Martes 06 de diciembre de 2016,
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Terroba, los vecinos que tiran de un pueblo y un valle

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Vista del valle del Camero Viejo (La Rioja), donde se haya Terroba

Reportaje: un nuevo mundo rural

El éxodo rural dejó a muchos pueblos de montaña al borde de
la desaparición. En La Rioja se cebó en el Camero Viejo, un valle serrano
legendario. Desde hace unas décadas y después de una sangría demográfica
atroz,  hijos y nietos de aquellos vecinos que tuvieron que irse insuflan
de nuevo vida a los pueblos de esta comarca. En Terroba, una  de estas
localidades, sus habitantes de  “segunda residencia” llevan
años  recuperando  el pueblo. Todos juntos, en turnos de trabajo
altruista.

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Vista invernal de Terroba

Tengo la sensación de que desde hace un tiempo los ‘urbanitas’ andan obsesionados por la búsqueda de las esencias.
Y cuando uno quiere dar con lo auténtico en algún momento debe mirar
irremediablemente a lo natural.

Lo voy pensando mientras recorro la serpenteante carretera
que acompaña al río Leza. Su cauce se abre paso entre moles calizas que ha ido
socavando desde hace millones de años. Desde uno de los miradores se le ve
profundo, a unos 500 metros
a nuestros pies como si él también estuviera empeñado en corroer lo somero para
llegar a lo esencial… El río Leza es el eje  que  vertebra el Camero Viejo, allá donde voy.

Me gusta contemplar los lugares desde arriba,
por simple cuestión de ubicación: cuando la orientación espacial
flaquea es una buena manera de situarse. Por eso, cuando llego
a Terroba busco un cerro.

Descendientes de los habitantes que tuvieron que emigrar en busca de trabajo vuelven al pueblo para rehabilitarlo en un esfuerzo colectivo
Ahora son treinta habitantes de fin de semana y tres durante
todo el año: un ganadero y una pareja que acaba de montar un restaurante
y que ha convertido en apartamentos varias casas serranas
Me vuelvo a sentir cerca de lo básico, de lo primordial: el
esfuerzo colectivo desinteresado al servicio de la recuperación del patrimonio

La Dehesa del Robledal satisface mis expectativas. Las
ramas de los robles parecen una orla de foresta enmarcando el casco urbano.
Todo a vista de águila, como la que sobrevuela este bosque claro de robles
rebollos. Al principio pensé que fuera un buitre porque éste es su territorio.

Casi todos los pueblos del Camero Viejo, como Terroba,
tienen su dehesa. Un tipo de bosque que demuestra que los pastos y los árboles
son compatibles.  No es necesario deforestar totalmente un terreno para
que los animales tengan pasto. En la dehesa, hay hierba y hay
robles. Alimento para el ganado, leña para el hombre y sujeción para
los suelos. Una receta que evidencia que las relaciones entre el
hombre y la naturaleza  a veces resultan armoniosas.

Dicen que Terroba significa tierra o quizá torre, pero
en cualquiera de los casos, siempre alba, blanca, como la caliza que pica una
cuadrilla de hombres cuando bajo al pueblo. Casi ninguno nació en él , pero
todos  tienen su casa para los veranos y los fines de semana.

Son en su mayoría hijos y nietos de serranos; descendientes
de aquellos vecinos que un día tuvo el Camero Viejo y que lo abandonaron por la
llamada de las fábricas y del desarrollo. Pero en ellos está el eco de la
montaña, de su historia, de sus costumbres, de sus tradiciones y por eso de
nuevo la buscan… Me doy cuenta de que acabo de encontrar algo de eso
intangible que ando buscando.

Siguen sonando los picos, las palas, los punzones de esta
cuadrilla. Están rehabilitando una de las ermitas del pueblo: la de la Virgen
del Villar; antes remozaron la de Santa María del Collado; pronto
le pondrán un campanil, para que suene como antaño, a las seis de la tarde , y
se escuche desde las eras, donde ya no se aventa.

Ellas, las mujeres, trabajan en la plaza, plantando flores
en las jardineras. Entre unos y otros recuperan retazos del pueblo. A estos
turnos de trabajo altruista los llaman veredas.

Los organizan desde hace más de diez años, cuando comenzó su
andadura como alcalde José Antonio Íñiguez. Se siente orgulloso de sus vecinos;
son los únicos  “verederos” en los pueblos de esta sierra.

Me vuelvo a sentir cerca de lo básico, de lo primordial: el
esfuerzo colectivo desinteresado al servicio de la recuperación del patrimonio.
Y quizá contagiados por esas ganas, en las casas arregladas respetan los
cánones de la arquitectura popular serrana, a base de piedra, madera  y
adobe.

Terroba, como el resto del Camero Viejo, no  dejó de
perder población a lo largo del siglo pasado. En sólo veinte años, entre 1960 y
80 vió emigrar las tres cuartas partes de su vecindario. Después de este
batacazo demográfico, en las últimas décadas se está produciendo un cierto
resurgir. Tiene que ver con una nueva concepción de lo rural, formulada desde
lo urbano, y que pasa por el aprecio del medio ambiente, el patrimonio, 
las costumbres,  lo autóctono.

Ahora son treinta habitantes de fin de semana y tres durante
todo el año: un ganadero y una pareja que acaba de montar un restaurante
y que ha convertido en apartamentos varias casas serranas.

Se esfuerzan para que su pueblo y su valle, que ellos mismos
empujan con sus manos, no se vuelva otra vez  abajo. Como recompensa
reciben identidad, que les vuelve más certero el futuro.

Ahora  comprendo  lo que buscan aquí los urbanitas. Terroba se
lo da a cambio de que lo mantengan vivo.

 

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Sobre el autor

8 Comentarios

  1. Anónimo 07/04/2009 en 0:42

    y toa la peña k hay en ella!!! y garbi no se kien eres peo te las kurrao,badanas,alvarito,raul,guillermo,david,natxo,arturo alguno mas si me olvido k no lo kreo y a mi el tiempo nunka konseguira ke emigremos de TERROBA,porke es donde tenemos tos nuestros rekuerdos,komo la txopera k por cierto nos la estan jodiendo,el fronton,la presa,la kasa de la villa,y alguna ke otra putada aunke alguno de los ke esten viendo esto se sientan un poko aludidos,pedirles perdon pero saber to el mundo k al menos yo,no me arepiento de na de lo ke he hicimos y haremos.y sobre todo viva LA TXIRLA ke anda ke no es bonita,terrobeños un saludo,el pintas

  2. Anónimo 07/04/2009 en 0:31

    aupa tterroba la ostia!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  3. Anónimo 19/10/2008 en 8:12

    ¿¿¿A donde coño van a parar los comentarios???

  4. Anónimo 19/10/2008 en 8:09

    me encanta terroba!! y nadie va a conseguir que me deje de gustar.NADIE.

  5. Anónimo 10/09/2008 en 3:28

    Me parece estupendo
    Antes de nada mis gracias por tu artículo, estas cosas tambien nos ayudan a mantenernos vivos.
    No soy descendiente del pueblo pero cuando lo conoci me engancho y ya me siento tan integrada en el que es como si ya fuese algo “mio” . Sus calles cansadas por el caminar del tiempo, la belleza de sus paisajes y sus gentes hacen de Terroba, como tu dices, no se si una Torre pero si un pueblo Blanco porque asi te sientes cuando estas allí.
    Garbiñe, Lezario y su bandada te dan las gracias de nuevo por tu artículo y te ofrecen de corazón sus nidos para cuando quieras perderte por esos hermosos y tranquilos parajes.
    Un saludo, Inmaculada

    • garbi_44 17/09/2008 en 12:45

      Muy amable, Inmaculada.
      Gracias por tu amabilidad y hospitalidad. Y muchas gracias también por enlazar vuestra web con esta de bottup. Besos.

  6. Anónimo 31/08/2008 en 14:15

    Gracias.
    Seas quien seas, Garbiñe, has entendido perfectamente la esencia de este pueblo, de esta comarca del Camero Viejo y de la vida misma. Tu redacción es transmisora, empática, entrañable y llena de valore humanos. Hay jóvenes que desean vivir permanentemente en este lugar, como supongo que en otros parecidos, buscando lo importante de la vida. Gracias por tu sensibilidad.

    • garbi_44 02/09/2008 en 14:52

      Gracias a tí.
      Gracias a tí, por tus palabras amables.

      Cuando en un lugar, el cielo, el paisaje y sus gentes te tratan bien y te transmiten cosas hermosas da gusto escribirlas. Saludos.

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