Lunes 24 de julio de 2017,
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Viaje de perros

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RENFE detiene un tren por escándalo público. El vehículo estaba lleno de pasajeros que iban de puente de Madrid a Alicante


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Las pasajeras Ana Navaja y Maribel Miguel exponen sus quejas por el retraso que sufre el tren debido al incidente

 

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La interventora de RENFE en este viaje, Rosa Redondo, explica a la periodista los motivos de su decisión de detener el tren y llamar a la Guardia Civil

Madrid. Estación de Atocha. Doce y cuarto del mediodía del pasado viernes. Tren con destino a Alicante, con veinte vagones. El puente de mayo, propicia los desplazamientos y no queda ni un asiento libre. 

Una mujer y su perra protagonizan un altercado a bordo de un Altaria y la interventora hace parar el tren en Villena y llama a la Guardia Civil

 

El trayecto transcurre sin problemas, hasta que la máquina se detiene en un lugar indeterminado entre Albacete y Alicante. Los técnicos de RENFE se apuran en encontrar solución a un problema de composición que alarga la parada más de media hora. 

Mientras tanto, en el coche número 16 una señora mayor decide sacar a pasear a su perrito Chispa por el pasillo.
Francisco León, es un joven de Cádiz que circunstancialmente comparte asiento con la señora y con el perro.

Pasajera inquieta

Chispa es un caniche blanco de pelo almidonado, que sube al tren en su transportin y con su billete para animales, como manda la compañía ferroviaria. Durante el trayecto, su dueña lo saca del bolso para mascotas y lo deja solo en su butaca mientras va a comer. El perro parece acostumbrado y se queda tumbado tranquilamente al lado de Francisco.

El rumor se extiende por los 20 vagones del tren hasta deformarse. Se habla de que un perro ha mordido a un pasajero

Cuando el tren se detiene por la avería, la señora decide sacar a Chispa al pasillo para que estire las patitas. Francisco lleva ya un rato aguantando los innumerables arrumacos y palabras cariñosas que la señora dedica a su caniche, aunque viaja medio dormido. Cansado de la situación, le pide a la señora que pasee al perro en la zona común entre vagones.

La dueña del perro contesta alterada. Francisco le dice que hay una normativa para los animales que viajan en tren y que, ya que la incumple, lo menos que podría hacer es procurar no molestar. Y entonces se montó el escándalo. “¡Dan más la lata los niños que los perros!”, dicen los testigos que gritaba la mujer. La gente no daba crédito a lo que estaba viendo.

Francisco acude a la interventora y pide un cambio de asiento. Al no haber plazas se traslada a la cafetería del tren. Rosa Redondo, interventora de RENFE, ya se había visto recientemente en una situación similar con la misma señora. En aquella ocasión, fue ella misma quien la escoltó hasta el fin de trayecto. Sin embargo, en ésta considera necesario detener el tren para desalojar a la reincidente y llamar a la Guardia Civil para denunciar el hecho.

La mujer, reincidente según RENFE,  se niega rotundamente a abandonar su asiento y es presa de una crisis nerviosa. Una psicóloga se hace cargo de la situación

Leyenda urbana

El tren se detiene en Villena y el tiempo de parada excede al habitual. Todo el mundo se pregunta qué ocurre en esta ocasión. Nadie sabe aún con certeza lo que ha ocurrido en el coche dieciséis. Al coche ocho llega un rumor que se extiende con rapidez. Se dice que “un perro de ha mordido a un chico y que han intentado echar al animal y a su dueña del tren, que la mujer se ha resistido y que estaremos en la estación de Villena hasta que llegase la policía”.
Mientras tanto, la Guardia Civil intercede tras la llamada de los empleados de RENFE e intenta infructuosamente que Chispa y su dueña bajen del tren. La mujer se niega rotundamente a abandonar su asiento y es presa de una crisis nerviosa. La situación es digna de inspirar el guión de una tragicomedia. Espontáneamente aparece una psicóloga, que también viajaba en el tren, y se ofrece a acompañar a la mujer y al can hasta Alicante.
En el asiento anterior al de la dueña de Chispa, está sentado Raúl Sender, que en mitad de la escena es reconocido, pero prefiere pasar desapercibido. Finalmente, el tren se pone en marcha de nuevo y al completo, como cuando partió de Atocha. La gente conversa, se lamenta por el retraso y se crean corrillos que hablan de lo esperpéntico de la situación.
El comentario general entre los viajeros es que la reacción de RENFE ha sido excesiva. Ana Navaja y Maribel Miguel son dos pasajeras que comparten esta opinión, dicen que no se puede parar un tren de alta velocidad por una situación como esta. Sin embargo, Rosa Redondo, la interventora que tuvo que resolver la situación, considera que era necesario actuar de esta forma, ya que la señora era reincidente y la situación digna de ser calificada como escándalo público.

Por su parte, RENFE devolverá el dinero a los pasajeros, siempre y cuando presenten el correspondiente billete en la oficina de atención al cliente y en el plazo correspondiente para tales efectos.
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7 Comentarios

  1. Anónimo 29/05/2008 en 1:10

    Quizás el comportamiento de la señora no fue correcto, pero no veo lo terrible de “los innumerables arrumacos y palabras cariñosas que la señora dedica a su caniche”. ¿Y si hubieran sido una pareja de novios, o una abuela con su nietita querida? ¿o unos amigos conversando? Si el problema es que la señora gritaba las palabras cariñosas, que lo digan… porque el problema sería que gritaba, no lo que dijera ni a quién. Por favor un poquito de tolerancia.

  2. Anónimo 28/12/2007 en 9:42

    yo pienso que la señora se exedio,pero tambien creo que hay personas como yo que amamos a nuestras mascotas y que si nos comprometemos a tener un animal debemos cuidarlo de la mejor manera , y talvez el señor que iba al lado es una persona que no se soporta ni a el mismo. por ello el problema

  3. Anónimo 02/05/2007 en 12:28

    dueños de perros y mala educación
    Muchos dueños de perros pierden la noción de la realidad y olvidan lo que es el urbanidad y la educación cuando se meten, aunque sea con razón, con sus queridos canes.

  4. Anónimo 01/05/2007 en 7:50

    buena pluma
    Pese a lo de las imágenes, me lo consigo imaginar por lo gráfico de la explicación, muy buena redacció. Estaré atento a ver el resto de material cuando llegue 🙂

  5. Anónimo 30/04/2007 en 15:14

    q decir si no
    dejando a parte que conozco a la redactora y se que tiene imaginaciòn creo que la situacion vivida por ella es mas que nada còmica y rara a mas no poder.Menos mal que tienes pruebas sino pensarìa que eres mas fantasiosa de lo que me esperaba.Sigue asì y tendras muchos mas reportajes tan interesantes y diferentes como este.Muy buen trabajo

  6. francisca macia alacid 30/04/2007 en 13:44

    La redactora desde la banda estrecha
    Disculpad la falta de apoyo gráfico. Tienes razón Fer. Los documentos (fotos, video, entrevista en audio) existen y los enviaré a la redacción de bottup en cuanto ande cerca de la banda ancha.

  7. Anónimo 30/04/2007 en 10:45

    Buena crónica
    Si no fuera porque se supone que la periodista estuvo allí, parecería una narración de la típica leyenda urbana. Con una foto (no digamos ya un vídeo) sería redonda

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