Lunes 05 de diciembre de 2016,
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Todos podemos cambiar el mundo

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Bill Drayton (izquierda) estudiando proyectos de emprendedores.

OPINIÓN / El fundador de Ashoka recién premiado con el Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2011 es un ejemplo a seguir

Hace unos meses me pidieron que escribiera un artículo sobre emprendimiento social, juventud y empleo. Siempre, por mucho que uno haya escrito o hablado sobre el tema, es un reto, siempre cuesta empezar la primera línea pero más cuesta poder expresar lo que parece debiera salir con facilidad…. ¿Qué es un emprendedor social? Qué difícil resulta a veces poder plasmarlo en papel y más aún volcar todo lo que rodea al concepto en sí, y lo que de uno mismo se encierra en él.

Es un merecido reconocimiento a una larga trayectoria y a una clara y fuerte apuesta por las personas

Y hace tan sólo unas semanas nos despertamos con una gran noticia. Bill Drayton, fundador de la red internacional de emprendedores sociales Ashoka, había sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2011. Un galardón que celebramos, y también quisimos compartir con otras muchas personas.

Lo celebramos porque es un merecido reconocimiento a una larga trayectoria y a una clara y fuerte apuesta por las personas y por el poder que todos y cada uno de nosotros tenemos por hacer de este mundo, un mundo inclusivo, de oportunidades y de emprendimientos. Todos, como bien dice Bill Drayton, TODOS podemos cambiar el mundo.

Y lo compartimos con otros muchos emprendedores sociales que nos acompañan desde casa, desde la mesa de al lado, desde nuestras familias, desde nuestros círculos de amistades, y porqué no decirlo, desde otros espacios opuestos y lejanos en tiempos, formas, etc. Todos ellos, absolutamente todos, nos mantienen firmes en nuestros ideales, en nuestros proyectos, en nuestras convicciones, y en nuestra firme idea de que otro mundo es posible.

Esos días no pude evitar no recordar con alegría aquella noche del mes de octubre del año 2006 en el Teatriz de Madrid en el que, junto a cuatro compañeros más, María Zapata nos hizo entrega del premio Ashoka al emprendedor social. Era la primera hornada de emprendedores sociales en España a la que afortunadamente se han ido sumando otras muchas más personas. Para Isabel, Jean Claude, Vicky, Antonio y para uno mismo todo era nuevo y desconocíamos el alcance de lo que muy pronto pudimos comprobar y compartir con otras muchas personas, con otros muchos emprendedores sociales. Ese día creo que los nervios se apoderaron de todos nosotros, teníamos enfrente de nosotros mucha gente expectante, y sobre todo, a mucha de nuestra gente. Gente con la que compartimos vidas, compartimos caminos, ilusiones, trabajo, proyectos, alegrías, tristezas, encuentros y también desencuentros. Todo ello hizo que aquella noche fuera una noche realmente intensa y especial.

Organismos nacionales e internacionales están de acuerdo en afirmar que los emprendimientos constituyen, en los tiempos que corren, fuente de empleo y desarrollo

Año tras año, y hoy ya somos 21 emprendedores sociales, la red Ashoka España van sumando más y más personas que, convencidos que el cambio social es posible, aportan un valor añadido a todas y cada una de las actuaciones que llevan a cabo desde sus proyectos, desde la constancia, la determinación y sabiendo y reconociendo que uno también se puede equivocar. Todos apostamos, sin duda alguna, por el emprendimiento social como vía de cohesión e innovación.

Organismos, tanto nacionales como internacionales, están de acuerdo en afirmar que los emprendimientos constituyen, en los tiempos que corren, fuente de empleo y desarrollo, así como vías imprescindibles para hacer frente a la crisis económica. Y, efectivamente, emprender nuevos e innovadores proyectos supone buscar alternativas reales que posibiliten reactivar una economía que actualmente está tan maltrecha.

Pero no olvidemos y menos aún confundamos. Si bien pudiera ser cierto que la actual situación de crisis económica por la que atraviesa nuestro país está posibilitando espacios y situaciones en las que se identifican y ponen de manifiesto carencias que han de ser reactivadas de cara a recuperar la senda del desarrollo económico. Y que la figura del emprendedor cobra una renovada importancia pasando incluso a ser eje fundamental de nuevas estrategias económicas que acometer para hacer frente a esta situación. Pero esta figura no es nueva ni mucho menos, y menos aún es el ‘mesías esperado’.

El trabajo del emprendedor social no se enfoca a la resolución de una crisis coyuntural, que debemos salvar para seguir haciendo lo mismo después, sino a producir cambios sociales que resuelvan la crisis estructural. Cuando un emprendedor social se enfrenta a un problema o necesidad, no trabaja sobre la superficie del mismo, no busca resolver las afecciones últimas del sistema, sino que profundiza en la problemática hasta llegar al origen, al corazón de la causa y es, sobre ésta, sobre la que vuelca su trabajo. Resolviendo la causa dejará de generarse el problema, y consecuentemente, se habrá producido el cambio social que siempre persigue el emprendedor social.

El trabajo del emprendedor social no se enfoca a la resolución de una crisis coyuntural, sino a producir cambios sociales que resuelvan la crisis estructural

Y llegados a este punto debemos analizar si estos valores, actitudes, aptitudes y habilidades que tan en boca de todos están actualmente, son fomentados desde los diversos organismos o estructuras que rigen nuestra actual sociedad y preguntarnos igualmente qué grado de responsabilidad debemos asumir como actores sociales que somos. ¿Por qué tan sólo un 2% de nuestros jóvenes decide emprender? Las respuestas, porque no hay una única, son variadas a la vez que numerosas.

Cabe por tanto hacer un ejercicio de reflexión por parte de todos nosotros y posibilitar y provocar un cambio radical que:

  • Fomente el espíritu emprendedor entre los jóvenes
  • Promueva y divulgue la figura del emprendedor en y a todos los niveles de la sociedad
  • Facilite la puesta en marcha de iniciativas emprendedoras
  • Impulse iniciativas que favorezcan el espíritu emprendedor
  • Posibilite alcanzar mejores niveles en materia de innovación

Y aunque me sigue costando escribir, en definitiva creo que estamos ante un momento de celebración, de compartir, pero más lo es de seguir construyendo y emprendiendo. Todos y cada uno de nosotros somos corresponsables de nuestro ayer, de nuestro hoy y de nuestro mañana.

NITTÚA
Núria González
Raúl Contreras

Fotografía (CC): Skoll World Forum


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Sobre el autor

1 comentario

  1. Víctor J. 11/07/2011 en 9:49

    Enhorabuena por el premio. Ojalá cada vez hayan más organizaciones como esta y más emprendedores sociales para conseguir un mundo más justo para los que menos tienen.
    Todo es cuestión de seguir sensibilizando a la opinión pública, pues a fin de cuentas, un mundo más equilibrado redundará en beneficio de toda la sociedad.

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