Lunes 26 de septiembre de 2016,
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Víctor de la Morena, de Antifraude, es defendido por Jiménez Villarejo, ex fiscal jefe anticorrupción

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La amigocracia

Barcelona. Si algo evidencia la actual gran crisis es el deficiente funcionamiento de Hacienda y Justicia. Que se rasguen vestiduras, defendiendo a sus ex altos cargos, traspasa el cretinismo reinante mostrando la estructura de la ‘amigocracia’.

Si algo evidencia la actual gran crisis es el deficiente funcionamiento de Hacienda y Justicia. Que se rasguen vestiduras, defendiendo a sus ex altos cargos, traspasa el cretinismo reinante mostrando la estructura de la ‘amigocracia’

A mí me importan un comino nuevos y antiguos. Que Montoro releve a la antigua cúpula de Hacienda entra en la ‘normalidad’ de la política española, que por ello el PSOE le abronque en el Congreso quizá también, pero que el ex fiscal jefe de Anticorrución Jiménez Villarejo se pasee por radios y periódicos, parece cuanto menos curioso. No es este un país con tendencia a defender a los dioses caídos, si no se forma parte de su Olimpo.

Cuando terminó su pataleta por el corrupto Juez Garzón, insultando a los jueces del Supremo, que ya antes había acusado de “casta de burócratas” franquistas, ¡un fiscal franquista durante 12 años!, me dije que su nombre, y lo que para mí y tantos que le sufrieron significaba, se diluiría, desaparecería. ¡Pero gran desilusión! Le dan cancha, se le oye en radios, se le ve en las teles, y escribe en los periódicos. A pesar de su edad, estamos condenados a tropezarnos continuamente con él.

La noticia en que defiende a Víctor de la Morena y su equipo, “Se retira a las personas capaces, acreditadas y conocedoras del entramado Gürtel para sustituirlas por otras”, en principio la interpreté otra pataleta a favor de esa Izquierda que dice defender. Pero obviando mi ingenuidad, recuerdo de nuevo al tal Víctor de la Morena como perito de Hacienda elegido por Fiscalía Anticorrupción en el Caso Hacienda de Barcelona.

Si hay sumario y juicio donde mejor se reflejen, aunque demasiado incompletas, todas las lacras de Hacienda y Justicia durante los últimos 30 años, es en ese caso. Delitos de hace décadas, prescripción de Ernesto Aguiar, ex Delegado de Hacienda en Barcelona, ¿otro amigo?, Javier De la Rosa inocente (debido a una instrucción donde hasta desaparecieron los archivos de Hacienda), y para lo que nos concierne, un perito, Victor de la Morena al que le oí una serie de disparates, que ni un aficionado como yo admitía. Pero no solo yo me extrañé que el jefe de Antifraude en Hacienda dijera en la Sala que se perdonaban las falsificaciones de facturas y contabilidades si el deudor pagaba, olvidándose de la obligación de denunciar, sino la propia presidenta le interrumpió extrañada por la barbaridad.

Si los amigos por los que tanto lucha Jiménez Villarejo, son un juez multimillonario por aprovechar su cargo obteniendo dinero de sus imputados, y un jefe de Hacienda que quita y pone delitos, se entiende el desastre nacional

Se estaba juzgando el ‘si pagas, todo olvidado’ y el perito de Fiscalía y Hacienda aseguraba que ésa era la mecánica. Que el pago se quede en un bolsillo o se ingrese en las arcas públicas, en cuanto a los delitos cometidos poco interesa. Lo interesante radica en que un simple funcionario, por mucho cargo que ostente, tenga la facultad de enterrar monstruosidades de decenas de miles de millones de pesetas. Ver en lagrancorrupcion.blogspot.com los 60 artículos, sentencia, y varias actas del juicio.

Si los amigos, por los que tanto lucha Jiménez Villarejo, son un juez multimillonario por aprovechar su cargo obteniendo dinero de sus imputados (caso prescrito), y un jefe de Hacienda que quita y pone delitos, que además actúan en demasiados casos juntos y cruzados, se entiende el desastre nacional. Un caso concreto de ‘amigocracia’.

Repito mi escrito del día 11 de febrero de 2010 tras oírle en la Sala: “La Presidente preguntó varias veces, y con diferentes enfoques, si no se contemplaba el imperativo legal de todo funcionario de denunciar por conocimiento de un delito como es la falsificación en documento mercantil. Si se pagaba, ‘declaraciones extemporáneas’, se olvidaban del delito de falsificación. Interpretación práctica de la Ley 18-91… y etc., etc.”

Un sumario que únicamente mentes privilegiadas pudieron construir tan complejo, deficiente y eterno. No es extraño que los pocos que seguíamos el juicio confundiéramos nombres y situaciones, confusiones me temo que provocadas. Se vieron 16 acusados que poco o nada tenían que ver entre sí, 180 testigos que no recordaban 20 años atrás, prescribieron cargos y se olvidaron de las más altas jefaturas, y tras un año de juicio solo permanece el regusto de la gran corrupción.


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