Jueves 08 de diciembre de 2016,
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Turistas por el mundo: Marrakech

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FOTORREPORTAJE / Es una de las ciudades más importantes de Marruecos y constituye un excelente punto de entrada al continente africano y a una cultura, costumbres y gastronomía ricas en contrastes

[span class=doc]Este artículo forma parte de una serie. Al final del mismo encontrarás los enlaces a las partes anteriores[/span]

A pocas horas en avión, se llega al Aeropuerto Marrakech Menara, situado relativamente cerca del centro de la ciudad.

Marrakech puede oler a especias, puede tener gusto de tajine o puede sonar a música tradicional y a rezos de las mezquitas

El Guéliz, o ciudad nueva, es la parte de más reciente construcción, básicamente con un fin residencial. No obstante, sin ninguna duda es la parte antigua amurallada donde reside el principal encanto de la ciudad: la Medina, un auténtico laberinto de calles estrechas, los zocos de alegres coloridos o las numerosas mezquitas.

Marrakech puede oler a especias, puede tener gusto de tajine o puede sonar a música tradicional y a rezos de las mezquitas.

Plaza Jemaa el Fna
Es considerado el centro neurálgico de la ciudad. No solo es lugar de paso, sino también donde se desarrolla la vida en Marrakech. Sorprende el contraste de la plaza durante el día y la noche.

De día la plaza está repleta de los encantadores de serpientes, cuidadores de monos, extractores de muelas, combinado con puestos de venta de zumos de naranja y mercancía tradicional. Con la caída del sol, la situación se transforma. Merece la pena no perderse la puesta de sol desde la misma Jemma el Fna, donde el azul del cielo deja paso a tonos acuarela que van del amarillo al naranja y rojos, dando un aspecto mágico al entorno. Finalmente, con la negra noche, se montan en las plaza un sin fin de tiendas restaurante donde por pocos dirhams se puede cenar.

Para estómagos menos valientes, existen numerosos restaurantes interesantes con impagables vistas a la plaza: el Argana, las terrazas de l’Alhambra o el Café de France.

Parada obligada merece también la mezquita Koutoubia, la más alta de la ciudad, y sus jardines. Más al sur se sitúan los palacios: el Palacio real, el palacio Bahía o palacio Dar Si Said.

La Medina

La Medina es el centro de la ciudad, formada por una red de callejuelas estrechas donde se encuentran las casas típicas con patio ajardinado o Riads

La Medina está formada por una red de callejuelas estrechas que no aparecen registradas en los mapas. Si el turista no quiere perderse es recomendable ir con un guía local. El barrio Mouassine es uno de sus más conocidos.

Destacan la casas típicas con patio ajardinado o Riads, muchas de ellas compradas por europeos y rehabilitadas como hoteles. Es sin duda una de las mejores opciones de alojamiento en la ciudad, aunque no es de las más económicas.

Zocos
Se sitúan por detrás de la plaza, siguiendo las calles Rue Semarine y Rue Mouassine. Los más interesantes son el souk Semarine, el souk Laghzel, el souk El Kebir, el souk El Attarin (tiendas de especias), el souk des Babouches (tiendas de babuchas), el souk Haddadin (herreros) y el souk des Teinturiers (de los tintes).

En las tiendas se puede comprar desde ropa, textiles, piel, lana, alfombras, cerámica, metalistería o turbantes hasta las típicas babuchas. En las tiendas de especias sus productos estrella son el aceite azahar (para el dolor de cabeza y el stress) y el aceite argana (adecuado para las manchas de la piel, las arrugas y las cicatrices).

Es recomendable en estas tiendas regatear. Es cuando se establece el diálogo entre comprador y vendedor hasta llegar a un entendimiento. Es muy habitual y no debemos evitarlo. Vayan por delante un par de recomendaciones: el precio inicial está bastante por encima del valor real del producto y el vendedor no bajará más el precio sin que le saque al menos algo de beneficio.

Qué hacer
El tráfico en Marrakech es bastante caótico. Una vuelta en taxi puede transformarse en toda una aventura. Otra opción más turística son los calèches o coches de caballos, muy abundantes cerca de la plaza Jemaa el Fna.

Hay diversos zocos dedicados a un sector de comercio donde aún es típica la tradición del regateo

Famosos son también los Hammams o baños públicos de la ciudad, con distintas puertas de entrada para cada sexo.

Para los amantes del cine, destacar que las primeras semanas de diciembre se celebra el festival internacional de cine de Marrakech, habiéndose cumplido este año su décima edición.

Merece la pena también probar la rica gastronomía del país: desde un té a la menta, al cous-cous o las tajines (estofado de carne, cordero o pollo, con verduras guisado con frecuencia con aceitunas, limón, almendras o ciruelas, cocido a fuego lento sobre un fuego de carbón).

Fotorreportaje: Ernest Xarles

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Sobre el autor

1 comentario

  1. Víctor J. 10/01/2011 en 18:41

    Te felicito Antoni, pues creo que tu artículo es una muy buena guía para todos aquellos que decidan visitar esta sugerente ciudad. Simmplemente, y si me lo permites, recomendaría a los futuros viajeros que dieran un paseo también por su impresionante palmeral.

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