que las condena o dificulta en su actividad.
    Empresa-trabajador debe ser una simbiosis, y el Estado and sindicatos dejarlos tranquilos. El sistema de cotización, mutua medica, jubilación, contratación han de ser removidos de sus raíces antiguas, impositoras e intervencionistas. Cada empresa es distinta, corre vicisitudes diferentes, por lo tanto dejemos un poco de libertad para moverse. Si fuese así, la gran bolsa de economía sumergida que tenemos afloraría.
    Un ejemplo habitual: parado de larga duración, edad 45 años.
    Tiene que comer, por lo tanto reparte pan en su coche, gana 400 euros al més, no puede darse de alta de autónomo, pues entonces se lo lleva el Estado casi todo, por el coste mensual, no hay otra alternativa para esta persona. El inspector detrás de esta gente, 6000 euros de multa. Es tan difícil poder legalizar estas situaciones tan comunes en estos tiempos??, ajustar el impuesto a este tipo de actividades de trabajadores en la supervivencia extrema??. Mientras se considera a la Empresa la mala de la película y al trabajador la víctima, seguiremos donde estamos.
    Los estados no deben vivir del trabajador ni de las empresas, deben vivir o derrochar o despilfarrar, como en España del que consume.
    Escalonar los impuestos directos en función de artículos de primerísima necesidad, hasta los de lujo. Que los de poder adquisitivo bajo puedan vivir y los que pueden pagar lujo que lo paguen. Registrar todas las operaciones superiores a 200€ que es posible hoy día, antes impensable. Es cuestión de imaginación y ganas de crear un Estado eficaz, dinámico, nada mastodóntico, lento, y despilfarrador. El Estado debe gastar en función de lo que el País puede dispensar y no intentar demostrar al Mundo lo que no es, ni puede sostener, a los hechos me remito.

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