Domingo 25 de septiembre de 2016,
Bottup.com

Una oportunidad para los derechos humanos

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)
Image
Grupo de inmigrantes de Bangladesh

El Centro Social Fe de Lavapiés acoge este sábado un acto de bienvenida de los 38 inmigrantes de Bangladesh que
lograban un permiso de residencia tras rebelarse en Ceuta en 2007

Los cineastas Agatha Maciaszek y Alberto García Ortiz están
grabando un documental sobre la historia de estos expatriados que tomaron
conciencia colectiva de sus derechos

Image
Un inmigrante señala la dirección del CETI
Image
Grupo de inmigrantes de Bangladesh
Image
Dramatización del viaje hasta Ceuta
Image
Inmigrante de Bangladesh
Image
Inmigrantes en Ceuta

“Dennos una oportunidad y demostraremos que somos útiles para la sociedad española y europea como cualquier otro ser humano”. Era la principal reclamación planteada por un grupo de 38 inmigrantes procedentes de Bangladesh para evitar la expulsión a su país de origen y solicitar su entrada en la Península Ibérica, tras permanecer dos años en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta. La historia de este grupo de personas es el principal argumento del próximo documental de los cineastas Agatha Maciaszek y Alberto García Ortiz, tras su primer audiovisual, ‘A ras de suelo‘, en el que retrataron la vida de los vecinos del barrio madrileño de Lavapiés ante el proceso de transformación de sus espacios comunes.

El segundo documental, que se encuentra en proceso de producción y grabación, trata de mostrar la realidad global de la inmigración a través de un caso particular. El primer material de este trabajo se va a proyectar en el acto de bienvenida a los 38 bangladeshies que va a tener lugar en el Centro Social Fe de Lavapiés este sábado, 31 de mayo, a partir de las 21:00 horas.

Agatha Maciaszek explica que “decidimos emprender este proyecto porque nos llamó la atención el hecho de que fueron los propios inmigrantes los que tomaron conciencia colectiva de su situación y de la necesidad que tenían de luchar por sus derechos, sin tener el menor asesoramiento por parte de las organizaciones sociales”. La idea de grabar el documental surgió a raíz de la implicación de los cineastas en las protestas organizadas en Madrid para apoyar la rebelión de los inmigrantes y reclamar al gobierno su traslado a la Península. “Fue a través de la Red de Apoyo Ferrocarril Clandestino y de la participación en el encierro organizado el 27 de noviembre de 2007 en la oficina de extranjeros del Ministerio del Interior y Asuntos Sociales. Nos llevamos la cámara y comenzamos a grabar”, recuerda Maciaszek.

Una historia dramatizada por los propios inmigrantes

A continuación viajaron en tres ocasiones hasta Ceuta, donde filmaron a los protagonistas de la historia. Según cuenta Alberto García Ortiz, “en la primera entrevista que mantuvimos con ellos les propusimos que dramatizaran su odisea hasta llegar a Ceuta y al día siguiente nos entregaron un primer guión en el que exponían las causas que les llevaron a emigrar, cómo se lo comunican a sus familias y reúnen el dinero para pagar a las mafias el coste del viaje. También reflejaban la dureza de la travesía por el desierto de Argelia, por ejemplo, o los engaños que sufren al llegar a su destino y comprobar que aún no están en la Península, de la que les separa el Estrecho de Gibraltar”.

“Desde el principio descartamos ceñirnos al discurso narrativo tradicional del documental basado en entrevistas”, explica Alberto. “Grabamos las dramatizaciones con los propios inmigrantes, algo que les sirvió de terapia de grupo. Contaron su historia en primera persona. Incluso ellos mismos interpretaron a los distintos actores que intervienen en los procesos migratorios, desde los angustiados familiares que esperan noticias hasta los inhumanos mafiosos que los engañan y les reclaman cada vez más dinero conforme se acercan al final del trayecto”. Esta parte del documental es la que se va a proyectar en el acto de bienvenida este sábado en Lavapiés.

Búsqueda de financiación

Los autores están buscando también la financiación necesaria para seguir adelante con el proyecto. Su primer documental, ‘A ras de suelo’, se distribuye en Internet con licencia ‘Creative Comons’. El 10 de mayo organizaron un concierto de apoyo en Villalba con los grupos ‘Desechos’ (Madrid) y ‘El Doghouse’ (Granada). Ahora esperan lograr la colaboración de una productora que decida implicarse en la iniciativa.

A pesar de la falta de apoyo económico, el documental sigue adelante. “Ahora estamos traduciendo todo el material que tenemos para lo que hemos tenido que contratar a una traductora en Nueva Dheli”, explica Agatha Maciaszek. La intención es incluso viajar a Bangladesh para conocer el origen de la historia. Inicialmente el grupo de inmigrantes estaba formado por unas 70 personas, ya que la mitad sí fue deportada a su país de origen. Fue esto lo que motivó la huida del CETI de Ceuta del resto de compañeros, en agosto de 2007. Tras cuatro meses de rebelión en el monte, los inmigrantes lograron el compromiso de las autoridades españolas de permitir su traslado a la Península siempre y cuando lograran un contrato de trabajo.

En la actualidad, el desafío que tienen los inmigrantes es encontrar un trabajo estable que les permita renovar el permiso de residencia de un año del que disponen. “Ahora queremos rodar la integración de los bangladeshíes en España”, según indica Agatha Maciaszek, quien reconoce que se trata de “una victoria amarga”. Tras el caso de los 37 bangladeshíes un grupo de inmigrantes indios ha tratado de emular su ejemplo huyendo al monte. No han recibido una respuesta de las autoridades.

¿Te gustó este artículo? Compártelo

5 Comentarios

  1. Anónimo 04/06/2008 en 20:23

    Albertet y Agatha, sois geniales. Gracias por hacer documentales.

  2. Anónimo 02/06/2008 en 15:22

    La gratitud de los 37 bangladesis, cuya historia Ágatha y Alberto narran en su documental, es tan impresionante! Todos los que habéis participado en esta batalla (ganada hoy) teneis un sitio en sus vidas: les habéis dado un futuro. La lucha por la esperanza llevada a cabo por la Red de Apoyo de El Ferrocarril en unión con las Asociaciones Cristinas de Ceuta, Lavapiés y Vallecas y la historia de estas personas, no debe quedar en el olvido. Gracias a todos!

  3. Anónimo 31/05/2008 en 11:23

    Para aquéllos que vivimos en primera persona todo el proceso que Ágatha y Alberto se han animado a narrar, ha significado una pequeña victoria contra un régimen de fronteras que deniega día a día la posibilidad de la vida a millones de personas. Por eso, creemos que el trabajo que van a realizar los compas es fundamental…pues cosas así abren un pequeño sendero a la esperanza, por lo que no deberían caer en el olvido. Muchas gracias a los dos!

  4. indy 31/05/2008 en 0:12

    Europa, se enfrenta a un doble reto humano. La realidad actual de muchos países provoca estas migraciones masivas. Un realidad a la que no somos ajenos, no solo porque la presencia de los inmigrantes nos involucra, sino porque además, somos “culpables” en gran parte de la situación de estos países de los que nos beneficiamos. Nos beneficiamos de su mano de obra barata gracias a las vulneraciones a las que son sometidos los trabajadores/esclavos. Nos beneficiamos de la riqueza de sus tierras. Nos beneficiamos de su agricultura, ganadería,… Y así, mantener nuestro elitista nivel de vida.

    El doble reto, debe ser por un lado el acogimiento de los que llegan o han llegado ya. Y por otro la creación de recursos en los países de origen. La frase de “demostraremos que somos útiles para la sociedad”. Ha de servir, no solo para la sociedad española o europea, también para la sociedad de sus países de origen. Son útiles como seres humanos íntegros.

  5. Anónimo 30/05/2008 en 15:06

    creo k se les debe dar una oportunidad a esas personas, en particular yo fui una de ellas, soy dominicana y estuve en el ceti de ceuta y fuy enviada a mi pais, y tengo un impedimento de entrada . si ellos se cienten con la capacidad de demostrarse a ellos mismos y a la sociedad europea k son utiles, entonces por k negarles esa oportunidad k piden

Participa con tu comentario