Jueves 08 de diciembre de 2016,
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Sobre la Ley Integral de Violencia de Género

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El Homo sapiens, como muchas otras especies, presenta un marcado dimorfismo sexual. Dicho en pocas palabras: los hombres y las mujeres no somos iguales -ni mucho menos- ante la Ley.

Opinión

“La verdad, no acierto a distinguir qué es lo peor de todo este asunto.
Eso sí, al Ministerio de Igualdad (le falta llamarse Ministerio de
Apisonamiento Uniformizante) la sentencia le parece cojonuda”

En la escuela te dicen (o compruebas por tus propios medios) que los niños y las niñas son diferentes, pero… al llegar a la idiotez, (también conocida como apoltronamiento del adulto irreflexivo), nos llegan mensajes como el de “todos somos iguales”.

Pero la realidad es muy otra… Que dice el Tribunal Constitucional que no pasa nada, hombre, que la Ley Integral de Violencia de Género “no viola el principio de igualdad”. Pues me parece muy bonito, aunque se abre la puerta a la verdad sin paliativos: que los hombres y las mujeres no son iguales ante esta Ley que, como su propio nombre indica, distingue y trata de manera completamente disímil a un género y a otro. ¿Por qué? ¡Porque les da la gana a los legisladores, hombre! ¡Como si tuviera que haber un motivo!

¿No te basta con que te mientan en el BOE? ¿Encima vamos a tener que dar clase de género, biología, y rock’n’roll a todo el mundo? ¡Si eso lo sabe hasta un niño de primaria!

Esta flamante Ley es una forma, bastante represora, de decir a los hombres: “lo sentimos, tú no elegiste nacer con un futuro dominado por la testosterona, pero te vamos a discriminar por llevar hormonas predominantemente masculinas en la sangre”.

El mensaje explícito para las mujeres, en cambio, sería más o menos éste: “mírala, nos ha jodío la niña con sus dos cromosomas X; va a ser que los estrógenos dominarán su vida, y su baja testosterona no la incitará tanto a la violencia física como a la psicológica. Habrá que protegerla de los machos de su misma especie, pero sin que se note que las seguimos tratando formalmente como el sexo débil.”

La verdad, no acierto a distinguir qué es lo peor de todo este asunto. Eso sí, al Ministerio de Igualdad (le falta llamarse Ministerio de Apisonamiento Uniformizante) la sentencia le parece cojonuda.

*Los artículos de Nodo Libre sólo representan el punto de vista de su autor, no el de Bottup. Bottup es una comunidad de centenares de periodistas ciudadanos con su propio criterio, que la Redacción nunca puede coartar

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Sobre el autor

1 comentario

  1. Anónimo 17/05/2008 en 11:41

    Ahora los varones de la especie humana no somos responsables ante la ley penal por lo que hacemos sino por lo que somos. Los varones somos los nuevos judíos sobre los que recaen penas agravadas por lo que somos. La mujeres son las nuevas “cristianas viejas” que pueden jugar con ventaja contra los varones o judíos, con las armas propias y con las de la Inquisición de los juzgados y tribunales penales españoles.

    Volvemos al pasado.

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