Jueves 08 de diciembre de 2016,
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Universidades y alumnado: la lucha por la hegemonía

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En tiempos de crisis un alumno es una inyección económica para unas universidades que no dudan en utilizar el poder del marketing y la publicidad para captarlos

Con la llegada del nuevo curso académico, las universidades de todo el mundo redoblan sus esfuerzos por darse a conocer y demostrar a los potenciales alumnos las bondades que ofrecen sus instalaciones. La llegada de nuevos estudiantes a su primer año de carrera marca el inicio de una nueva temporada en la que las principales instituciones académicas de nuestro país luchan sin cuartel por llevarse el gato al agua con tópicos de todo tipo con tal de captar un alumno más. Y en estos tiempos de crisis que nos ha tocado vivir, un alumno es una inyección económica como pocas.

Que si nuestro campus es el mejor, que si nuestros profesores son los más cualificados, que si otorgamos la enseñanza de mayor calidad y te colocamos en el mercado laboral en cuanto salgas…

Mi opinión sobre el tema se encuentra bastante dividida. En la mayoría de casos, las universidades recurren a los clásicos mensajes de llamada indicados para que te enamores de sus centros. Que si nuestro campus es el mejor, que si nuestros profesores son los más cualificados, que si otorgamos la enseñanza de mayor calidad y te colocamos en el mercado laboral en cuanto salgas… Lo malo es que muchas veces, ingenuos de nosotros, creemos realmente que estamos entrando en la mejor universidad del mundo durante ese ingenuo y emocionante primer año de carrera. Algo que, por supuesto, no tiene por qué ser así.

El consejo más evidente para no dejarse deslumbrar por el brillo cegador de la publicidad que parte de las universidades es el de siempre: busque, compare, y si encuentra algo mejor, vaya a por ello. No tiene más. Y para ello hacen falta datos objetivos, no los tópicos manidos y exagerados que nos quieren vender (y a un precio muy alto, además) la mayoría de Facultades.

Un ejemplo

Hacen falta datos objetivos, no los tópicos manidos y exagerados que nos quieren vender

Un ejemplo es una campaña que vi hace poco en Internet, ese gran escaparate. La publicidad estaba muy bien hecha, ya que recurría a datos objetivos frente a las exageraciones vagas e imprecisas de otros centros similares. Así, explicaban que no presumían de tener las mejores instalaciones, sino que se limitaban a informar de que disponían de un campus de casi un millón de metros cuadrados con 19 edificios docentes, 85 laboratorios, 1 parque empresarial propio, el Hospital Veterinario más avanzado de Europa, 3 residencias, 2 policlínicas, 1 instituto de postgrado, 1 campo de fútbol de césped artificial, 1 estadio de atletismo homologado, etc. etc. etc. Siguiendo la misma línea, apuntan que cada profesor cuenta con 11 alumnos a su cargo, que el 98% de sus titulados encuentran trabajo en los primeros seis meses y que tienen contratos de colaboración con 6.500 empresas.

Supongo que veis a lo que me refiero. Independientemente de que sea cierto o no lo que dice la publicidad, lo cierto es que ha optado por las frías y objetivas cifras en lugar de la típica retahíla de vagas promesas. El mensaje es: esto es lo que hay, para que lo sepas, no forzamos a nadie a venir. Se trata de tan sólo es un ejemplo de cómo las tácticas publicitarias de las universidades comienzan a alejarse un poco de la clásica retahíla de promesas que, en su mayoría, no suelen encajar con la realidad.

Elegid con cabeza, y mucha suerte.


Eliminada referencia explícita a una universidad privada en la extensa descripción publicitaria (posible publicidad encubierta: la referencia concreta no aporta al sentido del artículo)

 

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