Martes 23 de mayo de 2017,
Bottup.com

Venezuela y Colombia:una historia de injerencia, ideología, narcóticos, guerrilla y fronteras

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (Valora el artículo)


Análisis

La situación de tensión entre Venezuela y Colombia denota una situación de diferente concepto ideológico y político. Además, la
influencia de la guerrilla (FARC y ELN) y del narcotráfico hace que ese
desencuentro se traslade a todo el continente por debajo de la frontera
norteamericana.

La
sombra gris pero cercana de una posible transmisión
nuclear entre Pyongyang, Teherán y Caracas avivaría que EEUU
emplease todas las armas, tanto sociales como bélicas, en un conflicto que, como
el Vesubio, está durmiente, pero activo.

La situación de
enfrentamiento creciente entre Hugo Chávez y Álvaro Uribe, hace que los
avatares en la frontera común repercutan en
todo el continente
. Las regiones fronterizas de Apure en Venezuela y Arauca en
Colombia son el lugar donde se escenifican los desencuentros y donde,
tanto narcos como guerrilleros, aprovechan la ausencia de la autoridad para
establecer “estados dentro del estado”.

 

Hugo Chávez pretende expandir su revolución bolivariana, con
tintes guevaristas, por el continente
y, al igual que en los primeros tiempos de la OPEP,
emplea
el petróleo
como una herramienta o arma para la expansión de sus ideas.
Este afán demagógico choca con la caída de la economía venezolana, a pesar del flujo
imparable de petrodólares. Los
poderes se funden
en Venezuela para originar el nuevo gran autoritarismo
caribeño, la oposición es invitada con mejores o peores modales a abandonar el
país y la libertad
de expresión es cercenada sin compasión.

 

Los conflictos bélicos en
Colombia han expulsado del país a 443.000
ciudadanos que huyen
de ese teatro
de confrontaciones ideológico-económico
en el que se ha convertido el país.
Enfrentamientos, violencia, secuestros, narcotráfico, con una sospechosa connivencia,
en algunos casos, de los poderes dan un escenario para la emigración.

 

Image
Mapa político actual de América Latina

Colombia, azotada por una clase
política con demasiados nexos, bien con la narcoguerrilla de las FARC o ELN,
enfrentadas entre sí,
o bien con
los paramilitares narcos
, es donde la impunidad, la violencia
y el tráfico de drogas retan al estado. El tráfico de drogas de Colombia centraliza el trasiego de narcóticos de todo el
continente, incluyendo Venezuela,
EcuadorPerú
y el proveniente de Bolivia.

 

En Colombia conviven junto con el
estado los modelos: guerrillero, sustentados por el narcotráfico de las FARC y ELN;
la contraguerrilla-paramilitar, ya demovilizadas pero aún operativas
políticamente
, Autodefensas
Unidas de Colombia
; y los omnipotentes narcos. A esta ensalada se une el posible apoyo de Hugo Chávez, ya sea
activo o por dejación, a las actividades de la guerrilla. Venezuela sería el
santuario, zona de entrenamiento, lugar de aprovisionamiento o huida. La
injerencia de Venezuela en la política de Colombia se remonta a los tiempos de Carlos Andrés
Pérez,
en los ochenta.

 

Sin embargo, también la injerencia
en el país vecino proviene de Colombia. El intento de pustch de las
guerrillas colombianas paramilitares
contra
Chávez
en el pasado cercano, en el norteño estado de Zulia, presentó la
ayuda, no del todo disimulada, de EE UU y la sospecha
de apoyo de Colombia
. Con estos movimientos, la frontera entre los países ha
tomado un cierto sabor caribeño, andino y tropical de Berlín y Check point Charly.

La
injerencia de Venezuela en la política de Colombia se remonta a los tiempos de Carlos Andrés
Pérez, en los ochenta

La situación tensa Colombia-Venezuela
se ha alimentado de estas acusaciones cruzadas de
injerencia
con la guerrilla y el narcotráfico de por medio y la diferente
concepción de la política como fondo.

 

El
liberal Álvaro Uribe
es el gran
receptor de fondos
(Plan
Colombia
) y aliado
de EEUU en la zona
y, por tanto, el enemigo ideológico de Hugo
Chávez
.  La apuesta arriesgada de
Uribe por “recuperar” el estado de las
poderosas redes narco y terrorista-guerrillera
ha traído como consecuencia
un aumento de la seguridad y de la confianza pero no
de la calidad de vida de los colombianos
.

 

Colombia se
opone al cultivo de la hoja de coca
y a la guerrilla insurreccional, devota
del presidente Chávez
, pero dedicando más recursos a los esfuerzos
policiales y militares que a los sociales.
La pobreza histórica
del país y la derivada de la eliminación
del cultivo
boyante
y
tradicional de la coca
mediante fumigaciones es recogido por las guerrillas
tanto
en Colombia como en Perú y Ecuador
.

Hoy, el gobierno
del cristiano Rafael
Correa promete más colaboración con el bolivarismo proguerrilla de Chávez
que con la línea de la izquierda moderada que representa Brasil,
Chile, Uruguay y Perú

 

Colombia, como corresponsal de EEUU,
pretende reforzar su presencia con influencia en América
central
con la resistencia de Nicaragua, el adalid del castrismo-chavismo en
mesoamérica.

 

La conexión gobiernos-guerrilla
narco no se circunscribe sólo a Venezuela 
y Colombia, con el enfrentamiento político de fondo, sino que también
llega a Ecuador y a Perú.

 

La presuntos acuerdos con el
gobierno del presidente ecuatoriano Lucio Gutierrez,
luego dados por traicionados por las FARC, presentaron un nefasto antecedente
en estos desencuentros
con olor a pólvora
. La reciente
posibilidad de que las tropas colombianas
hayan penetrado
en Ecuador
en su lucha anti narcoguerrilla alza el nivel diplomático del
conflicto general y hace el juego a la estrategia de provocación
de las FARC,
de enfrentamiento con el estado colombiano. Hoy, el gobierno
del cristiano Rafael
Correa
promete más colaboración con el bolivarismo proguerrilla de Chávez
que con la línea de la izquierda moderada que representa Brasil,
Chile, Uruguay y Perú
, con lo que la colaboración con Colombia no habrá de
esperarse que muy profunda.

 

La inoperancia real de Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Bolivia
para colaborar contra esos enemigos generales que se nutren del comercio de
la droga denota el desencuentro entre los
regímenes políticos de los países

Por otro lado la frontera peruana tampoco
puede mostrarse impermeable ante estos señores de la guerra que cargan con
una mano el AK-47 y con otra
los cheques de las grandes transacciones del narcotráfico. Ollanta Humala, el
gran tapado de la teorías chavistas
, tensa la cuerda nacionalista del Perú
con Chile con
una evidente tentación provocadora
que también hace el juego tanto a las
guerrillas y a Chávez.


En general la inoperancia real de Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Bolivia
para colaborar contra esos enemigos generales que se nutren del comercio de
la droga
denota el desencuentro entre los
regímenes políticos de los países
.


EEUU,
el protagonista entre bambalinas de este desencuentro, reconoce que Venezuela
puede no sólo
fomentar
, sino apoyar
la financiación de las guerrillas mediante el tráfico de la cocaina hacia EE UU.
De esta forma, estos fondos darían lugar en Venezuela a una especie de ‘cocainagate’ similar al ‘Irangate‘ en EE UU, que
en los ochenta proveyó
a las guerrillas
anticomunistas centroamericanas
de dinero y medios a partir de la venta
ilegal de armamento al régimen, enemigo de Irán.
El
aumento general del tráfico desde Bolivia
y Venezuela
da idea de una cierta coincidencia, no demostrada, de ambos hechos.
La frontera
colombiano-venezolana se convierte en un nuevo y lejano oeste de caciques ideólogos,
espías, guerra
sucia, provocaciones,
guerrilleros, narcotraficantes, traficantes
de armas y toda una ralea de personas de distinto jaez que vive en un
paraje más ‘garcíamarqueño’ que Macondo

 

El aumento de la tensión en todo
el continente por parte del presidente venezolano ya sea proponiendo la
superación de cualquier acuerdo existente con EEUU, empleando  tapados como Ollanta
Humala
o por la “no comprobada” colaboración con las guerrillas, envenena los sueños de una América Latina
próspera.



Hasta ahora la política norteamericana timorata
y desdeñosa
aplaca con buenas
palabras
 y presión el avance
del neoautoritarismo de Chávez,
que prende con ganas en Argentina,
Ecuador,
Bolivia, Nicaragua
y que
será influencia también en Perú y Méxic
o.Una
política social de colaboración, de migraciones y de desarrollo económico
dejaría sin argumentos a las teorías del líder venezolano. Sin embargo, EEUU
sólo plantea su interés en acotar y reducir el muy
grueso beneficio
del narcotráfico
sin actuar en el
substrato que facilita la implantación de la ideología revolucionaria. La
sombra gris pero cercana de una posible transmisión
nuclear Pyongyang-Teherán-Caracas avivaría
, puede que tarde, que EEUU
emplease todas las armas, tanto sociales como bélicas, en un conflicto que, como
el Vesubio, está durmiente, pero activo.



Además de la ‘chavización’ de América Latina, la extensión del fenómeno
colombiano, colombianización,
de la vida social y política al albur o sombra de los fenómenos de contrabando de
narcóticos
, tiende a expansionarse por América central, gracias a los narcos
y las temibles
maras
. Como triste ejemplo tenemos a Guatemala, donde, recientemente, la
muerte de unos
parlamentarios salvadoreños en manos de polícias
cercanos a cárteles de
droga quedó en la impunidad ante la atónita mirada internacional.


El flujo de los capitales inmensos generados por la droga son, por su tamaño e
influencia, focos futuros de inestabilidad política e incluso militar, como se
extrae de la presunta
conexión Hezbollah-tráfico de drogas en Ecuador y Colombia
.

 

El resumen, es triste, la frontera
colombiano-venezolana se convierte en un nuevo y lejano oeste de caciques ideólogos,
espías, guerra
sucia
, provocaciones,
guerrilleros, narcotraficantes, traficantes
de armas
y toda una ralea de personas de distinto jaez que vive en un
paraje más ‘garcíamarqueño’ que Macondo. Además, la sombra alargada del poder político y
económico del narcotráfico amenaza el futuro próspero de América Latina sin una
actuación decidida de EE UU.


La situación de tensión entre Venezuela y Colombia denota la situación de
diferente concepto ideológico y político. Además de todo esto, la influencia de
la guerrilla (FARC y ELN) y del narcotráfico hace que ese desencuentro se
traslade a todo el continente por debajo de la frontera norteamericana.



Mapa: fuente

{mos_sb_discuss:2}


¿Te gustó este artículo? Compártelo

Participa con tu comentario