Domingo 13 de abril de 2014,
Bottup.com

Violencia sexual en el conflicto colombiano, una práctica común de todos los actores

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos6 puntos7 puntos8 puntos9 puntos10 puntos (1 votos, media: 10,00 de 10)

 

Atención a mujeres víctimas del conflicto en la Corporación Anne Frank

Atención a mujeres víctimas del conflicto en la Corporación Anne Frank

Carmen es desplazada con un hijo de 10 años fruto de una violación. Su padre y dos hermanos están desaparecidos

Entre 2001 y 2009 casi medio millón de mujeres sufrieron violencia sexual

“Sentí que mi corazón se iba a salir del pecho… ver cómo quemaban el trabajo de muchos años de mi padre y hermanos, no saber qué les hacían y escuchar sus gritos de dolor dolía más que la violación que me ocurría, que les daba diversión a muchos de ellos, de los cuales ya no reconocería sus rostros… solo quería morir”, Carmen*. Una desplazada afrodescendiente de Tumaco Nariño Colombia me contaba su triste historia, hace un par de meses en un encuentro de víctimas que coincidimos en el marco de la participación política de las mujeres desplazadas, que ordenaba la Corte colombiana en el Auto 092.

Carmen es desplazada, afrodescendiente, fue violada por un grupo armado cuando ingresaron en el año 2001 a la finca de su familia en zona rural de Tumaco Nariño. Su padre se negó varias veces a pagar extorsiones. Hoy, él y sus dos hijos varones están desaparecidos, y Carmen, desplazada con un hijo de diez años producto de la violación, recorre las calles de Bogotá buscando trabajo y tratando de aliviar el dolor de la vulneración que lleva en su cuerpo. Aproximadamente 14 hombres pudieron violarla; no está segura, se llevaron todo de sí… hasta sus ganas de volver a amar, dice.

Hay inoperancia por parte del Estado y la justicia, con legislación débil sobre el aborto en caso de violación, con grandes violaciones al DIH por parte de los actores armados del conflicto

La leyes están a nuestro favor, pero en conflicto no, ni sus actores, acá no se diferencian frentes, todos van con el machismo incrustado en su cuerpo, como el fusil con el que viven día y noche, ya sean soldados de la ultraderecha cómo los paramilitares, narcos o guerrilleros de la extrema izquierda, o peor aún, aquellos que juraron sobre la bandera tricolor defender la patria, incluidas nosotras: los soldados y policías de servicio.

El cuerpo de las mujeres en medio del conflicto es parte del terreno a conquistar en la guerra, no basta decir que son desplazadas y les quitan sus maridos o hijos para llevarlos a enfilar grupos armados, o en otros casos los asesinan o desaparecen. La huella de la guerra pasa sobre ellas y es con la violencia sexual en medio del conflicto, acto aberrante que ha sido un secreto a voces que las mujeres desplazadas han denunciado, y pocos escuchan.

Cómo Carmen son muchas las mujeres que han sido atropelladas sexualmente en la guerra interna que vive Colombia hace 60 años, con inoperancia por parte del Estado y la justicia, con legislación débil en el tema del aborto en caso de violación, con grandes violaciones al Derecho Internacional Humanitario por parte de los actores armados del conflicto. El panorama pinta oscuro para nosotras que clamamos justicia.

La ONG internacional la Casa de la Mujer y la ONG Oxfam-Intermón en un excelente informe de casos de violencia sexual en medio del conflicto encontraron estos datos muy dolorosos:

Gina Escheback

Gina Escheback y el representante de la Cámara, Iván Cepeda

Entre 2001 y 2009 un aproximado de 489.687 mujeres de 407 pueblos o ciudades con presencia de ejército o policía oficial, grupos guerrilleros y paramilitares fueron víctimas de violencia sexual, de las cuales un 82,15% no denunció por temor o desinformación.

De una muestra de 183 casos “los paramilitares fueron responsables del 45,8 %, las fuerzas de seguridad oficiales del Estado del 19,4 % y los grupos guerrilleros de extrema izquierda (FARC-ELN) del 8,5 %”.

Según Human Rights Watch, los casos de violencia sexual y doméstica en las mujeres desplazadas se eleva a a unos dos millones de mujeres y niñas.

Los congresistas colombianos Ángela María Robledo e Iván Cepeda, sensibles con esta tragedia de las mujeres en medio de la guerra, han lanzado una iniciativa de ley que cursa en el Congreso con el fin de conseguir que estos delitos sean considerados de lesa humanidad y no prescriban, para que de esta forma las mujeres tengamos más posibilidad de acceder a la justicia y no quedarnos en la frustración de la impunidad.

Según Human Right Watch, los casos de violencia sexual y doméstica en las mujeres desplazadas se eleva a dos millones de mujeres y niñas

El proyecto de Ley está inspirado en legislación adoptaba en Rwanda y Yugoslavia tras los delitos reiterados contra las mujeres en sus conflictos, también busca perseguir a los responsables y condenar a los que usan la violación cómo arma de guerra debido a que sus superiores les dan órdenes de hacerlo, cómo ocurre en Colombia.

La lucha contra este flagelo debe ser parte de la vida de toda la sociedad colombiana y mundial. Los acuerdos de paz deben basarse en la búsqueda de la justicia para las mujeres, la reparación y las garantías de no repetición. Necesitamos que un billón de mujeres y hombres a pie también alcen su voz por nosotras, las víctimas del conflicto colombiano.

Gina Escheback
voxpopulilatinoamerica@gmail.com

Nombre ficticio de la víctima, a petición propia

Subtítulo, destacados y enlaces

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Sobre el autor

AFROACTIVIST Comunicadora, Community Manager, social Media, Digital Activist, Defensora de DDHH, reportera ciudadana y bloggera, Conferencias, Talleres, Artículos de prensa Género, Prevención de Violencias, Derechos humanos, Unión Latinoamericana y construcción de paz

Participa con tu comentario