Domingo 25 de septiembre de 2016,
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La SGAE y la Ley Sinde

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Una anécdota. Ferran Mascarell, Consejero de Cultura de la Generalitat, fue delegado general en Cataluña de la SGAE a finales de los años 90

Barcelona. Conocí hace tiempo sobre la peculiar defensa de esa institución en cuanto a los ‘derechos de autor’. Por los años 1978 y 79 descubrí en la contabilidad de Rawell y Werner SA, discoteca Charly Max, varios recibos de la Sociedad de Autores, unos ‘oficial’ ,y otros de y para la ‘caja B’. Un sustancioso importe para comprobar y quejarse. Por entonces se pagaba ‘a bulto’ (práctica que por lo publicado sigue hasta hoy), al igual que en la delegación de Hacienda, como se demuestra en el juicio por corrupción pendiente de sentencia. Pura extorsión.

Es de suponer que esas prácticas se erradicaron cuando se nombró al socialista Ferran Mascarell, en la actualidad Consejero de Cultura de la Generalitat, delegado general de la SGAE en Cataluña. Se lee en su biografía de Wikipedia:

“Desarrolló el proyecto inicial del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y entre 1987 y 1991 fue coordinador del Área de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona. Posteriormente fue delegado general en Cataluña de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y director gerente del Instituto de Cultura de Barcelona entre 1996 y 1999”

Resaltar la vinculación de la Sociedad de Autores con la política y las diferentes administraciones

Lo apunto, sin ánimo de sospecha ni acusación, para resaltar la vinculación de la Sociedad de Autores con la política y las diferentes administraciones. Pues a buen seguro no ganaría oposición alguna, ni siquiera ‘selección de personal’, para ocupar tan interesante cargo. A dedo.

Pasaron 30 años hasta que de nuevo apareciera la SGAE en mi vida. Varias asociaciones de internautas me mandaron escritos sobre irregularidades que, por desconocimiento del tema y distanciarse con mi objetivo en la Gran Corrupción, sólo comenté cuando la Ley Sinde se convertía en otra garante de los ‘derechos de autor’, con o sin la SGAE, de oficina de soporte. ¡Menuda garantía y soporte!, escribí entonces recordando mis experiencias.

Y según las noticias, el desfalco y las prácticas que lo posibilitan -las generalizadas en todas las administraciones públicas o parapúblicas sociedades instrumentales- se remontan, a mínimo, más de una década:

“Los nombres de José Neri y de Microgénesis ya aparecían en la denuncia que en 2007 interpusieron ante Anticorrupción la Asociación de Internautas, la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), la Asociación Española de Pequeñas y Medianas Empresas de Informática y Nuevas Tecnologías (APEMIT) y la Asociación Española de Hosteleros Víctimas del Canon (VACHE).”

La denuncia decía, refiriéndose a Neri, que “resultaba ‘extraño’ que por la SGAE, la SDAE y Microgénesis pasara “la misma persona ocupando puestos directivos de forma simultánea entre los años 2000 y 2007”.

[blockquote]Diario Crítico
El registro de la SGAE podría ‘tocar políticamente’ a González Sinde

De acuerdo con el abogado Josep Jover, y con una serie de denuncias que han sido presentadas desde 2007, pódría ser que el Ministerio de Cultura “se haya hecho la vista gorda” con un desfase de millones de euros que entidades de derechos de propiedad intelectual no han declarado a la administración.

Todo comenzó el 20 de noviembre de 2007. En dicha fecha, Víctor Domingo Prieto, presidente de la Asociación de Internautas (AI), Miguel Pérez Subías, presidente de la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), y Josep Jover Padró, presidente de la Asociación Española de Pequeñas y Medianas Empresas de Informática y Nuevas Tecnologías (APEMIT), denunciaron ante la Fiscalía Especial para la represión de los delitos económicos relacionados con la corrupción, que la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) “podía estar desarrollando una actividad económica de carácter delictivo”.

Para resumir esta tercera y última, por el momento, denuncia, se resume en cuatro apartados:

1. En estos dos años han ‘desaparecido’ mas de 50 millones de euros (8.000 millones de pesetas).
2. Se han falsificado documentos oficiales, porque las cuentas presentadas a los asociados y a la administración no coinciden.
3. Existe un fraude a la Hacienda Pública por haber declarado un monto inferior para poder obtener una mayor subvención.
4. Existe un fraude a los asociados, autores, productores y artistas al no coincidir lo declarado con lo cobrado.

De la boca de Padró
Josep Jover Padró, ahora comúnmente llamado ‘el temor de la SGAE’, declaró el pasado viernes para El Cultural que “la cantidad desaparecida puede superar los 400 millones de euros. ¿De dónde? Pues del Canon Digital”.[/blockquote]


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