Jueves 08 de diciembre de 2016,
Bottup.com

Se consuma el cisma entre el PP asturiano y su militancia

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Todo parece indicar que cualquier posibilidad de encontrar un consenso en el PP asturiano ha sido descartado por Génova

Génova descarta el consenso tras el apoyo dado por Rajoy a la candidata, de la que deben de apuntarle el nombre cuando se dirige públicamente a tratar el tema asturiano, y aún así se equivoca, así como la presencia de la secretaria general en Asturias durante dos días.

La candidata empieza ‘sobrada’ manifestando que descarta pactos con Cascos ya que le sobrarán votos. Un problema de esta jovenzuela es que debe imaginarse que se presenta a delegada de clase, ya que las cuentas, analizando resultados precedentes, no cuadran. De todas formas, tal vez al final la ‘protegida’ del oficialismo sea quien acabe con el mismo, es mujer y, por tanto, más inteligente y con mejor perspectiva estratégica, virtudes ambas que le harán falta para el día después de las votaciones, cuando despierte en estado de shock entre los restos humeantes del PP asturiano. Por muchos votos que saquen será un resultado histórico y una desconexión absoluta con la ciudadanía, unas elecciones se ganan para gobernar atrayendo votos que no se tienen en potencia y porque puede que sea la única comunidad autónoma donde fracase la candidatura del PP, con lo que significa de zapa para las aspiraciones de Mariano Rajoy de lograr una victoria abrumadora dentro de dos años.

La candidata empieza ‘sobrada’ manifestando que descarta pactos con Cascos ya que le sobrarán votos

Está claro que Ovidio y su equipo engañan a Génova. Un engaño palpable tanto en las listas de afiliados, que en algunos concejos llega al paroxismo de constar desde muertos a alcaldes que son tales tras fugarse a otros partidos, como en la burocracia encargada de su actualización, cobro de cuotas, con hasta cinco años sin pasarles el recibo a los titulares de la afiliación; y sistema organizativo a la hora de colaborar en la campaña electoral basada la misma en devolver los ‘favores’ que el caciquillo de turno territorial se digna a repartir.

Muchas asociaciones de vecinos podrían testificar ante el devaluado ‘Comité de Derechos y Garantías’ de las tácticas feudales de pedir subvenciones para una parroquia que luego son repartidas entre clientela y fieles sabuesos que guardan y protegen con celo el sistema imperante.

En Asturias desde hace una década, y con una intensificación digna de fanáticos de las SS, los últimos 24 meses el oficialismo se ha dedicado a perseguir, acorralar y obligar a exiliarse a la mayoría de la militancia, con el futuro de ser expulsados si decidían permanecer en el partido. Hace dos años, con el triunfo de Ovidio Sánchez en un congreso que reúne todos los ingredientes para que sea investigado por un ‘juez anti pucherazos’, dado la escandalosa elección de compromisarios para el mismo, anulando cualquier lista que incluyera afiliados y afiliadas contrarias a la tesis del oficialismo, engañar a voluntariosos afiliados y afiliadas para que creyeran en la promesa de renovación acusando a los verdaderos aspirantes de la misma de continuidad de culos en poltronas, posaderas que han provocado el actual cisma de militancia, provocaron un conflicto que debe llamarse por su nombre, una guerra civil, alterando la armonía y pluralidad de opiniones desde la expulsión hasta la acusación bajo falacias y embustes pasando por el acoso telefónico y de internet tratando de que dicha militancia fuera incluso agredida verbalmente en las calles de sus localidades.

Por muchos votos que saquen será un resultado histórico y una desconexión absoluta con la ciudadanía, puede que sea la única comunidad autónoma donde fracase la candidatura del PP

Sangre, sudor y lágrimas ha sido este vía crucix al que el oficialismo ha llevado a la militancia y afiliados.

Sangre, porque aunque sea metafóricamente, muchas personas creyeron que el partido tenía sus mecanismos para atajar estas guerras, y se encontraron metidos y metidas en batallas donde perdieron las amistades primero, la ilusión después y la fe en última instancia, donde la incredulidad ha dado paso a la creencia de un ideario o simplemente de la democracia interna de los partidos políticos en general y del PP en particular.

Sudor, porque no dejaron de colaborar con el partido cuando éste les pedía trabajar por la victoria en las urnas, aunque elección tras elección se constataban los vientos de la derrota: malos dirigentes, pésimos programas y falta de talentos humanos que sustituyeran un gobierno del partido con rumbo errante y trayectoria de colisión que escondía los deseos de seguir cobrando del puestín, renegando de la propia idea de política y gestión que representan las siglas y el partido, quedándose anclado tal gobierno en el discurso y directrices de Génova, pero totalmente ajeno a los problemas de la región, la gestión de la comunidad autónoma y administraciones locales y dando una imagen que escandalizaría a Vito Corleone y su familia.

Lágrimas, porque pese a que la candidata afirma que por encima de las personas están el partido y las siglas, éstas han sido prostituidas y corrompidas y la militancia ya no reconoce al partido, amputados sus estatutos por una interpretación de los mismos al antojo y el interés del oficialismo. Gente mayor con años de militancia, afiliados y afiliadas que, si bien con una evolución de ideario, seguían fieles al legado de sus mayores trabajando por unas ideas para mejorarlas y gobernar, demostrando que hay pluralidad de argumentos para gestionar los recursos de la ciudadanía y que el bien común no entiende de colores y banderas.

Lo más importante de un partido y unas siglas son las personas anónimas que depositan la confianza de su voto en unos representantes que tienen la obligación, el deber y el privilegio de velar constantemente porque no se falle en el empeño. La candidata se equivoca en lo fundamental, en el génesis de la democracia interna, así que será difícil que en estos cuatro meses logre, ya no convencer, transmitir una mínima empatía política en la ciudadanía. Ya que presume de honestidad política, es de esperar que cuando el escrutinio le abra los ojos, dimita inmediatamente aunque sus patronos políticos nunca lo hagan porque nunca lo hacen…

Sangre, sudor y lágrimas ha sido este vía crucix al que el oficialismo ha llevado a la militancia y afiliados

Estas elecciones en Asturias se dirime algo más que si Cascos logrará votos o si el PP tenía razón. Se dirime el fin de la persecución, de implantar la democracia, de luchar contra un sistema feudal de clientelismo político y la ley del silencio para mantener en sus puestos a unos pocos.

Y es que nunca unos pocos hicieron tanto mal a muchos que son todos cuando el PP asturiano renuncia a la victoria electoral y siguen gobernando quienes nos han llevado a la actual situación de crisis, pérdida de valores de convivencia ciudadana y finalmente a una monotonía de gestión que desilusiona a la población.

La militancia nunca se rendirá aunque ahora no se vea el horizonte e impere la oscuridad de la barbarie política en el PP del Principado de Asturias.


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