Sábado 10 de diciembre de 2016,
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Simplemente, periodismo honesto

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¿Por qué las televisiones mexicanas informan en profundidad de ciertos temas y personas y de otros y otras no?

¿Cuánta influencia ejerce en nuestra mente el mirar un reportaje o noticia periodística, si se nos está repitiendo cada media hora, en cada corte informativo y la hora completa de lo que se supone es el noticiero, la misma información?

¿Esta niña no se merecía respeto y podía transmitirse todo, a todas horas y durante un mes completo y del político nada se puede ni se debe decir?

En los dos noticieros más vistos en horario nocturno a nivel nacional en México, la hora se ocupa de manera íntegra a ese evento, el llamado hecho del día, y se repite lo mismo con palabras y/o corresponsales diferentes, pero a fin de cuentas nada cambia, es solo hacer que el morbo crezca o que uno se mantenga a la espera de que la noticia cambie.

El pasado día lunes 17 de mayo, en el noticiero de la televisón con mayor antigüedad en este país, su conductor Joaquín López Doriga, dijo que su empresa no transmitiría noticia alguna referente a la desaparición (presunto secuestro) del ex candidato a Presidente de la República, Diego Fernández de Cevallos, ”por respeto a su familia y a su integridad”, entre otras cosas. Esto, después de que el día sábado 15, ellos mismos alardeaban de haber sido los primeros en dar la información de la desaparición.

¿Dónde queda la libertad de información? ¿Por qué de este personaje político querido o no de los mexicanos, no hacen las coberturas igual que lo hicieron con la desaparición y posterior encuentro del cadáver de la menor Paulette Guevara? ¡Porque de este homicidio sí tuvimos horas y horas de repetición noticiosa! Nos enteraron de santo y seña de lo que era la niña y su modo de vida, de sus enfermedades, de su familia, de sus nanas y hasta de las medidas de la cama en la que dormía y entonces…

¿Hasta qué punto un periodista o reportero pierde su ética profesional y deja de ser una simple vía de información y se convierte en juez o parte?

¿Esta niña no se merecía respeto y podía transmitirse todo, a todas horas y durante un mes completo y del político nada se puede ni se debe decir? O, ¿es que realmente sólo se piensa en el famoso rating y entonces se deja de hablar de las personas, de informar al público, por tener ética, por ser respetuosos?

Igual sucedió con el multi-homicidio de menores ocurrido en la ciudad de Hermosillo, Sonora, México. En el mes de junio de 2009, cuando fallecieron 49 menores de edad en una guardería infantil a causa de un incendio, se le dedicaron también largas horas de transmisión televisiva y se vitoreó cuando las autoridades judiciales detuvieron a simples empleados de la estancia infantil, “por negligencia en cuidados ante el hecho”, cuando resultó que los presuntuos culpables se encontraban entre altos mandos políticos, por permitir la funcionabilidad de esas instalaciones propias para algo totalmente diferente. Entonces igual, ya no se informó más y solo quedan las muertes recordadas por los padres doloridos y los responsables gozando de total libertad.

Así podría pasarme llenando hojas y hojas de hechos que en su momento nos mantuvieron expectantes de los resultados, de hechos que también fueron omitidos o ignorados por razones o circunstancias desconocidas para la gran mayoría de habitantes de este país.

¿Quién tiene la razón? ¿En donde queda el derecho a la información, de que respeto se habla, cuando se esta demostrando la aversión o favoritismo a algo o a alguien?

¿Hasta qué punto un periodista o reportero pierde su ética profesional y deja de ser una simple vía de información y se convierte en juez o parte?

Esperemos que el Sr. Diego Fernández de Ceballos aparezca pronto sano y salvo y se reúna con su familia. A las televisoras… nada que pedirles, basta oprimir un botón para apagar el televisor y así evitamos influencias negativas, para entonces en el computador, mejor pasar un buen momento leyendo las notas de esta publicación y pidiendo que dios bendiga América.


Fotografía, destacados

 

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1 comentario

  1. Anónimo 14/06/2010 en 12:31

    el periodismo honesto no forma parte de
    los medios de comunicación se transmite
    la ficción interpretada antes que la honestidad esta el CAPITAL y en España tamnbien

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