Viernes 09 de diciembre de 2016,
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Un nuevo sueño de amor

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Un nuevo sueño de amor ha comenzado entre Penélope y Javier, famosos del Séptimo Arte. Que sea para bien y… ¡qué dure muchos años!

Hace unos días contrajeron matrimonio la famosa pareja formada por Penélope Cruz y Javier Bardem en las islas Bahamas. Todos deseamos felicidad duradera para este nuevo matrimonio entre actores que ha despuntado en la meca del cine, Hollywood, situado en Los Ángeles, California, EE UU. Ahora, sin duda, los rumores sobre la pareja se han convertido en hechos. Ambos -Pe y Bardem- fueron ganadores de premios Oscar: Pe con ‘Vicky Cristina Barcelona’ (2008) y Bardem con ‘No es país para viejos’ (2007).

“Este invierno estoy trabajando duro. Tantas y tantas horas pasadas sobre la mesa de mi despacho y todo para poseer gran cantidad de dinero –bienes perecederos, al fin y al cabo– que nunca jamás podré gastar. Estoy olvidando a las personas: sus (…)”.

Ésta sea, quizá, una de las muchas conversaciones que uno escucha a nuestros semejantes, tomando un café en cualquier cafetería de turno… Triste es recordar y da pena reconocer lo que un genio del siglo XX, Walter Benjamín (1829-1940), ensayista y crítico alemán, dejó escrito: “Versalles no es lo bastante grande, y la eternidad no dura demasiado”.

Y es que, en principio, se creyó que el incentivo del dinero era el mejor premio que se podía ofrecer a una persona, trabajando a poder ser las veinticuatro horas del día y viajar a ninguna parte, sin relacionarse con nuestros semejantes; posteriormente se vino en conocimiento que otras motivaciones –al margen de las meramente económicas– habían de estimular en igual o mayor fuerza al ser humano.

Pienso que es provechoso reírse de uno mismo e, incluso, de nuestra propia sombra: de esta manera descubrimos lo poco que sabemos, y lo mucho que nos queda por aprender

Así, sin duda, muchos de nosotros vivimos agobiados –equivocados, diría yo– en nuestros trabajos y obligaciones de todos los días, acumulando (por cosechando) –día a día, minuto a minuto, segundo a segundo– temor, cansancio, apatía, desilusiones, frustraciones… que merman, en gran manera, nuestra vida afectiva y sensorial. No es extraño que, de esta forma por la que estamos procediendo, inexorablemente caigamos en un pozo negro de difícil salida: la depresión. Y como locos, con obligación, buscamos un premio que nos haga conllevar y soportar el esfuerzo que realizamos, y que, al final, resulta estresante y sobrecargado, y que nos conduce al frenesí (¡Poderoso caballero es don dinero!).

Y pensando y más pensando llegamos –todos satisfechos– a una simple y cotidiana solución: “Después de que pase este tedioso y largo invierno nos iremos todos de vacaciones”, concluimos diciendo. Muchas veces buscando… yo no sé qué.

Nos imponemos muchas y pesadas obligaciones en nuestra vida diaria: he de prosperar en mi trabajo, he de ser el mejor, he de ser el primero en ahorrar más dinero, he de ir a la piscina para no engordar –y bajar mi enorme barrigón–, he de ir a… Son muchos ‘he de’. Así entendemos que descargamos toda la carga eléctrica que soportan nuestras espaldas. ¡Ambicioso plan pero nefasto para nuestra salud física y mental!

Sin embargo, nuestro pequeño-gran periplo de invierno se continúa durante las vacaciones estivales. En principio acuñamos un pensamiento único: cómo descansar durante el veraneo. Pero lo paradójico, sin lugar a dudas, lo constituye el hecho de que, cuando empiece mis vacaciones, continuaré con mi vida programada y dirigida al ‘he de’ tedioso y aburrido. Y concluyo: “he de levantarme temprano –a las 6.00 horas–, y coger un avión que me lleve desde la isla de Tenerife a la de Lanzarote; he de vestirme de etiqueta para acudir a la puesta de la largo de la hija del naviero señor Roque; he de acudir a dicha fiesta –a partir de la 01.00 horas – a bordo del yate ‘Perdición’. Allí habrá de todo: güisqui, ginebra, puros habanos, mujeres casadas y solteras –que suelen ir solas a esta clase de diversiones, y con el permiso de sus maridos, quienes también hacen lo propio–, ambos liberadas y liberados y dispuestos a participar en orgías sexuales con camas redondas; habrá también droga: esnifaremos cocaína para volar hasta el punto más alto del cielo; quizá veré peces de colores mil bailando a mi alrededor. Después dormiré, dormiré miles de años… Tantos… que, al despertar, el olvido de lo pasado será mi memoria presente, y mi corazón habrá sufrido temblores y espasmos, como ya me ha pasado en otras ocasiones”, terminó contándome Rubén, mi contertulio de turno. El bueno de Rubén ahora pertenecía a la alta jet, vivía en una lujosa mansión ubicada en el campo…

Triste es recordar y da pena reconocer lo que un genio del siglo XX, Walter Benjamín (1829-1940), ensayista y crítico alemán, dejó escrito: “Versalles no es lo bastante grande, y la eternidad no dura demasiado…”, cuando presuntamente consumía ‘Hachis’ a solas en un cuarto de París. Estoy firmemente convencido que los toxicómanos son enfermos, diezmados en su voluntad, y como tales deben ser tratados para que, bajo el signo de las drogas, no encuentren la muerte pronta o el sida: ambas pululan a la vuelta de cualquier esquina.

Pienso que es provechoso reírse de uno mismo e, incluso, de nuestra propia sombra: de esta manera descubrimos lo poco que sabemos, y lo mucho que nos queda por aprender.

El paparazzi de turno, reportero gráfico, hará su agosto –y bien digo ‘agosto’, porque este mes siempre ha sido un buen mes de verano–, siguiendo su trabajo con su método: consistente en captar fotografías sin que los sujetos –en nuestro caso los famosos– se den cuenta. Sus fotografías son consideradas como ‘miradas ocultas’. Penélope Cruz, en topless, junto a su ex pareja, Thomas Obermaier, demuestra hasta qué punto el verano –cualquier verano–, es propio para obtener ‘desnudos robados y famosos in fraganti’, ocurrido en el mes de agosto de 2007.

Esta imagen ya es historia pasada…, y “famosos cogidos ‘infragante’…” ya duerme en el baúl de los olvidos. El amor renace todos los días en el alma de los seres humanos, y entiendo perfectamente que vivir quiere decir soñar. Un nuevo sueño de amor ha comenzado entre Penélope y Javier, famosos del Septimo Arte. Que sea para bien y… ¡qué dure muchos años!

La Coruña, 6 de septiembre de 2010
Mariano Cabrero Bárcena es escritor


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Sobre el autor

(...)He nacido en Madrid, 8 de Noviembre de 1938. Estoy casado y con dos hijos. Soy esscritor, poeta y ensayista. Funcionario de La Administración del Estado(escala Ejecutiva), jubilado, pero con unas ansias enormes de seguir escribiendo para aprender de los demás. Informar, tratar de ilustrar y entretener forman parte de mi bagaje cultural, que renuevo a diario. Y en todo momento trato de transmitir tranquilidad y esperanza a la sociedad actual: todo dentro de una ética periodística adecuada a cada momento. Busco como articulista el informar cuanto antes lo que acontece a mi alrededor. Lo demuestro con mis humildes obras( hijos propios salidos de mis sueños): "Periodismo: ¡Difícil profesión!" (1995) y "Mi compromiso con el periodismo" (1998). Intento penetrar en el difícil mundo de la poesía, y lo lleva a cabo con silencios, diálogos con muertos y con la exaltación del amor a la mujer: el ser más maravilloso sobre la tierra. Trato de demostralo con mis libros de poemas : “Reminiscencias de mi juventud, Poemas" (1994), "Miscelánea de muertes, sueñosy recuerdos, poemas" (1995), "La realidad de mis silencios, poemas" (1997) y "La travesía de la vida, poemas" (2001).Siempre escribo para aprender de los demás, de sus críticas, de sus consejos...He tratado de no mentir, más uno lo haría en dos casos muy concretos: a) para salvar la vida de un ser humano, y b) para elogiar la belleza de una mujer –parto de la base de que para uno existen tan sólo mujeres menos guapas, pues toda mujer tiene su encanto...-.

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