Sábado 03 de diciembre de 2016,
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Una revolución con minúsculas

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Dicen que pasamos de una dictadura a una democracia por medio de una ‘Transición’

Opinión

Bueno,
para empezar, es mentira que pasáramos nosotros. Gente nacida alrededor
de los años 50 -o antes- estaba decidiendo que lo que hacía falta era
una apariencia de democracia, así que nada mejor (para 1978) que una Constitución.
Treinta años después, ¿qué les parece vivir en esta oligarquía? ¿Les parece bien y quieren que siga como hasta ahora?

Escribiré, como siempre, en mi habitual tono jocoso-festivo, para que no se note la diferencia de ‘contenido’ en este mensaje. Voy a empezar por deciros que estoy leyendo mucha historia, últimamente.

Respecto a ella voy por 1789, una fecha sin importancia que todo el mundo ha olvidado ya -o recuerda tan nostálgicamente que no sirve para nada-.

Los antecedentes los podemos buscar en el viejo mundo: Alemania es un estado federal, Francia es una República
Hubo una Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América,
que hace doscientos años podrían haberse convertido en los Estados
Confederados de América
La Constitución no era ningún avance, pero ha durado y sigue
durando, y nadie parece dispuesto a modificarla porque los que tienen
el poder no lo quieren soltar así como así

La gente (cuatro quintas partes de la gente) estaba pagando por trabajar (qué raro, ¿no? eso no me suena de nada…), y no precisamente en un despacho, sino más bien arando la tierra, cosechándola, ordeñando vacas o tejiendo manualmente. Quiere decirse que de los 20 millones de franceses de entonces, 16 millones eran esclavos del trabajo, mientras que los dueños de las tierras no hacían más que pegarle palos al agua, y a veces ni eso. La religión tenía menos importancia que antaño, pero los cargos religiosos eran un chollazo, igual que los títulos nobiliarios.

No voy a entrar en detalles sobre la Revolución. Voy a entrar en detalles de la parte mala que ha subsistido desde la Revolución Francesa.

Van los reunidos y se sacan de la manga una Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano. Con letra pequeña, claro: en la práctica, sólo la cuarta parte de los ciudadanos (cinco millones de aquella época) eran activos, es decir, con derecho a voto y con derecho a no ser mirado mal, a no ser tratado como un pordiosero, a delegar su poder en otros (ya que la aspiración del autogobierno era demasiado pedir, incluso para una Revolución.

 

La causa imagino que será la típica de las revoluciones de papel mojado -término que me permito acuñar o plagiar de quien me dé la gana)… humm, así que hubo buenas intenciones y sacrificios por la causa, pero la Revolución conservó la diferencia entre ‘propietario’ y ‘usuario’, y también la diferencia entre ‘ciudadano’ y… ¿cómo lo llamamos? ¿’escoria’? No, mejor dejémoslo en que los que no eran ciudadanos, no existían.¡Y lo peor de todo es que aquello estaba bien visto!

El Rey quedaba como una figura simbólica, más que nada; el Parlamento, la Asamblea, o la Cámara de Representantes -da lo mismo cómo lo digamos-, era de facto una oligarquía.

Hagamos un salto cuántico en el tiempo para llegar al ‘Reino de España’ (tal como reza en mi pasaporte), al año 1978. Hummmm, dicen que pasamos de una dictadura a una democracia por medio de una ‘Transición’.
Bueno, para empezar es mentira que pasáramos nosotros. Gente nacida alrededor de los años 50 -o antes (o mucho antes)- estaba decidiendo que lo que hacía falta era una apariencia de democracia, así que nada mejor que una Constitución.

Sí, para la gobernabilidad del país, entonces, sí; para instaurar la partitocracia y crear en la gente la ilusión de la participación (uaaaaau! una vez cada cuatro años puedo elegir entre derecha o extrema derecha!), claro que sí; para los que redactaron la Constitución, sí. Pero la redactaron otros, ¡no nosotros!

Ahora resulta que yo me tengo que regir por una ‘Ley de Leyes’ que no me parece justa, y que en lugar de garantizar los derechos humanos, es un régimen de libertades que no merece ni la consideración de “papel mojado”.

Bueno. Pertenecemos a una Monarquía Parlamentaria, las cosas bien claritas. Así que yo no pido la gillotina para Juan Carlos I, y tampoco pido el linchamiento de los representantes libremente elegidos y libremente perpetuados en sus privilegios desde hace más de 25 años, pero sí que pido valoraciones a los ciudadanos españoles, a los residentes en España, y a todos los que quieran opinar, los que podamos entender aunque no tengan papeles ni consideración de “ser humano”, sean del origen que sean. ¿Qué les parece vivir en esta oligarquía? ¿Les parece bien y quieren que siga como hasta ahora?

La Constitución no era ningún avance, pero ha durado y sigue durando, y nadie parece dispuesto a modificarla porque los que tienen el poder no lo quieren soltar así como así. A ver cuándo se convence la gente de que nos mangonean a nivel nacional, y delante de nuestras narices (sí, ésas que apuntan hacia la televisión).

Si ningún partido de los que existen hace nada por evitarlo, los ‘Derechos del Hombre y del Ciudadano’ seguirán siendo violados dentro y fuera de la península ibérica. Y eso que la Constitución dice que nos da derecho a la vida, a la vivienda, al trabajo, a defender nuestros derechos por nosotros mismos o con ayuda de abogados… Y pese a todo, esos paupérrimos derechos son bastante retrógrados, esos derechos me parecen insuficientes.

Me parece que no vamos a “tomar la Bastilla” por la fuerza. Me parece que vamos a fundar un partido que tendrá la misión de cambiar el régimen de libertades, lo siento por España, pero la Constitución va a sufrir una ‘Deconstitución’, porque tenemos derecho a votar, y tenemos derecho a modificar la Ley, porque esa misma Ley de Leyes, la Constitución, dice que la Constitución puede cambiarse jugando al juego democrático.

La España de las Autonomías no es en absoluto suficiente. Una República Española, previo paso por un Estado Federal si se quiere una verdadera Transición, eso sí estaría dispuesto a discutirlo. Y los antecedentes los podemos buscar en el viejo mundo: Alemania es un estado federal, Francia es una República; o en el nuevo mundo: hubo una Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, que hace doscientos años podrían haberse convertido en los Estados Confederados de América.

*Los artículos de Nodo Libre sólo representan el punto de vista de su autor, no el de Bottup. Bottup es una comunidad de centenares de periodistas ciudadanos con su propio criterio, que la Redacción nunca puede coartar

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Sobre el autor

3 Comentarios

  1. tupperver 10/05/2008 en 0:36

    Gracias por el detallado comentario, mitcoes. Hay detalles que se me han escapado en tu disertación, y que me gustaría poder entender mejor. Desde luego creo que no hay que marcarse como objetivo conseguir esa masa crítica, sobre todo para no frustrarse y para poder ganarse la vida mientras vemos cómo nos organizamos políticamente, etcétera.

    Buenísimo lo de opinadorcompulsivo, ya estoy suscrito.
    Y reitero, muy bienvenido tu comentario. Supongo que ciertamente, los detalles serían muy diferentes, pero como he dicho en algún otro artículo, creo que en el primero, el de “España se romperá”, título catastrofista puesto a drede para hablar de esto mismo, bueno, en ese artículo ya decía yo que España es más o menos un superglú.
    Que si se lo quitáramos, quedarían cosas del futuro.
    Y me explico: seguramente nadie querría llamar “Corona de Aragón” a lo que ahora muchos llaman Països catalans, i parlo amb coneixement de l’assumpte, perquè hi he viscut molts i molts anys, en concret a Barcelona.
    Es decir, que quizá el punto flaco, como bien dices, son los tamaños de las actuales autonomías, pero del Norte, poco se puede asociar. Es decir, las afinidades no van más allá de las que has mencionado: Euskal Herria (incluida la parte de Navarra que “corresponda”), Galicia y Asturias tienen afinidad pero no hasta el mismo punto…
    La afinidad lingüística es engañosa, y de hecho gran parte de la comedura de tarro que han inculcado ciertos sectores políticos en Cataluña, sin ir más lejos, es que la juventud se sienta de allí Y NO DE OTRA PARTE, lo cual es fácil cuando se ha producido el “efecto rebote” que, para resumir, ha llevado, en 30 años, de tener prohibido el catalán, a subvencionarlo y vehicular a través del mismo visiones políticas sesgadas por los partidos a los que ha interesado (sobre todo a CiU, en su momento). Por supuesto, el término medio, el bilingüismo, aunque difícil, es el camino menos ofensivo para todos.
    Y ya te digo: así se conseguiría que la gente dejara de identificar lengua con ideales.
    Por ejemplo, el derecho de autodeterminación, con el cual estoy totalmente a favor.
    Si quieres continuar el debate, puedes mandarme un e-mail o visitar cualquiera de mis contactos (aquí en bottup o en mi blog…)

  2. Anónimo 09/05/2008 en 4:35

    Sigue:

    el tercero de la de 60(1.8-1=0.842-2=0) (en caso de empate prevalece la opción más votada)

    Respecto del derecho de autodeterminación regularía que los estados federales pueden convertirse en estados libres asociados si así lo vota más del 50% de los votos válidos emitidos expresando Si o No en dos referendos coincidentes con las elecciones legislativas estatales consecutivamente, y una vez obtenido este estatus, transcurridos 16 años desde el referendo, por el mismo sistema pudiesen acceder a la independencia. Así, de darse, se tardaría 40 años en llegar a la independencia paulatinamente, en el caso más rápido. Pero el derecho existiría, y además el estatuto de estado libre asociado, sería suficiente, pues es más económico mantener un ejército conjunto, y unos servicios consulares conjuntos, que es el único papel conjunto que yo le daría al estado federal en el caso de estados asociados, de hecho, mediante la OTAN y la UE esos servicios casi ya no pertenecen a los estados actuales.

    Para el estado federal, dejaría algunas agencias estatales, como una policía para delitos federales, un presupuesto para infraestructuras federales, el ejército, los servicios consulares, y poco más.

    Para los estados, el resto de competencias ahora en manos del estado central.

    En tiempos de la dictadura, se vendía más música en catalán a pesar de estar censurada en la España no catalanoparlante que ahora, no estaría mal una cuota del 10% para la música en lenguas distintas del castellano en radios y televisiones, más de un 20% de los españoles hablan estas lenguas, un 10% sería una cuota razonable, dado que todos ellos son, al menos, bilingües.

    Cada estado dispondría de su propia constitución, así este nuevo período constituyente generaría nuevas constituciones, que deberían incluir un método de reforma similar al propuesto para la conversión en estado libre asociado, y un método de aprobación por partes, con textos alternativos, al menos dos, y si hay más a varias vueltas, para que sean los ciudadanos los que de verdad voten por su ley de leyes, aunque sea a las propuestas menos malas.

    Pero yo soy muy raro, y creo que esta propuesta no alcanzaría siquiera la masa crítica para poder ser debatida.

  3. Anónimo 09/05/2008 en 4:31

    De acuerdo, pero faltaría una plataforma con un mensaje colectivo aglutinante, y en positivo.

    Muchos coincidimos a grandes rasgos con tu análisis, pero cuando nos ponemos a discutir que cambios aglutinarían una mayoría social, incluso sólo a una mayoría de izquierdas de la población, nos perdemos.

    En mi imaginario el tamaño de las CC.AA. es demasiado pequeño para un estado federal.

    Manteniendo las CC.AA., crearía estados por lenguas, y luego por cercanía socioeconómica, así la antigua corona de Aragón, modernamente denominada Països Catalans sería un estado – con la fuerte oposición de los valencianistas (castellanistas disfrazados de anticatalanistas) que se dan mayoritariamente entre la derecha de la provincia de Valencia. Otro sería Euskalherria, tierras de habla vasca (Nafarroa más Euzkadi), con la consiguiente oposición de la derecha castellanista navarra, Galizia, y luego Al-Andalus (o como se le quiera llamar) a Andalucía más Murcia, Extremadura, Ceuta y Melilla, más Castilla la Mancha, Canarias, y el resto de España Castilla.

    Esta división, que crearía unidades de gobierno de territorios suficientemente grandes y diversos , unidos por características lingüísticas y socioeconómicas no creo que fuera muy unánime para ser defendida, quizás sí implantada, y posteriormente aceptada.

    A estos estados federales (que pudieran estar configurados de otra manera, en cuanto a los territorios castellanos sobre todo, por ejemplo incorporando Castilla la Mancha a Castilla). Deberían disponer del derecho de autodeterminación. Este pequeño cambio, haría que ETA quedara deslegitimada para seguir actuando, y probablemente provocaría su desaparición a medio plazo.

    Yo propondría, legislaturas de 8 años, con elecciones presidenciales a doble vuelta, al estilo de las francesas cada 8, pero a mitad del período legislativo, pudiéndose presentar a las elecciones autonómicas sólo aquellos partidos con al menos el 3% de votos recibidos en las municipales, a las estatales solo a los partidos con algún diputado autonómico, a las presidenciales sólo a los partidos con algún diputado estatal, y para las federales, tanto presidenciales, como legislativas a partidos con representación en los parlamentos estatales.

    Así el calendario electoral podría quedar con una elección anual, a fecha fija (segundo fin de semana de mayo, por ejemplo)
    primer año concejos municipales,
    segundo presidentes autonómicos,
    tercero parlamentos estatales
    cuarto presidenciales federales
    quinto presidenciales municipales (alcaldes) sólo de candidatos de partidos en el concejo
    sexto parlamentarias autonómicas
    séptimo presidenciales estatales
    octavo parlamentarios federales

    Y así sucesivamente, eliminaría las diputaciones provinciales dando estas competencias a las comunidades autónomas.

    El voto siempre sería en distrito único para cada elección, y mediante reparto por regla de tres (este concepto es importante porque los jueces entienden el término proporcionalidad de distinta manera que lo hacen los matemáticos y el diccionario). y los partidos estaría obligados a realizar primarias, tanto para los candidatos presidenciales, como para las legislativas, en este caso mediante listas cerradas y bloqueadas, en cremallera sexual, que manteniendo la cremallera sexual, manteniendo el reparto proporcional en el orden de los candidatos presentados. Por ejemplo en el caso de un 60-40 en resultados, para una lista de 5, el primero de la lista del 60(0.6>0.4), el segundo de la del 40(1.2-1=0.2

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