Viernes 30 de septiembre de 2016,
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Sigue el pulso entre Amnistía Internacional y el Vaticano por el aborto

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El Consejo Internacional de la ong ratifica su política sobre el aborto y contesta a las críticas del Vaticano

AI recuerda que la ONU ha
manifestado que obligar a una mujer a dar a luz tras ser violada “es
una forma de tortura y un trato cruel, inhumano y degradante”

La política de Amnistía Internacional (AI) sobre derechos sexuales y reproductivos “no promueve el aborto como derecho universal y no se pronuncia sobre la bondad o maldad del aborto”, pero reconoce los derechos humanos de las mujeres “a no sufrir amenazas o coacción al abordar todas las consecuencias de la violación” y respalda “la despenalización del aborto para garantizar que las mujeres tengan acceso a servicios de salud cuando surgen complicaciones derivadas del aborto”, y defiende este derecho de las mujeres “cuando su vida o su salud corren peligro”.

AI: “Los médicos se niegan a menudo a tratar a
mujeres que sufren complicaciones derivadas de un aborto. No existe
ningún caso en el que se niegue la atención médica a alguien porque se
crea que la persona que la necesita ha cometido un delito”
En España hay regiones en las que los médicos de la sanidad pública se
niegan a realizarlos acogiéndose a la cláusula de conciencia, admitida,
pero no legalizada
“AI Respalda la despenalización del aborto para garantizar que las mujeres tengan acceso a servicios de salud cuando surgen complicaciones derivadas del aborto”

Así empieza la declaración de esta ong en respuesta a las declaraciones del secretario de Estado del Vaticano, Tarciso Bertone, en las que criticaba la pasada semana la política de AI sobre el aborto.

Y precisamente hoy se ha hecho pública la orden judicial que impide abortar a una joven argentina discapacitada mental que fue violada hace cuatro meses en Paraná, aunque el Código Penal argentino permite interrumpir el embarazo en situaciones como ésta y sin sanciones para los médicos que asistan a la paciente, según informa el diario Clarín.

El Consejo Internacional de AI, reunida a mediados de mes en México, ha reiterado el compromiso de la organización de reforzar su trabajo sobre la prevención de los embarazos no deseados y otros factores que contribuyen al recurso de las mujeres al aborto.

En dicha reunión, la ong documentó casos de violencia sexual en conflicos armados que tuvieron “consecuencias devastadoras para las mujeres y las llevaron al ostracismo”, consecuencias que se vieron “agraviadas cuando la violencia sexual -violaciones en grupo muchas veces- dio lugar a un embarazo no deseado”. AI refirió también casos de mujeres y niñas que habían sido violadas, incluso por miembros de su familia, en situaciones que no eran de conflicto.

70.000 muertes evitables al año

Amnistía Internacional ha denunciado que “los profesionales de la medicina, al contrario de lo que sucede en cualquier otra situación, se niegan a menudo a tratar a mujeres que sufren complicaciones derivadas de un aborto. No existe ningún caso en el que se niegue la atención médica a alguien porque se crea que la persona que la necesita ha cometido un delito”, y considera “inaceptable la muerte evitable de 70.000 mujeres al año“.

La ong recuerda que el Comité de Derechos Humanos de la ONU ha manifestado que obligar a una mujer a dar a luz tras ser violada “es una forma de tortura y un trato cruel, inhumano y degradante“, por lo que considera “inaceptable” que se encarcele a mujeres por intentar abortar.

En España, a pesar de la legalización del aborto en determinados casos, hay regiones en las que los médicos de la sanidad pública se niegan a realizarlos acogiéndose a la cláusula de conciencia -admitida, pero no legalizada-, como ocurre en Andalucía, donde los hospitales públicos derivan las interrupciones de embarazos centros privados. En Navarra no es posible realizar estas operaciones y las pacientes tienen que salir fuera de la comunidad para ser asistidas


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