Sábado 10 de diciembre de 2016,
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Yefren, en las montañas libias de Nafusa, suplica ayuda urgente

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“Hay una destrucción masiva y bombardeos a gran escala noche y día. El número de muertos y heridos es enorme. No tenemos hospitales, y no hay ayuda humanitaria de ninguna clase”

No hay medicamentos, doctores, suministros, agua o comida, ni siguiera leche para los bebés

Yefren, ciudad situada en las montañas de Nafusa, pide ayuda urgente. En la parte oeste de Libia la situación es de extrema gravedad. Desde ayer, los mensajes de auxilio cubren el cielo de este pueblo libio, hogar de mi familia Amazigh.

Desde allí, los mensajes son desesperados, “no hay esperanza, no tenemos ayuda, ¿dónde está el mundo?”, gritan sin parar los allí supervivientes de esta nueva guerra. Desde hace semanas, la población de esta ciudad Amazigh denuncia la ausencia de la OTAN, allí las tácticas de las tropas gadafistas están llevando al exterminio total de seres humanos, se envenenan sus pozos, se mata al ganado, y ya no queda casi comida ni agua. Ayer fue destruida la planta eléctrica principal de esta parte olvidada de Libia, y como me informaba LibyaAlHurraTV hace tan solo unos minutos, “se está cometiendo un genocidio al que parece que los países occidentales vuelven la vista”.

Las tropas gaddafistas envenenan pozos, mata al ganado e impiden la entrada de agua y comida. Ayer fue destruida la planta eléctica principal

Desde hace semanas, Amaia y yo venimos denunciando lo que allí sucede, pero que son dos periodistas freelance en un mundo lleno de mercenarios de la información. Primero informamos de la situación de los refugiados en ese campo de Remada controlado por el ACNUR, allí, según nos informaban los pocos doctores y enfermeros voluntarios que como pueden ayudan a los miles de refugiados allí ‘protegidos’ y como nuestros propios ojos pudieron ver, sucedería una catástrofe humana de seria gravedad en cuestión de pocas semanas si no se ponía remedio a una situación oculta por este organismo de Naciones Unidas. La respuesta de los grandes medios fue clara: no interesa.

Desde la frontera entre Túnez y Libia informamos del uso de niños y mujeres como escudos humanos en las montañas de Nafusa, de los continuos ataques de las tropas de Gaddafi, de muerte, de exterminio. La respuesta de los grandes medios también fue clara: no interesa.

Hoy son las voces anónimas de esas montañas, esas ‘personas libres’ Amazigh quienes suplican esta ayuda, hoy ha comenzado esa cuenta atrás mortal que llevamos semanas queriendo sacar a la luz, pero sigue sin interesar. Solo hace unos minutos he acabado de hablar por Skype con algunas de las personas que conocí en Tataouine, hoy sus sonrisas tenían el sonido de las lágrimas, hoy han perdido la esperanza.

Hoy es el rojo de la sangre de esos ‘luchadores de la libertad’ las que cubren de color las calles de esta población Amazigh, entre ellos un primo de mi amigo, de mi hermano, de ese hombre tranquilo que nos enseñó el verdadero significado de la palabra ‘humanidad’. Hace tan solo unas horas, las tropas de Gaddafi han rodeado por completo Yefren, impidiendo el suministro de la poca ayuda que llega allí desde el comienzo de esta guerra. El apagón producido por la destrucción de la planta eléctrica ha hecho cundir el pánico entre los pocos seres humanos que allí quedan vivos. Hoy son los más pequeños, esos mismo que corrían hace poco montados en sus triciclos por las calles exigiendo que Gaddafi se fuera, los que ya no pueden más, según me dicen “están más traumatizados que nunca, el pánico les ha atrapado, y han dejado de ser niños, de tener vida”.

Personas, animales, todos estamos muriendo por el bombardeo que estamos sufriendo. ¿Dónde está el mundo? ¿Dónde están todas las organizaciones humanitarias? Nos han dejado morir, como si no fuéramos seres humanos

En un comunicado que me ha hecho llegar uno de los ‘luchadores por la libertad’ de las montañas de Nafusa, nos confirman la extrema gravedad de la situación:

Comunicado

[blockquote]
Hay una destrucción masiva y bombardeos a gran escala noche y día. El número de muertos y heridos es enorme. No tenemos hospitales, y no hay ayuda humanitaria de ninguna clase. La gente de aquí está sometida a un asedio constante, todo está destruido, incluso todos los animales han muerto. Lo suministros médicos están completamente agotados, todos estamos sufriendo mucho, y los ancianos están muriendo por esta razón. El asedio es inhumano, los ancianos mueren y no tenemos leche para los bebés. Los pozos de agua están vacíos, todo está vacío. Hay fuego por todos lados. Personas, animales, todos estamos muriendo por el bombardeo que estamos sufriendo. No hay hospitales, no hay doctores, no tenemos suministros. Los heridos están muriéndose por sus heridas, desangrándose hasta morir. Algunos tienen gangrena ya que no hay doctores que puedan tratarlas. No nos queda esperanza, no tenemos ayuda, aquí ya no hay nada. ¿Dónde está el mundo? ¿Dónde están todas las organizaciones humanitarias? ¿Dónde está la conciencia humana? ¿Dónde está la Cruz Roja? ¿Dónde está Médicos Sin Fronteras? Hay mucha gente muriendo aquí, muchos mueren de hambre cada día. Aquí está sucediendo un exterminio masivo de seres humanos. Esto es insoportable. Este es el Infierno en la Tierra. Suplicamos ayuda al mundo. Estamos al borde de una inminente catástrofe humanitaria. Hacemos un llamamiento por ¡ayuda de cualquier tipo, por asistencia, porque nos den una solución para esto! Parece que no pertenecemos a este mundo, como si fuéramos de otro planeta. Os hemos suplicado ayuda tantas veces, os hemos pedido ayuda tantas veces. Pero el mundo está sordo, no escucha nada. Es como si fuéramos de otro planeta, no del planeta Tierra.

Todo el mundo nos ha defraudado, todos nos han dejado tirados, nos han dejado morir, como si no fuéramos seres humanos. ¿Por qué hemos sido ignorados? ¿Cuánto tiempo más podremos durar así? Llevamos meses bajo asedio constante. La gente aquí ya no tiene agua, no hay electricidad, no hay medicinas, no tenemos comida. Los misiles nos llegan día y noche. El fuego permanece día y noche también.

Hoy siete personas han sido heridas, y tres mártires han perdido la vida. La batalla no cesa. No tenemos comunicación de ninguna manera. Nadie puede llamar a nadie incluso dentro de la ciudad. Ahora mismo, todo está a oscuras. No tenemos gasolina, así que tampoco podemos escapar de aquí. La situación es horrible y empeora cada segundo que pasa. Hacemos culpable al mundo por no venir a ayudarnos.
[/blockquote]

[blockquote]Comunicado de audio desde las Montañas de Nafusa, pincha sobre él para oirlo[/blockquote]

Vídeo de la ciudad de Zintan, en las montañas libias de Nafusa, a pocos kilómetros de Yefren.
La ciudad, convertida en ciudad fantasma solo deja oir los ruidos de las esporádicas bombas y ver el paso de vehículos militares.

[important color=green title=video]

Live Grad Rocket Terror #ZINTAN from Rubicon Moad on Vimeo.

[/important]

Estas son las palabras desde las Montañas de Nafusa, en Libia. Una zona olvidada por la OTAN, una zona olvidada por los medios de comunicación, una zona que está siendo aniquilada por Gaddafi, una zona donde tienen el hogar esos seres humanos con los que compartí unas semanas de mi vida, una zona que pide al mundo ayuda.

Señores, aquí dejo de ser periodista; señores, aquí me convierto en un ser humano que habla desde la total impotencia; señores, aquí os pido por favor que no volváis la mirada hacia otro lado; señores, aquí va nuestra denuncia, por enésima vez.

La cuenta atrás ha comenzado, por favor, miremos hacia las montañas de Nafusa, por favor, medios de comunicación, desvíen un poco la mirada hacia esta parte olvidada de Libia, por favor, no les dejemos morir.


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1 comentario

  1. Anónimo 28/05/2011 en 17:36

    me imagino que lo que si tienen es armas y bombas para seguir peleando contra el regimen. me imagino que la comida, ni las medicinas no llegan pero los suministros militares si porque en condiciones tan precarías como la que describen para no haberse rendido da entender eso.

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