Jueves 23 de marzo de 2017,
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Serbios, un pueblo marcado

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Dos niños del campo de refugiados serbios en Kravica

Un documental y el trabajo de campo de una asociación de fotográfos muestran este sábado 18 la cruda realidad de los refugiados serbios en Bosnia

Criminalizar el pueblo serbio es una manera de esconder la
cabeza debajo del ala, pues por todos es sabido que en una guerra las atrocidades
son perpetuadas por todas las partes en conflicto.

La guerra de los Balcanes ha sido uno de los conflictos contemporáneos
donde se han vulnerado más los derechos humanos. El pueblo serbio está pagando un alto coste humano, social y político por la culpa de sus
dirigentes  políticos y militares, como el ya
difunto Slovan Milosevic, o Radovan Karazdic(preso en La Haya a la espera de se juzgado por el Alto Tribunal Internacional de crímenes cometidos en la Antigua Yugoslavia) y del
brazo ejecutor, el fugaz general Ratko Mladic.

Las instituciones internacionales, siguiendo las directrices
del nuevo orden mundial, ha dejado de la mano de Dios a una parte del pueblo
Serbio. Por desgracia, como suele pasar, siempre lo paga la parte más
desfavorecida, que comienza en campos de
refugiados y después en guetos, donde malviven mujeres, ancianos, niños y discapacitados. Una  manera de apartarlos de nuestra querida y
establecida sociedad de la globalidad.

El evento

En exposición de la
Fira de Sant Lluc en Olot (Girona) se podrá ver un trabajo de
campo realizado por la Asociación de Fotoperiodistas KVLAR donde quedará patente toda la crudeza visual, en forma fotográfica, del momento que está pasando la gente del campo de
refugiados de KRAVICA, en la Republica Srpska
de Bosnia.

También será interesante presenciar el documental ‘Nema nista’ (nada
de nada), de la autora Riadna Casajoana. Todo ello será el próximo sábado 18 de
octubre en Olot.

Una oportunidad para presenciar una problemática que
parcialmente escondida por intereses latentes en nuestros días. Los
Balcanes son, sin duda, la patata caliente de la vieja Europa.

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