Sábado 01 de octubre de 2016,
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Un estudio revela el impacto del acoso escolar en Bolivia

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La Asociación Voces Vitales da la voz de alerta sobre el acoso escolar que declaran haber sufrido 4 de cada 10 escolares

La asociación boliviana Voces Vitales, de manos de su Presidenta, la periodista Karenka Flores Palacios ha publicado en 2009 un libro titulado ‘Por el Derecho a Una vida Escolar sin Violencia’, un estudio que pretende mostrar la realidad que viven los jóvenes escolares en este país americano, un reflejo si cabe, de lo que viven otros jóvenes en otros países y culturas del mundo. Escribe la autora, de primera mano, sus experiencias en el colegio como alumna y desgraciadamente después sus experiencias como madre de una jóven acosada por sus compañeras de colegio por el simple hecho de sufrir epilepsia.

Cuenta Karenka que, en sus investigaciones accediendo a material en manos del Servicio Departamental de Educación de La Paz (SEDUCA), se encontró con sanciones ejemplificadoras, aquellas en las que, tras producirse una violación sexual por parte de un profesor hacia un alumno-a, a éste sólo se le sancionaba con el pago de cuatro mil bolivianos (394 euros), suma suficiente para que la familia cerrara el caso y esa

La autora del libro, además de las aportar las cifras de la investigación, narra su propia experiencia como alunma y como madre de una joven acosada

violación pasase al olvido dejando impune al agresor.

Otro de los casos que llamaron la atención a Karenka, según relata, fue el caso de un joven que fue acosado desde la edad de diez años, sus demás compañeros llamándole “maricón y mujercita. Le orinaban en su bulto, le golpeaban en la cabeza y sobre todo en el estómago hasta hacerle vomitar. Su madre ha sentado una denuncia al SEDUCA y ha pedido que los profesores hagan algo con este caso porque incluso, a veces, el Regente (adulto con cargo responsable en los colegios en Bolivia) participa de las palizas que le propinan al menor” (extracto de la obra, pág 32). Investigando qué sucedió con este caso, Flores Palacios no encontró más que documentos e informes que mostraban la protesta de la madre ante los hechos, pero no halló ninguna recomendación, conclusión o documento del SEDUCA que mostrara cómo finalizó este caso y lo que se hizo por resolverlo. “Ah, este caso terminó con el suicidio del chico, no se pudo hacer nada, ¿qué podia hacer el colegio?, su madre se perdió y no vino más… apareció a medidados del año pasado o del 2005, no recuerdo, pero ella estaba completamente de negro, nos dijo que su hijo se había suicidado en el faro Murillo. De estos casos hay varios, si revisa, los va a encontrar“, indicó una funcionara de este organismo a la autora.

La autora también hace mención a su investigación ante las Fuerzas Especiales de Lucha Contra el Crimen (FELCC), intentando obtener resultados sobre el número de suicidios de jóvenes anualmente en Bolivia. La información fue muy escueta, indicándole que al año, se suicidaban entre ocho y doce jovenes, si bien las causas eran varias y no exclusivamente debidas al acoso escolar. Karen tuvo la oportunidad de leer una nota de suicidio dejada por una joven en la que pedía perdón por la decisión que tomaba, calificándose a si misma de ‘cobarde’ y asumía su incapacidad de estudiar, incapacidad de ser buena hija y estudiante. Se despidió en la carta de sus padres, hermanos y compañeros de clase lamentando no haber podido formar parte de un grupo, haberse sentido siempre rechazada y odiada. Cuando Karenka preguntó si ante una

Pequeñas indemnizaciones para castigar la violación de una alumna por su profesor y suicios sin investigar son algunos de los casos que se nos presentan en el libro

carta así y una posible causa de reclusión social, la policía realizaba alguna investigación para comprobarlo, la respuesta del oficial fue una negativa, ya que, por lo general -escribe Karenka-, estos casos se cierran de manera muy rápida, porque la familia de la persona que se ha suicidado no contrata abogados para abrir un caso. “Nadie tiene la culpa de esto, además cuando entierran al chico o chica, también entierran el caso“, dijo muy convencido (el oficial ) (extrácto de la obra pág.35).

BOLIVIA: El acoso escolar en cifras

El estudio estadístico realizado por Voces Vitales sobre la incidencia del acoso escolar en Bolivia se realizó sobre una muestra de 6700 casos a nivel nacional un 45% de la muestra constituida por estudiantes del área rural y un 55% del área urbana; un 60% de unidades educativas públicas y un 40% privadas; a nivel urbano, la muestra se realizó entre un 51% de varones y un 49% de mujeres, mientras que en el área rural la muestra fue constituida por un 53% de varones y un 47% de mujeres. A nivel nacional se entrevistó a 300 padres y madres de familia y se trabajó con 140 docentes.

Resumimos aquí algunos resultados de este estudio que puede leerse con mayor precisión en la mencionada obra.

  • Un 59% de los estudiantes encuestados es insultado frecuentemente: entre 5 y 10 veces al mes. 6 de cada 10 participantes en el estudio, es víctima de violencia verbal.
  • La edad más vulnerable para sufrir violencia verbal está entre los 12 y 14 años de edad.
  • Uno de cada diez estudiantes señala ser víctima de amenazas y coacciones por lo menos dos veces a la semana, tanto en el área urbana como rural, entre hombres y mujeres, colegios públicos y privados. Este tipo de acoso es más intenso entre los 8 y los diez años de edad.
  • El 55% de los estudiantes es insultado frecuentemente, 4 de cada 10 sufren violencia física y 3 de cada 10 afirma acosar a sus compañeros

    Cuatro de cada diez estudiantes firma ser victima de acoso social, exclusión, marginación o actitudes de ‘ninguneo’ o indiferencia. (Entre ellos, 5 de cada 10 se dan en el área urbana y 4 de 10 en el área rural. 4 de 10 varones se sienten marginados socialmente y 6 de 10 mujeres se sienten víctimas de esta forma de acoso escolar. 4 de cada 10 estudiantes que se sienten marginados estudian en un colegio público y 6 de cada 10 estudian en una escuela privada).

  • 4 de cada 10 estudiantes señalan ser víctimas de violencia física, de recibir golpes por lo menos dos veces a la semana, tanto en el área urbana como rural, en hombres y mujeres, en colegios privados y públicos.
  • A nivel nacional (Bolivia) el estudio afirma que 5 de cada 10 estudiantes es víctima de acoso escolar siendo los cursos de octavo de primaria y primero de secundaria los que mayor intensidad de casos de acoso registran en todo el país.
  • 3 de cada 10 estudiantes a nivel nacional afirman acosar a sus compañeros más de diez veces al año casi a diario (hay un matiz explicando la amplitud de este dato, que por motivos de espacio no podemos mencionar, Pág. 150 del estudio).
  • 4 de cada 10 estudiantes que señalan ser víctimas de acoso afirman que entre los motivos por los cuáles son agredidos están el hecho de ser diferentes, ser más débiles o porque se lo merecen.
  • 2 de cada 10 estudiantes que se señalan como víctimas de acoso, indican que estas situaciones son solamente bromas.
  • 5 de cada 10 estudiantes señalan que presencian situaciones de acoso más de veinte veces y casi todos los días del año.
  • 9 de cada 10 situaciones de acoso se presentan en el colegio, dentro de los muros de los establecimientos educativos.
  • 3 de cada 10 estudiantes confían en algún familiar y les cuentan que están siendo acosados.
  • 6 de cada 10 estudiantes del país perciben que sus docentes no se interesan por sus problemas
    Seis de cada diez menores es golpeado en su casa y 4 de cada 10 aseguran que sus docentes no se preocupan

    personales, por sus sentimientos o por sus emociones.

  • 4 de cada 10 estudiantes consideran que sus centros docentes tienen muchas normas y reglas que son estrictas.
  • 7 de cada 10 estudiantes aseguran que los docentes no favorecen el desarrollo de su creatividad e imaginación.
  • 7 de cada 10 estudiantes a nivel nacional consideran que sus docentes no preparan sus clases, más bien hacen de sus clases momentos aburridos con métodos poco interesantes y atractivos.
  • 6 de cada 10 estudiantes de todas las categorías analizadas afirma que ‘alguna vez’ sus docentes les gritan o les dan un golpe.

Violencia en el hogar boliviano: las cifras

  • 5 de cada 10 encuestados se siente muy bien en su casa, 4 de cada 10 no se siente ni bien ni mal, y 1 de cada 10 se siente mal en su casa.
  • 4 de cada 10 estudiantes no es golpeado en su casa. 3 de cada 10 estudiantes es golpeado por su padre, su madre o los dos y 1 de cada 10 es golpeado por su hermano. 2 de cada 10 es golpeado por otras personas.
  • 2 de cada 10 estudianes es golpeado por su padre.
  • 4 de cada 10 estudiantes aseguran que sus docentes no hacen nada por ellos/as, al verles llegar a la escuela lastimados, golpeados o llorando.

Los educadores, en cifras

5 de cada 10 docentes reconocen que hay muchos problemas de maltrato entre estudiantes y que, cuando es necesario, utilizan la violencia para corregir la indisciplina

Una muestra de 140 docentes.

  • 5 de cada 10 docentes reconocen que hay muchos problemas de maltrato entre estudiantes, pero que no están autorizados a intervenir, no saben cómo hacerlo y, finalmente, no tienen interés en inmiscuirse en estos problemas porque “son asuntos de ellos”, “cosas del crecimiento”, “siempre han existido”.
  • 5 de cada 10 docentes reconocen que los problemas de acoso escolar dentro del establecimiento educativo en el que trabajan son un problema. En los colegios privados 5 de cada 10 docentes señala que el problema es ‘preocupante’, mientras que en los públicos 3 de cada 10 lo consideran así.
  • 6 de cada 10 docentes afirman no tener tiempo para atender los problemas personales de los estudiantes.
  • 5 de cada 10 docentes señalan que cuando es necesario, se deben corregir algunas faltas de indisciplina utilizando la violencia física.
  • 5 de cada 10 docentes a nivel nacional afirman que alguna vez han tenido que golpear a los estudiantes. Este caso se da más entre docentes varones que entre mujeres.
  • 5 de cada 10 docentes a nivel nacional afirman que alguna vez han tenido que insultar a sus estudiantes.
  • 7 de cada 10 docentes afirman que son los padres quienes autorizan a utilizar el castigo para corregir a sus hijos.

Los padres, en cifras

3 de cada 10 progenitores afirman que sus hijos podrían ser acosadores y 5 de cada 10 creen que los docentes maltratan a los alumnos

Muestreo entre 156 padres (52%) y 144 (48%) madres, 114 del área urbana (38%) y 186 del área rural (62%).

  • 5 de cada 10 padres y madres de familia afirman que en el colegio donde estudian sus hijos hay problemas de acoso escolar, se golpean, se insultan, se maltratan.
  • 3 de cada 10 padres confían en la escuela y en los docentes a nivel nacional.
  • 3 de cada 10 padres/madres a nivel nacional afirman que sus hijos podrían ser acosadores.
  • 7 de cada 10 padres/madres afirman que sus hijos no confiarían en ellos si tuvieran un problema en el colegio.
  • 5 de cada 10 padres/madres a nivel nacional creen que los docentes maltratan a los estudiantes en las escuelas.
  • 7 de cada 10 padres/madres a nivel nacional indican que como ellos no tienen tiempo de educar a sus hijos, les piden a los docentes que sean ellos quienes les eduquen, aunque tengan que utilizar los castigos para que aprendan a obedecer.

A la luz de estos resultados, la organización Voces Vitales plantea la necesidad urgente de diseñar estrategias que prevengan y afronten la problemática del acoso escolar en Bolivia, estableciendo como principio básico, el “derecho de los jóvenes a una vida escolar sin violencia”.


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