Sábado 03 de diciembre de 2016,
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Swaapping: del intercambio de casa con desconocidos al intercambio entre amigos

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Nace una red de consumo colaborativo que añade la confianza al intercambio de espacios gracias a los contactos de las redes sociales

En época de crisis, con los recursos más limitados, o bien con unas expectativas que no invitan a gastos no imprescindibles, aparecen otros modelos a través de Internet que hacen posible irse de vacaciones casi a cualquier lugar del mundo, prácticamente por el coste del transporte.

Swaapping.com le da una vuelta de tuerca al intercambio de casa cambiando a desconocidos por nuestra red de confianza

Swaaping.com hace honor a su etimología, del inglés swap (intercambio), y pretende ayudar a los viajeros a encontrar alojamientos gratis. ¿Cómo? Conectando al viajero con su red de confianza a través de sus redes sociales. Aunque la idea a la mayoría no le sonará nueva (ya hay otras organizaciones con ofertas similares), Swaapping.com ofrece algo que hasta ahora las demás no podían: confianza. La confianza la proporciona el hecho de que quien se alojará en tu casa (contigo o en tu ausencia), no será un desconocido, sino alguien perteneciente a tu red de contactos que tú mismo has delimitado: amigos, conocidos, amigos de amigos, etc. Para ello, se apoyan en las redes sociales, principalmente Facebook.

Cómo dice su lema: ‘In friends we trust’.

¿Hay más?

En los últimos años hemos asistido al auge de páginas que animan al intercambio de casas entre desconocidos. Airbnb permite ganar dinero compartiendo casa. Conecta a usuarios dispuestos a alquilar sus espacios (un sofá, una habitación o la vivienda entera) a viajeros. En España ya han ganado 4,4 millones de euros y Madrid y Barcelona son las ciudades con un mayor número de alojamientos.

Gabinohome es una de las páginas más conocidas. Los propietarios ofrecen su casa, la describen e indican las condiciones (si tienen que cuidar de su animal doméstico o regar sus plantas, por ejemplo) y el destino por el cual les gustaría intercambiar su vivienda durante las vacaciones.

Existen otras muchas páginas que ofrecen servicios similares. La web de origen español Threepommes ofrece tanto alquiler como intercambio y han desarrollado un sistema de votaciones tanto para inquilinos como propietarios o miembros de intercambio, para generar más confianza.

Otras páginas como Intercambio casas, Home for home, Home Exchange Vacation, Intercambio de casa, etc., también permiten eludir el gasto del alojamiento. Y ya hilando más fino, incluso podemos ahorrarnos un buen porcentaje del transporte si nuestro destino no es muy lejano y si tenemos un poco de suerte. Páginas como ¿viajamosjuntos.com? han creado comunidades para compartir vehículo. Si tienes coche puedes encontrar compañeros de viaje que te ayuden a pagar la gasolina y peajes, y si no, puedes encontrar a alguien que te lleve por un módico precio. Incluso ayuntamientos, como el de Córdoba, ofrecen este servicio a sus ciudadanos, entre otras cosas, para lograr una mayor sostenibilidad medioambiental y reducir el tráfico.

El viajero se aloja gratis en la vivienda de un conocido, reduciendo costes y viviendo la experiencia casi como un local

Couchsourfing y Wwoofing: los precursores

Aunque en los últimos años han proliferado las ofertas, lo cierto es que los antecedentes se remontan unas cuantas décadas atrás.

Wwoof es una organización que nació a principios de los 70 en Inglaterra y que se dedica a poner en contacto a voluntarios con granjas (tras el pago de una pequeña cuota). Se trata de entrar en contacto con la agricultura orgánica, la naturaleza y una forma de vida sostenible. Muchos viajeros recorren diferentes países y paisajes mientras van de granja en granja ayudando en diferentes tareas, donde les ofrecen alojamiento y manutención, como nos contaba hace un tiempo Óscar sobre su periplo en las antípodas.

Aunque en el campo del intercambio de casas quizá una de las organizaciones más antiguas sea Couchsurfing.org, nacida en Internet en 1999 y que ya no trata el voluntariado, sino que pone en contacto a desconocidos que desean conocer diferentes lugares de una forma económica y relacionándose con el entorno de una manera diferente a la habitual, casi como si fuera un local. De hecho, ni siquiera es necesario el intercambio, sino que puedes alojarte en casa de alguien que la ofrece gratuitamente y que espera que la experiencia lo sea para los dos: el invitado y el anfitrión. Su lema es: ‘Open your mind, open your home, open the world’ [Abre tu mente, abre tu casa y abre el mundo], y en uno de sus vídeos informativos, Joan, de Kenia, dice: “Si tu vienes a mi hogar, llegas a conocerme, a conocer a mis amigos y familia y las actividades que hago”.

De la fe ciega a redes de confianza

Lo que Swaapping.com añade a la oferta ya existente es, precisamente, la confianza. Hasta ahora, aunque se cuentan por miles el número de casos satisfactorios de intercambio de casa o acogimiento de viajeros, lo cierto es que la mayoría de ellos antes de lanzarse a disfrutar de la nueva experiencia tuvieron que superar el mismo handicap: la confianza. Alojarse en casa de desconocidos es toda una incertidumbre hasta que abres la puesta de la vivienda, hasta entonces algunos nubarrones pasan por nuestro pensamiento, nubarrones que se disipan tras el primer vistazo.

Los intercambios entre desconocidos se realizan desde al menos la década de los 70 sobre todo entre anglosajones

Pero peor aún es cuando se trata de que desconocidos asuman nuestra vivienda como propia en nuestra ausencia. Swaapping.com elimina de raíz estas preocupaciones. A través de las redes sociales, principalmente Facebook, podremos abrir nuestras casas a nuestros amigos y conocidos y esperar que ellos nos abran las suyas. No se depende de desconocidos, sino que somos nosotros los que aportamos nuestra propia red de confianza. Podemos circunscribir el círculo solo a nuestros amigos, a conocidos, a amigos de nuestros amigos, etc., pudiendo siempre elegir agrandar o limitar el tamaño de nuestro ‘círculo’.

Por el momento el servicio es gratuito y los fundadores de Swaapping.com no se plantean cobrar al usuario por utilizar el servicio que se ofrece, sino que estudian otras vías de financiación relacionadas con la publicidad.

El proyecto se encuentra comprometido con la ‘sharing economy’ o consumo colaborativo, más que gastar o poseer se ayuda a tener experiencias en un entorno lo más seguro posible y de confianza

Detrás de Swaaping.com se encuentra un gran equipo. Eduardo Manchón (que en 2007 vendió Panoramio a Google) encabeza el equipo de cuatro que están detrás de esta vuelta de tuerca al intercambio de casa. Junto a él se encuentran Elisenda Bru, Eva de Lera y Elad Rodríguez, responsable de Nitsnets.

Imagen: swaapping.com

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1 comentario

  1. intercambio de casas 07/08/2012 en 15:59

    Su mejor manera de aumentar los viajes de negocios y el intercambio de casa es una forma original y económica de viajar con un montón de ventajas: ahorrar dinero, obtener consejos de locales people.last año a todos sus amigos se fue a Canadá y seleccione Intercambio de casas de nuestros viajes.

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