Lunes 05 de diciembre de 2016,
Bottup.com

“Una acción vale más que mil palabras”

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ENTREVISTA
MERCÈ LLORENS,
actriz:

“Cada vez que actúo, una parte de mí se siente observada y la otra analizada”

Sus rostros protagonistas en 700 eurosu ‘Hospital Central‘ la han acercado al gran público, pero ya antes había firmado un papel distinguido para nuestra historia más reciente del cine español en ‘La puta y la ballena’ junto a Leonardo Sbaraglia y Aitana Sánchez-Gijón. La Ciudad de la Luz de Alicante acoge su nuevo rodaje, ‘El gran Vázquez’, película protagonizada por Santiago Segura. Sólo uno de los varios proyectos que ha abarcado en el último año esta persistente actriz. Auténtica y de sonrisa translucida, Mercé sólo piensa en continuar trabajando. Ése es su éxito.

 

Se podría decir que es una actriz de silencios y grandes alegrías. Entre sus papeles con más alcance en el público siempre ha habido un tiempo de “presencia ausente”. ¿Medita pausadamente sus pasos?

 

“Me quedo con el fotograma que está por venir”

Dentro de lo posible intento elegir, aunque a veces no hay posibilidad y uno tiene que trabajar. Pero siempre busco aprender, crecer como actriz, que el trabajo me suponga un reto. Creo que por mucho que medite hacia que dirección quiero ir, la vida siempre trae sorpresas y mi rumbo cambia.

 


Ha vuelto a sus raíces, a asentarse en Barcelona y se ha centrado en trabajar en Cataluña. ¿A qué se ha debido su decisión?

 

He estado más de dos años en Madrid y un año y medio en París, necesitaba volver a algún lugar, construir.

 


Rodó hace unos meses una TV movie para TV3, Wendy Placa 20957, a la que continuó ‘El edén’. ¿Perdió fuelle con el tiempo respecto al catalán?

 

Es verdad que estoy más acostumbrada a trabajar en castellano, pero es imposible olvidar tu lengua materna. Me encanta trabajar en varios idiomas, hay algo que cambia en la interpretación.

 


Tiene tres películas en fase de estreno: ‘Do outro lado do mundo’, ‘A un metro de ti’ y ‘Hasta mañana’. ¿Qué tal ha sido la experiencia?

 

‘Do Outro lado do Mundo”‘  y  ‘A un metro de ti’ las hice hace ya un tiempo, una es una coproducción con Portugal y la otra con Chile y demuestran lo difícil que es terminar un proyecto y tener distribuidora. ‘Hasta mañana’, dirigido por Xavi Berraondo, es el último largometraje que he hecho con producción catalana y se estrenará pronto. Es una película preciosa, una historia dura llena de poesía. La hice con mucho amor.

 

“En el guión está el personaje y tú debes encontrarlo. Has de escucharlo, ver cómo respira, cómo anda, cómo siente, cómo habla… y sin querer, en el proceso de descubrimiento, también lo estás creando”

Preside con honores la Semana de Cine Español del cine-club ‘Segundo de Chomón’, Festival de Cortometraje de Mula (Murcia). ¿Cómo experimenta dejar a un lado su faceta interpretativa para observar como espectadora curtida el trabajo ajeno?

 

Hace cinco años que soy  presidenta del jurado del Festival de Mula y espero que así siga,  ya que disfruto mucho cada año que voy. A veces me pregunto quién soy yo para valorar el trabajo de mis compañeros, pero si yo no lo hago lo hará otro persona, ¿no? y aseguro que lo hago con mucho cariño, miro cada cortometraje mínimo tres veces. También he participado en otros jurados. En julio estuve en el Festival de cine Europeo de Bruselas y fue realmente muy interesante, aprendes mucho de lo que ves.

 

Cuando recibe un papel, ¿lo hace suyo o él la transforma?

 

Las dos cosas. En el guión está el personaje y tú debes encontrarlo. Has de escucharlo, ver cómo respira, cómo anda, cómo siente, cómo habla… y sin querer, en el proceso de descubrimiento, también lo estás creando. Es una de las partes que más me gusta de mi trabajo.

 

 

Durante la construcción y empleo del personaje, ¿resulta complicado dejarse la piel de la historia que está construyendo y volver a la vida propia?


Cuando trabajas convives con tu realidad. Es difícil perderla de vista por completo, pero, aunque te ausentes por unos instantes, siempre terminas volviendo a ella. Por eso es tan importante construir una realidad que te guste.

 


Su infancia estuvo unida al mundo artístico, nómada y palpitante. ¿La recuerda como una fantasía que punteó el fondo de su personalidad?

 

Recuerdo mi infancia como un pasado que me ha marcado como marca la infancia a cualquier adulto. Y con el tiempo y la experiencia intento convertir lo que viví en un aprendizaje.

 

“En esta sociedad, ser madre requiere una infraestructura, aparte de un gran deseo y buenos valores”

Hablamos de la Fura dels Baus y Els Comediants. ¿Fueron mejor que una academia de interpretación?

 

En ese momento no tenía ni idea de que sería actriz, así que me limité a corretear entre sus escenarios y sus casas. Conocí otro lado de esta profesión, entre “bambalinas”. Pero unas bambalinas que hoy en día son difíciles de encontrar. El mundo del teatro ha cambiado mucho.

 


Ahora que observa de lejos a Lola (La Puta y La Ballena), ¿cómo piensa que trascendió en su vida profesional?

 

Me cambió absolutamente. Me marcó como actriz y como persona. Puedo ver un antes y un después. Aún, hoy en día siento ese personaje cerca.

 


En el reportaje que protagonizó en El Mundo junto a Valérie Tasso en la recta final de la serie ‘700 euros’ resaltó la carencia de educación sexual en nuestra sociedad. Se encuentra en vías de aprobación la nueva Ley del Aborto y está creando mucho debate e inevitablemente polémica. ¿Considera esta ley como una gran apuesta para la mujer o piensa que sería más efectivo prevenir el “antes” con otras propuestas?


Sigo pensando que falta educación sexual. Por suerte cada vez hay más información y es más accesible, aunque aún falta un largo camino. Pero lo que de verdad creo que hace falta es concienciación. En esta sociedad, ser madre requiere una infraestructura, aparte de un gran deseo y buenos valores. Puede que me dé miedo que esta ley empuje a ser más descuidados, pero me da más miedo que mujeres que no quieren, que no están preparadas o que no pueden hacerse cargo, tengan un hijo. La ley contempla que no se puede abortar tras 24 semanas y tienen que pasar un mínimo de 3 días desde que piden el aborto. Por lo tanto, se incita a la reflexión.

 


Ha trabajado con Silvia Munt, una de las grandes directoras de nuestro país. ¿Todavía tienen trabas las mujeres para encontrar el reconocimiento tras la cámara?

 

La mujer sigue estando menos valorada en algunos ámbitos, pero quiero pensar que en esta profesión tienen su lugar sin que influya el color de su ropa interior. Muchas de ellas -con razón- se quejan de

que no es así.

 

“Quiero pensar que en esta profesión [las mujeres] tienen su lugar sin que influya el color de su ropa interior”

Ha vivido en Madrid y en la Ciudad de las Luces, París. ¿Qué le regaló su año y medio en Francia?

 

Muchas cosas. A veces tengo la sensación de ser una maleta e ir guardando dentro un cúmulo de experiencias. París está allí. Creo que es muy sano meterse dentro de otra cultura, otro lugar. Aparte me ha regalado un idioma, encantadores “souvenirs” y muy buenos amigos.

 


Si su vida se dividiera en pequeños fotogramas, ¿con cuál se quedaría?

 

No puedo fragmentar mi vida, es una continuidad discontinua. Me quedo con el siguiente fotograma, el que está por venir.

 


Cuando interpreta dice “desnudarse”. ¿Le pesa más tarde su timidez?

 

No sé si hay una gran diferencia entre timidez y vergüenza, pero yo me considero descarada y vergonzosa. Cada vez que actúo, una parte de mí se siente observada y la otra analizada. Sobre todo estoy abierta y receptiva, por lo tanto vulnerable, desnuda.

 


“Todo lo que no se dice, se borra” sentenciaba el personaje de Luis Tosar en La voz Dormida. ¿Se arrepiente de haber callado alguna vez y por tanto, de haber destinado a la “inexistencia” lo que pudo ser después?

 

Sinceramente, si me tuviera que arrepentir de algo sería más bien de decir demasiado. Prefiero pecar de más que de menos. A veces las palabras se las lleva el viento, y otras veces se quedan impregnadas en el lugar donde las dijimos, pero son palabras. En cambio la acción tiene una repercusión,  una consecuencia. Yo opto por la acción. Una acción vale más que mil palabras.

 

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