Miércoles 02 de abril de 2014,
Bottup.com

Software libre para empresas: controlar o depender

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)

Reportaje: El avance del ‘open source’ en México, dificultades y ventajas

Con el apoyo de compañías internacionales, el uso de opciones no propietarias empieza a penetrar en empresas más pequeñas.


Durante 13 de sus 16 años de vida, Técnica en Materiales Eléctricos
luchó por dar el salto a la automatización. Su esfuerzo, como el de
buena parte de la pequeñas y medianas empresas de México, se vio
frustrado debido a los altos costos para incorporar nueva tecnología de
administración, un inconveniente que se agravaba ante la falta de
software que respondiera a sus necesidades específicas.

Pero desde 2003, los directivos de Temesa, empresa especializada en
la venta y distribución de material eléctrico de baja, media y alta
tensión con 50 empleados, cuatro sucursales y una matriz, decidieron
manejar la compañía con una plataforma libre de software. Es decir,
prefirieron acudir con un sastre tecnológico para que les confeccionara
herramientas ad hoc a sus necesidades administrativas, en lugar de
adaptar las opciones comerciales estándares.

Incluso se dieron cuenta que esta opción implica no pagar licencias,
no limita el número de usuarios y, lo mejor, puede modificarse,
copiarse y distribuirse cuantas veces lo requiera el crecimiento de su
compañía.

Esa vuelta de tuerca, inusual en México, no sólo les ha solucionado
sus requerimientos de gestión administrativa y de relaciones con el
cliente y proveedores, sino que en tres años les ha permitido ahorrar
alrededor de 300 mil pesos (más de 20.000 euros) por el pago de derechos
, una de las mayores
sangrías a las finanzas empresariales. En términos de inversión, poco
más de un millón extra.

Según datos de Asociación Mexicana de la Industria de Tecnologías de
Información (AMITI), durante 2005 se pagaron 788 millones de dólares
por concepto de licencias de software propietario
, una tendencia que
puede aumentar hasta seis por ciento en 2006.

El director general de AMITI, Javier Allard Taboada, es cauto ante el
entusiasmo que puede general el software libre, aunque insiste en que
las pequeñas y medianas empresas están imposibilitadas para competir si
sus procesos no han sido optimizados con tecnologías de información.

En las universidades, los técnicos aprenden sobre software propietario. “Las empresas deberían presionar para que manejaran libre y así luego poder implementarlo en ellas”.

Y a pesar de que se dice defensor de la neutralidad tecnológica,
basada en la experiencia del usuario para decidir con qué herramienta
trabaja mejor, sostiene que el mercado del software en el país debe
fomentarse con un marco claro y eficiente de protección a derechos de
autor, basado en leyes nacionales.

“Hay que pensar en el desarrollo del mercado local de software
pagando licencias de pequeños programadores
que llevan a las Pymes los
procesos más avanzados de automatización”, sostiene Allard.

Ese crecimiento, respaldado por programas especializados de la
Secretaría de Economía, permitió que durante 2005 se invirtieran 2.257 millones de dólares en México como parte de los servicios de
tecnologías de información, con una tendencia positiva de 8.5 por
ciento para este año.


Rentar o comprar

Otro que controla su entusiasmo es Jesús Vázquez Contreras,
programador experto en el tema e iniciador de la Fundación de Software
Libre. Como responsable de varios proyectos empresariales con esta
herramienta reconoce que el principal reto es revertir la escasez de
recursos humanos capacitados para administrar sistemas basados en esta
opción alternativa, una dificultad que radica en las universidades y
tecnológicos, donde se enseña a los estudiantes a manejar sólo
programas propietarios.

“Como ocurre en otras disciplinas, las empresas deben presionar a
las universidades para que enseñen opciones de software libre”, asegura
Jesús Vázquez. “Pero es claro que la Iniciativa Privada prefiere pasar
del uso de piratería a la legalización de sus programas, porque voltear
a lo alternativo requiere de capacitación y eso significa una
inversión, porque todavía hay poca gente capaz de darla, lo que
encarece la adaptación”.

Pero las ventajas de virar hacia el software libre son tantas como
comprar una casa, en lugar de rentarla
: mientras en la alquilada se
vive limitado por el propietario, quien autoriza si se puede o no hacer
alguna modificación a un muro, habitación, cuando se es dueño se acaban
las limitaciones.

“Lo mismo ocurre con el software libre: al incorporarlo a tu negocio
puedes adaptarlo para que se adecue exactamente a tus necesidades
, sin
tener que pedir permiso o violar una ley, y te incorporas a una
comunidad mundial solidaria,
conectada a través de internet, que
resuelve las complicaciones que vayan surgiendo en la implementación”,
sostiene Vázquez Contreras. “Y la competitividad de las empresa es tan
importante que todo empresario que se diga interesado en su compañía
debe involucrarse con la tecnología que contrata”.

Comparativo de costes (PDF)

Compañías que usan software libre:

Unilever
Dell
Telefónica

Más información:
http://www.softwarelibre.gob.mx/
http://www.fsl.org.mx/
http://www.amesol.org.mx/
http://www.nowpublic.com/


{mos_sb_discuss:2}


¿Te gustó este artículo? Compártelo

3 Comentarios

  1. Inmaculada Bermejo Salar 17/02/2007 en 15:03

    Ahora que estoy montando una empresa (la mía propia) es cuando más gracias doy al software libre, porque gracias a las alternativas que he encontrado me he ahorrado mucho dinero y consigo prácticamente los mismos resultados que con el software de pago.

  2. Anónimo 17/02/2007 en 5:21

    Me parece bueno el artículo, ¡pero….!

    Yo siempre he dicho, que gran parte de la culpa es de las empresas que frabican hardware, es decir, si HP o Canon (por poner alguna) hiciesen sus aparatos orientados a software libre, seguro que Microsoft tendría que cambiar.

    Y lo más importante, no todo se encuentra en programas open source, muchas aplicaciones profesionales en ingeniería necesitan de programas privativos, ejemplo, autocad (aún no hay versiones abiertas igualables), ispol (no hay ninguna aplicación abierta de ingeniería civil), programas GIS (en este campo cada vez menos, ya hay muchas cosas abiertas y buenas).

    En resumen, son algunos ejemplos de que no se puede obligar a imponer el open source, otra cosa, son sitios públicos como administraciones o universidades, pero claro ¿quién le pone el cascabel al gato?

  3. Anónimo 17/02/2007 en 2:57

    Buena visión
    Me ha parecido un reportaje muy profesional, seguro que es de un periodista ciudadano? Más bien parece de uno profesional. El software libre ya no hay quien lo pare

Participa con tu comentario